En Junín admiten aumentos de hasta un 20% en materiales para la construcción

En Junín admiten aumentos de hasta un 20% en materiales para la construcción
Los rubros más afectados fueron las aberturas, los elementos para la construcción en seco, las cañerías, la grifería y las membranas. Eventuales incrementos en la mano de obra y los combustibles podrían mover aún más este mercado.

Durante los últimos años, la construcción fue uno de los rubros que motorizó fuertemente la economía a nivel nacional y, por supuesto, también en el ámbito local.

Sin embargo, en el último mes se encendió una luz de alarma. Es que la suba del dólar, que generó fuertes incrementos en productos de diferentes ámbitos, también está afectando a esta actividad, aunque aún no se sabe cuál será el impacto real de este proceso.

Lo cierto es que, ante la denuncia por parte de autoridades nacionales de aumentos excesivos en insumos para la construcción, se analizan medidas para buscar un paliativo.

En tanto, referentes locales de la actividad admitieron que en enero se produjeron en Junín subas que van desde un 2% hasta un 20% en diferentes artículos.

No obstante, aún no se advierten cambios en el mercado local a partir de este escenario, aunque se sabe que se transita por una etapa de incertidumbre y expectativas, con un futuro un tanto incierto.

Los precios

Desde la empresa Aldo J. Cappelletti informaron a este diario que “en promedio, hubo un incremento de entre el 7% y el 10% en la mayoría de los productos durante enero”.

En ese marco, señalan que el hierro “había aumentado más que eso, pero el Gobierno hizo retrotraer el precio”. Otros insumos que tuvieron fuertes subas fueron los plásticos (15%), la grifería (12%) y el cemento (5%).

Por su parte, en el corralón Don Emilio, aseveran que éste “es un momento que no está muy claro” y reconocen que en este contexto de incertidumbre “hay productos que no tienen precio”. Además, remarcan que el salto más grande se dio en los artículos que dependen de la importación, como los que tienen chapa o hierro como materia prima. “Las aberturas, los elementos para la construcción en seco –como las placas de yeso–, las cañerías, ese tipo de rubros sufrieron aumentos de hasta un 20%”.

Desde la firma Carpinella, advierten que los incrementos empezaron antes de enero. “En promedio, hay aumentos de un 2% todos los meses”, explica Javier, quien aclara que también “hubo retrocesos en las subas de algunos productos” a partir de la intervención del gobierno nacional, y remarca que los artículos más afectados fueron las membranas y los caños plásticos.

El arquitecto Juan Pedro Dillon advierte que “el gran problema es que en algunos rubros no hay precios, con lo cual, no sabemos lo que se puede comprar. No obstante, aseguran que eso se está solucionando”.

Con todo, el profesional subraya que la falta de algunos productos vinculados a la importación genera algunos inconvenientes: “Ese problema empezó antes porque muchos de los insumos importados, principalmente los de terminación, como revestimientos o pisos, fueron bloqueados hace tiempo. Entonces, cuando la gente iba a elegir solo tenía la posibilidad de optar por los fabricantes locales, pero éstos también empezaron a tener problemas porque, si bien se había negociado en su momento con Guillermo Moreno que no habría competencia con artículos importados, lo cierto es que algunos componentes con los que se fabricaban los nacionales, sí provenían del exterior. Por ejemplo: no se consigue un porcelanato nacional símil madera oscura, porque ese pigmento debe traerse de otro país”.

Mano de obra

Cappelletti analiza que “no se esperan nuevos aumentos”, y agrega que “ahora se están esperando las paritarias para ver qué pasa con los salarios”.

Es que ese factor también puede influir en el mercado de la construcción, como explica Dillon: “El otro gran problema subsiste con la mano de obra porque no sabemos lo que va a pasar de acá en adelante, y eso dependerá de lo que suceda con los gremios, qué arreglos harán en las paritarias o con esta especie de bonos que están negociando en este momento”.

Otro punto a tener en cuenta será si hay un eventual aumento de combustibles porque eso impacta directamente en el ámbito local, ya que muchos de los elementos que se utilizan, tienen una carga importante de fletes.

“Falta que se sinceren los fletes a partir del aumento de combustibles, porque eso eleva los costos”, remata Luis Hissuribehere, de Don Emilio.

Influencia del Procrear

El lanzamiento del programa Procrear fue uno de los pilares sobre el que se basó la explosión de la construcción en los últimos dos años.

El impacto de esta iniciativa generó un notable movimiento en esta actividad. De hecho, en Junín hay aproximadamente 1.500 beneficiarios de este plan.

Pero este boom también provocó –como una consecuencia indirecta y no deseada– aumentos en los precios de los lotes y, también, de algunos insumos.

No obstante, en este marco de incertidumbre y de subas en los productos, hay quien considera que este programa puede funcionar como un sistema de contención de precios, a partir de una cuestión que tiene que ver con lo político, como explica Dillon: “En este momento hay un elemento regulador del mercado que es el plan Procrear y si se caen los proyectos en marcha por no poder certificar las obras, traería aparejado un problema político muy grande. Porque hay muchos planes y si hubiera un incremento exagerado en todos los valores de obra, los créditos no van a alcanzar y no se podrán terminar de certificar, dado que son presupuestos muy ajustados. Si la gente no llega al 75% de la obra no va a cobrar el último certificado y se quedará con un bien que no va a poder amortizar porque no lo estaría utilizando. Entonces esto podría funcionar como un freno a una escalada excesiva”.

Expectativas

A partir de este escenario, los especialistas no advierten modificaciones en el panorama de la construcción. Cappelletti explica que este rubro “tiene una inercia distinta”, y amplía: “Si uno está construyendo no puede parar la obra. Por eso no se ven grandes cambios. Sí podría afectar a nuevos proyectos. Los que planean construir, por ahí no lo hacen o prefieren esperar”.

Algo similar plantea el arquitecto Dillon. “De momento no ha impactado –analiza– porque seguimos con la inercia de las obras ya empezadas. El problema se produce con las que deben arrancar, porque no se sabe cuál será el precio real. No es que la construcción se haya detenido pero podría verse afectada por los aumentos en función de que hoy no hay precios de referencias. Hoy es prácticamente imposible hacer un presupuesto”.

Con todo, Dillon califica este momento como “de expectativa” para ver “qué ocurre en los próximos 15 o 20 días”.

Por su parte, Hissuribehere aconseja “esperar a ver qué pasa”, ya que “en unos días se sabrá más y se aclarará el tema”. Y remata: “Tenemos que tener calma y todo se va a ir normalizando”.

Muy parecida a la opinión de su colega Carpinella: “No creo que la construcción se pare mucho, creo que vamos a seguir trabajando, tal vez no al ritmo que veníamos, pero sí vamos a tener continuidad. Nosotros apostamos a eso”.

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