"Justicia" por mano propia: sigue el juicio y se aguarda la declaración de la víctima

"Justicia" por mano propia: sigue el juicio y se aguarda la declaración de la víctima
Se espera la declaración de Cristian Ezequiel Saucedo, “Chanchi”, la víctima, en el juicio que se le sigue a Gabriel Rolando Payela, acusado de intento de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Este jueves se aguarda la declaración de Cristian Ezequiel Saucedo, “Chanchi”, la víctima, en el juicio que se le sigue a Gabriel Rolando Payela, acusado de intento de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Payela le pegó un balazo en la cabeza al chico, cuando este tenía 14 años, después de correrlo y tomarlo de la mochila, porque supuestamente le había robado un tacómetro de un auto estaba estacionado frente a su taller mecánico.

La semana pasada, en la primera jornada del debate, Saucedo estaba citado para declarar pero no se presentó. El fiscal Jorge Marcelo Amado insistió ante el tribunal sobre la necesidad de su testimonio. Y los jueces dispusieron volver a citarlo para este jueves, y, advirtieron, hasta podrían llevarlo con la policía si no se presenta. Los alegatos podrían producirse en la misma jornada.

El hecho, un típico caso de justicia por mano propia, ocurrió frente a la casa dónde vivía Payela, en el barrio Zona Oeste Quintas, de Santa Rosa, el 17 de enero de 2011. El acusado llegó al juicio en libertad, solo estuvo un mes detenido. En la primera jornada, la semana pasada, Payela declaró que se le disparó el revolver en el forcejeo: “No quise disparar el arma”.

La cámara está integrada por los jueces Elvira Rosetti, Miguel Ángel Gavazza y Miguel Ángel Vagge. El juicio se había postergado el pasado 3 de diciembre, a último momento, por la asunción como jueza de Alejandra Ongaro, que había sido la fiscala del caso.

Saucedo tenía catorce años cuando Payela le disparó frente a su casa de Posta de Yatasto y Tartaglia, del barrio Zona Oeste Quintas. Salvó su vida de milagro: permaneció varios días en estado crítico, con la bala alojada en su cabeza, cerca del ojo izquierdo, aunque finalmente pudo recuperarse. De todos modos, aún hoy sufre las secuelas del disparo.

Payela, de 39 años, es empleado municipal en Santa Rosa desde hace 25 años, actualmente vive en Uriburu y está adscripto como cadete en la Legislatura provincial. Tiene una mujer y tres hijas, de 7, 9 y 16 años. Lo defiende el abogado Guillermo Barreto.

Días previos al inicio del juicio, la familia de la víctima desistió de participar como querellante en el juicio después de llegar a un acuerdo extrajudicial, en el plano civil, con el acusado. Esto incluye el pago de una suma mensual, unos 1.000 pesos, para que el joven realice un curso de chef durante tres años.

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