La iniciativa es impulsada por la Cámara de Comercio de Llavallol a fin de rescatar al tradicional centro de salud de la ciudad. Esperan juntar más de 5000 firmas para entregar el petitorio al gobierno de la provincia de Buenos Aires. Piden que se haga cargo porque está en “terapia intensiva”.
La iniciativa surgió por el impulso de la comisión directiva de la Cámara de Comercio de Llavallol y busca que el gobierno de la Provincia “se haga cargo del hospital”, ubicado en Doyhenard al 200, Llavallol.
“Estamos juntado firmas para entregárselas al gobernador Daniel Scioli y también al intendente de Lomas (Santiago “Beto” Carasatorre). Hace 12 años que el hospital se encuentra en malas condiciones y por lo menos cuatro que está en desuso. Queremos recuperarlo porque sabemos que le aporta un servicio muy necesario a la comunidad”, precisó el titular de la Cámara de Comercio, José González.
Ya son varios los vecinos, comerciantes y entidades que se sumaron a la campaña que, según González, esperan pueda cerrarse en las próximas semanas cuando sumen más de 5000 firmas para “dar aviso a las autoridades cuanto antes y que el hospital vuelva a funcionar”.
“El hospital está en terapia intensiva y siquiera hay un médico que lo cuide”, manifestó el vecino Norberto Giambuzzi, sobre la actualidad del centro sanitario. Y recalcó la importancia de la reunión de la semana pasada en la Cámara de Comercio ya que “muchos vecinos desconocían la situación real por la que atraviesa la clínica, sobre todo lo del remate”.
Esta no es la primera vez que el hospital se ve envuelto en situaciones difíciles. Este centro de salud surgió en 1943 en un terreno cedido por la cervecera Bieckert por iniciativa de los vecinos hasta que pasó a manos privadas. En marzo de 2004, sus dueños intentaron vaciarlo pero no pudieron por una fuerte oposición de sus empleados, quienes se apropiaron del hospital y lo transformaron en una cooperativa de trabajo en 2007. Sin embargo, cuando la ley que amparaba a la cooperativa caducó, la situación del hospital empeoró hasta llegar al inminente remate.
“Somos optimistas de que van a dar curso a nuestro pedido. Mantenemos las esperanzas de recuperar la única alternativa que hay en la zona cuando hay un problema de salud”, cerró Giambuzzi.

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