Justicia: “En la ciudad hay cargos que hace cinco años no se cubren”

Justicia: “En la ciudad hay cargos que hace cinco años no se cubren”

El fiscal general de la ciudad Fabián Fernández Garello, brindó una entrevista mano a mano en Radio Mitre Mar del Plata y detalló los pormenores de las reformas que impulsa la Provincia, que podría resolver las problemáticas actuales en la selección de los funcionarios judiciales.

El fiscal general de Mar del Plata, Fabián Fernández Garello, brindó un profundo análisis de la reforma judicial en la provincia de Buenos Aires, impulsada por la Gobernadora María Eugenia Vidal, durante una entrevista mano a mano en los estudios de Radio Mitre Mar del Plata.

“La misma Gobernadora indicó que esto fue hecho en conjunto con la corte, asociaciones de abogados, y pareciera que se nota claramente por el menú de reformas que se incorpora, que no solo tienen que ver con la designación de fiscales y jueces, como fueros de menor cuantía. Son cosas que desde hace años venimos planteando desde la Justicia y esto daría la idea de interpretar que estamos frente a algo con algún tipo de consenso”, afirmó Garello al iniciar la entrevista.

En este marco, el fiscal detalló que son “varias leyes provinciales al mismo tiempo” las que se debatirán, “no solo cuestiones de procedimiento penal sino el andamiaje de la ley de faltas”. En ese sentido, dijo que “es muy importante tener un sistema de faltas porque evita que se cometan delitos muchas veces”, algo incluido en este “paquete de reformas”.

“La ultima reforma en bloque fue en el año 1981. Tuvo reformas parciales como para dejar sin efecto faltas tales como usar ropas del sexo opuesto en los bailes de carnaval, como para dar una idea de lo que hablamos. La gente protesta permanentemente con algunos trapitos y esto debería estar incorporado el uso de un espacio publico que no esta sujeto a una licitación no puede ser usado por cualquier para hacer cualquier cosa. Esto esta vinculado con cosas de este tipo, que a veces parecen ser menores en un principio”, destacó el fiscal, en relación a algunos ejemplos de lo que podría cambiar.

En esa misma línea, indicó que no está tipificado como delito si un hombre se pone cargoso con una mujer en la calle, como ha ocurrido en múltiples ocasiones y lo han advertido desde el Poder Judicial.

 

-También se abarcan temas como la despolitización de justicia, la designacion de jueces…

La reforma busca hacer una escuela judicial. Ha sido un reclamo permanente de muchos operadores que, por este sistema de concursos, a veces tenemos aspirantes a ser juez, defensor, un curador, y fiscal, y, desde el punto de vista técnico, seguramente hay muchos que están en condiciones de rendir estos exámenes. Pero la pregunta después es si, por ejemplo, quien es designado fiscal tiene el afecto suficiente para tratar a una víctima. Esto forma parte de un perfil propio que tiene que tener la selección y de una capacitación especifica.

La idea de la escuela de la magistratura tiene varios aspectos a analizar. Es cierto que pese a que uno se reciba como abogado y tenga un postgrado, no necesariamente califica para hacer una cosa o la otra. La Escuela Judicial apunta a tener en cuenta los perfiles, que haya cursos. En definitiva, la selección final siempre es política y no puede ser de otra forma porque en el mundo no se conoce ningún sistema mediante el cual sean, por ejemplo, los marcianos los que propongan un juez. No tiene lógica institucional.

– Pero se habló de corte kirchnerista, menemista, ¿se puede conseguir una independencia de eso?

Esto sería lo ideal. Yo tengo mucho respeto por la palabra política. Hay mecanismos mediante los cuales, aún siendo siempre final una decisión de tipo político, uno asegura que los filtros y procesos de selección sea sobre personas que los hayan pasado.

Yo a veces estoy muy preocupado por los exámenes psicológicos y psiquiátricos que se hacen para avanzar hacia la adjudicatura o el fiscalato. El tema es más complejo. Y del otro lado hay una propuesta interesante que estamos pidiendo los fiscales desde hace tiempo: que no se tome examen por cada  cargo vacante en particular.

-¿Cómo está ese tema en Mar del Plata?

Acá hay un fiscal que se jubilo hace 4 años y todavía no pudimos reponer el cargo, y esto pasa porque el procedimiento actual recién se reinicia para la convocatoria del concurso cuando esta firme la renuncia del cargo o cuando de repente un juez o fiscal es separado por jury, y ahí empiezan los exámenes, las oposiciones, las correcciones, la terna, y este proceso lleva tres o cuatro años. Lo que se propone ahora es: se toma examen una o dos veces al año, si en junio se me jubila un fiscal, automáticamente tengo una bolsa de posibilidades que ya están listas para ser propuestas. Esto debería bajar mucho los tiempos administrativos de la reposición de un cargo. Es muy importante

En Mar del Plata hay cargos que hace cuatro o cinco años que no se cubren. Tengo dos fiscales en proceso de jubilación en este momento. Ya llevo un año y pico, esperando que el IPS apruebe esto para recién empezar después el proceso del concurso. Hay muchas cuestiones que desde afuera no se perciben.

-¿El objetivo central de las reformas es la búsqueda de transparencia?

En el ’98 se hizo una reforma procesal. Tenemos un código que cuando uno lo compara con otro procedimiento, como el de materia federal, el nuestro es acusatorio. Nuestro código está mucho más adelante de lo que el ministro Garavano propone. El Gobierno también quiso pasar a un sistema acusatorio y no tuvo suerte. En la Provincia lo tenemos, el que investiga es el fiscal, pero uno advierte que la víctima, con el proyecto de reforma, realmente va a tener mas herramientas para esas situaciones en las que no siempre se percibe.

Si hoy una víctima que esta en desacuerdo con que un fiscal de primera instancia firme una suspensión de un juicio prueba, yo por ley no tengo ninguna participación. No cabe una segunda mirada para ver si estoy equivocado o no. Soy un jefe que no tiene herramientas. Entre que eso, y recibirle una denuncia contra el fiscal y la intención de hacerle un sumario administrativo, no hay un intermedio. Con esto es busca que el fiscal general lo defina. Ahora hasta tengo una prohibición expresa de intervenir con instrucciones particulares en la causa, que igual no es algo que me interesa que se modifique.

El tema es complejo y la ventaja que tenemos en la provincia es que hace 20 años venimos manejando un sistema acusatorio, lo que no ocurre a nivel federal. Con lo cual, cualquiera de estas reformas ya la entendemos en el marco del acusatorio y serán bienvenidas.

Comentá la nota