Los jujeños frente al desafío de lograr un nuevo pacto social

Los jujeños frente al desafío de lograr un nuevo pacto social
Recta final para 2012 y tiempo propicio para renovar compromisos, pues todo fin de ciclo implica la ratificación de objetivos y la posibilidad de corregir rumbos. Cada uno en su especialidad, cada uno desde su trinchera, los jujeños tienen que constituirse en artífice de la consecución de objetivos estratégicos con miras al desarrollo integral y armonioso de la provincia.
Hombres y mujeres de esta tierra están llamados una vez más a hacer garla de su espíritu emprendedor, luchador, solidario y comprometido con el futuro de grandeza que, tanto la historia de valor y entrega, como el potencial y el coraje innato de los jujeños, permiten anhelar.

Es tiempo de explotar impetuosos componentes de la realidad y, a la vez, disponerlos para ser legados a futuras generaciones, para nutrirlas de las cualidades distintivas de los desprendidos y sean herramientas para combatir conductas codiciosas y míseras de algunos ruines que todavía pugnan por alimentar sentimientos reñidos con el compromiso que la provincia hoy demanda.

Cada uno de los jujeños, dentro de la responsabilidad que la vida les confirió, tendrá que exponer sus virtudes más potentes para refundar un pacto social que enmiende lo que entre todos se hizo mal, que permita mirar el horizonte desde un enfoque de esperanza, que consolide las bases del crecimiento social y humano, en forma integral y armónica, con plena inclusión.

Estos valores tienen que actuar como catalizador del compromiso, la voluntad, la convicción y la firmeza que se necesita para hacer frente a los desafíos por venir, en la incesante búsqueda de la autosuperación. A diario surgen adversidades que atentan contra el crecimiento, que minan el espíritu, pero la clave es tomar ejemplos sanos, que los hay, para definir un norte e iluminar el camino a seguir, decidiendo y procediendo sin mezquindades, con principios de renunciamiento, privilegiando el futuro del conjunto.

ACTOS DE

RESPONSABILIDAD

Las normas sancionadas en los últimos coletazos de 2012, a instancias del Poder Ejecutivo, que reflejan el espíritu solidario que debe imperar en lo sucesivo.

El pase a planta permanente del personal contratado, es una muestra inequívoca de la decisión de dar efectiva vigencia al derecho de estabilidad laboral en el empleo a los agentes de la Administración Pública y mejorar la prestación de los servicios. Se trata de una respuesta contundente y racional a una sentida necesidad de la gente, a las negociaciones planteadas por el Gobierno de la Provincia con el Frente de Gremios Estatales y la Multisectorial, respetando el compromiso de que el personal contratado alcance estabilidad mediante el pase a planta permanente.

Por otra parte, hay un mensaje de responsabilidad para con la administración de la cosa pública que se desprende de la Ley 5748, modificatoria de la 3161, Estatuto para el Personal de la Administración Pública de la Provincia, estableciendo que al reunir el agente público los requisitos de edad y de servicios para acceder a la jubilación ordinaria, se podrá accionar los mecanismos pertinentes ante la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES). Se abre ahora, una instancia de ordenamiento integral, tanto en el plano ejecutivo, como en el campo administrativo. Habrá que aguardar la reglamentación del sistema que no es otra cosa que ajustarlo a lo que dispone la legislación nacional se vendrán tiempos de reuniones tras reuniones entre representantes del Ejecutivo jujeño y de ANSESse allanará el camino para una progresiva instrumentación, evaluando los casos que fueran objeto de implementación de la ley.

Lo que sí es seguro, es que no habrá oportunidades para injusticias ni arbitrariedades, no habrá espacios para víctimas ni victimarios, sino que emergerán posibilidades de encausar necesarios replanteos, en pos de un mejor funcionamiento de la estructura pública, puesta al servicio de los jujeños.

LUCES Y SOMBRAS

El año que se va, encontró al PJ en pleno proceso de ordenamiento de su estructura partidaria, definiendo autoridades de sus principales órganos y, al mismo tiempo, ratificando el liderazgo que encarna Eduardo Fellner, que se multiplicó para atender de manera simultánea frentes nacionales, acompañando a la presidenta Cristina Fernández en decisiones de especial interés para los argentinos o liderando la OFEMI;rovinciales, absorbiendo compromisos de una gestión de gobierno que salió bien parada en un 2012 de escasez; gionales, encabezando políticas de integración que motorizan el desarrollo económico sustentable; yartidarios, brindando contención a una dirigencia justicialista caracterizada por su heterogeneidad.

Por el lado de la otra fuerza tradicional, en la UCR chocaron dos concepciones políticas: La que se basa en la denuncia y la crítica y la que privilegia la ejecución y la apertura a la participación ciudadana y a renovadas ideas, cultivando los principios de democracia efectiva. En este marco, se posicionó con firmeza la figura de Carlos Sadir, apuntalando con decisión al intendente Raúl Jorge y su programa de gobierno municipal, para luego, desde la Capital, derramar iniciativa y empeño en las ciudades del interior, donde el radicalismo necesita recuperar presencia y ganar espacios en ámbitos de decisión.

En las últimas semanas, también salió a la luz una movida de dirigentes de diversas corrientes, dispuestos a reagruparse para construir un espacio de alternativa, con especial interés en captar el empuje de los jóvenes, haciendo base en San Pedro de Jujuy, con nombres reconocidos que intentarán escribir su historia inmediata con pluma propia.

Gran parte de 2012 mostró a una dirigencia gremial con iniciativa solidaria, aunque lamentablemente teñida de imprudencia en el último tramo del año, producto de sus propias internas (incluso algunas de ellas expuestas violentamente en las calles) que deshilacharon su accionar.

Los dirigentes también tendrán que sentarse a repensar criterios, prioridades, objetivos y procedimientos, de modo que las desavenencias de la vida interna no desborden a las organizaciones gremiales y estas sean realmente un espacio de contención de los trabajadores y un blindaje para sus intereses y legítimas expectativas.

REPASAR Y RATIFICAR

A escasas ocho jornadas de la Navidad y a quince de bajar el telón, viene a la mente una multiplicidad de imágenes que entremezclan historia, presente y futuro, introduciendo de manera indefectible nuestros pensamientos en la actualidad imperante y lo que les depara a las próximas generaciones de jujeños.

Atrás quedaron jornadas colmadas de vertiginosa dinámica en el año del Bicentenario del Exodo Jujeño, oportunidad para tomar de quienes superaron crisis económicas, sociales, políticas, financieras e institucionales, pregonando la unidad. En comunión los jujeños pueden enfrentar con éxito la responsabilidad de salir adelante. Claro está, para ello, antes hay que volver a consensuar.

Hay mucho por que velar. La provincia alcanzó objetivos de desarrollo humano e integral, con estabilidad institucional y social, con orden político y administrativo, con previsibilidad económica, con vínculos saludables entre el sector público y el privado y con infraestructura y logística estratégica en el escenario regional; loos que permiten a Jujuy estar mejor preparada para afrontar un 2013 que, con penetrante olor electoral, no será fácil.

El viento en contra que doblega los números de las finanzas públicas, de ninguna manera tiene que significar un freno al proceso de crecimiento experimentado en los últimos años y, menos aún, un obstáculo en la definición de las bases de una sociedad con destino de desarrollo inclusivo y justo.

Atento a la dependencia de Nación que caracteriza al esquema financiero jujeño, el pesado antecedente de lo acontecido en los mercados internacionales y en los sistemas financieros del mundo, los responsables de administrar la cosa pública agudizaron su enfoque preventivo sobre la crisis globalizada. Advertido del panorama financiero poco auspicioso, están vigentes medidas correctivas que patentizan el criterio de administración ante las circunstancias imperantes, de modo de mantener sin alteraciones de fondo la dinámica de crecimiento y de funcionamiento del Estado que tanto costó conseguir.

CUIDAR LOS LOGROS

QUE SON DE TODOS

En términos generales, las situaciones críticas suelen presentarse como factores de deterioro de una gestión, sin embargo también se constituyen en oportunidades para necesarios replanteos que lleven a la erradicación de criterios administrativos inapropiados.

Para ello, rigen y regirán estrictos principios de racionalidad del gasto público, solidaridad ante las eventualidades y prioridades que emerjan y austeridad en todas las áreas del Estado, puesto que los recursos disponibles deben ser sustentables en el tiempo y se debe alcanzar máxima optimización en la aplicación de los mismos.

En consecuencia, tendrán continuidad los principios de regularidad financiera, legalidad, economicidad, eficiencia y eficacia en la obtención y el destino de los recursos públicos; sismatizar las operaciones de programación, gestión y evaluación de los mismos; adopr procedimientos adecuados que aseguren la conducción económica y eficiente de las actividades institucionales y la evaluación de los resultados de los programas, proyectos y operaciones.

A todas luces, la escasez de medios limita el escenario financiero y dispara un principio elemental de orden institucional en materia económica, la realización de una adecuada programación financiera, con esfuerzos dirigidos al incremento de recursos propios y al mejoramiento del control de la ejecución del gasto y de su calidad, que no es ni más ni menos que la fórmula adecuada para sostener una administración ordenada y previsible, que preserve la capacidad del Estado para responder a las necesidades de los jujeños.

Desde ya, en este marco tendrá que ubicarse toda conversación de índole salarial o de interés para los estatales, partiendo de lo posible y no de pretensiones sectoriales.

No hay margen para el oportunismo. Los compromisos concretos, racionales, vigentes y sostenibles; la acón continua y patente; y las alizaciones palpables y perceptibles a los sentidos; son motos más que suficientes para que hoy se pueda pensar en un mañana mejor.

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