Julio Garro: “Tras lo sucedido en la Legislatura, la de Casal me pareció una actitud medio cómoda”

Julio Garro: “Tras lo sucedido en la Legislatura, la de Casal me pareció una actitud medio cómoda”
El diputado provincial por el Pro dialogó con REALPOLITIK sobre el pedido de informes que presentó en la Legislatura junto a Nancy Monzón para que el ejecutivo bonaerense explique qué pasó entre la policía y La Cámpora el día de la asunción de Daniel Scioli. En ésta línea, Julio Garro habló del desprestigio actual de la fuerza policial.
RP.- ¿Cómo fue la cena que organizaron en La Plata para despedir el año?

Era algo que nos merecíamos todos los del espacio porque atravsamos dos elecciones. Estuvieron los fiscales y los cuadros políticos de La Plata. Hubieron cerca de 600 personas pero en un ambiente muy familiar.

Se trató de reformular un nuevo camino de cara al 2013 pero con un 2012 de mucho trabajo. Acordamos salir a hacer el último puerta a puerta del año y lo estamos haciendo en este preciso momento.

La verdad es que estamos muy contentos porque terminamos un año muy positivo, de mucho trabajo. Lo importante es seguir trabajando, creciendo y fortaleciéndonos. Lo hacemos con felicidad y con placer, y eso lo hace mucho mejor.

RP.- Por otro lado, ¿de qué se trata el pedido de informes que presentaste junto a otros legisladores por lo sucedido entre la policía y La Cámpora?

Lo presentamos acompañando a la diputada Nancy Monzón. La verdad, me entristece mucho lo que sucedió porque yo no comparto la mirada de la mano dura o la mano blanda, ni pienso que se trate de esos extremos. Sí creo que debe ser algo justo, ordenado, equilibrado y coherente

Muchas veces se juega con la policía, se le quita facultades y se coarta su servicio. Hace menos de una hora me enteré de que todo el personal policial de la Cámara de Diputados, tanto del anexo como del palacio legislativo, fue desafectado y reemplazado por particulares. Me pregunto entonces: si la policía no puede cuidar a los ciudadanos, ¿quién lo hace?.

Por eso, quiero dejar de manifiesto que estamos para colaborar y ayudar a los efectivos que en algunos casos fueron desplazados caprichosamente. Deben poder defenderse como corresponde por ser ciudadanos.

Creo que hay un avasallamiento de la fuerza policial y un desprestigio de la misma. Para afuera, ésto se lee como que a la policía se le tiene cada vez menos respeto y ésto nos preocupa. Si el poder ejecutivo no los respeta, qué queda esperar de los delincuentes.

RP.- ¿Cómo ves la respuesta del ministro Casal?

Tras lo sucedido en la Legislatura, la de Casal me pareció una actitud medio cómoda porque hubo un incidente y decidió dejar a todos afuera. Respeto su decisión pero personalmente me hubiera tomado un tiempo para ver cómo habían sucedido los hechos y comprobar si la policía había acatado una orden o no.

La policía está para cuidar el orden y lo que pasó en la Legislatura fue justamente que el orden se les fue de las manos. Lo que debían hacer los policías era impedir que entraran hasta que alguien autorizara el ingreso de los militantes.

Los diputados que asumían podían ir solamente con una persona. Es decir que cada legislador de la provincia de Buenos Aires podía entrar al recinto con un familiar. De repente entraron 150 militantes por la fuerza. Entonces, si hay una ley, debe ser aplicada para todos.

Creo que eso es lo más importante, tenemos que preguntarnos por qué caprichosamente sucedió eso. Es como si 200 militantes del Pro hubieran querido entrar. En ese caso la policía hubiera tenido que impedir su ingreso sin tarjetas. Hay que ver de qué sector viene la culpabilidad de los hechos.

RP.- Este hecho desencadenó el acuartelamiento de la policía, ¿creés que se puede pensar como un punto de inflexión y que en adelante la situación de la bonaerense puede cambiar?

La policía está muy presionada y tiene miedo de actuar, de reclamar sus derechos, porque ante cualquier cosa que hagan para defenderse a sí mismos son sumariados, desplazados de sus cargos o los dejan en disponibilidad. Hay que pensar que cada efectivo tiene detrás una familia a la que debe alimentar con un sueldo poco digno.

Siempre recuerdo cuando un muchacho mató a un policía al sacarle el arma. En ese momento, había cinco efectivos rodeando a la persona y nadie la tocaba por miedo a enfrentarse a un sumario o ser despedido.

Creo que hay una ley que se debe cumplir, un orden que se debe respetar y una jerarquía que se debe reconocer y es la de la policía. Sin ir más lejos, en Chile la policía tiene un lugar mucho más importante que la bonaerense; allí nadie le puede ni llegar a sacar el arma a un efectivo porque a los dos minutos termina en un calabozo o esposado. Es lo que corresponde.

Hay que recuperar el respeto por la policía porque sino ésto pasa a ser un vale todo. Entonces, si el gobierno no respeta a la fuerza de seguridad, no es posible que la respete un ciudadano común.

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