Los peritos que declararon en el segundo día del juicio comprometieron a Janssen, al demostrar que mató a Sofía para ocultar la violación que ya había cometido, acción que ratifica la figura de “criminis causa”. El hijo de Dupuy aportó datos confusos.
Sin ningún incidente en los alrededores del Colegio de Abogados, comenzó hoy pasadas las 8 de la mañana la segunda jornada de debate donde se juzgan tres abusos sexuales simples y la violación y muerte de Sofía Viale. Minutos antes los dos acusados habían llegado juntos en el mismo móvil policial, a diferencia del primer día de debate que lo hicieron en un patrullero y la unidad de traslado del GEO.
El segundo día de debate oral comenzó con la reproducción de los videos de la autopsia y el allanamiento en la casa de Janssen y Dupuy. El médico forense Graciano Massó declaró durante casi cuatros horas, donde informó detalladamente cómo el asesino terminó con vida de Sofía, el sometimiento sexual y el trabajo que se realizó en la casa del barrio Ranqueles para extraer el cuerpo enterrado debajo de la parrilla. También informó sobre el examen realizado a otra víctima menor de edad abusada por Janssen.
El aporte del forense Graciano Massó fue contundente a la hora de ratificar la figura de “criminis causa”. El profesional resumió que Janssen golpeó a la niña para someterla sexualmente y al mismo tiempo la estranguló, para terminar de matarla utilizando una soga y luego procedió a enterrarla debajo de la parrilla. Estiman que todo lo hizo en una hora, de 19 a 20 horas del 31 de agosto de 2013.
Según trascendió, el forense piquense habría confirmado que Sofía fue golpeada en el rostro (marcas sobre los labios) con fines de reducirla. También explicó que murió víctima de una “mecánica de asfixia” por el uso de las manos (de Janssen) mientras era violada y luego utilizó una soga en el mismo cuello. La niña de 12 años ya no tenía vida cuando fue enterrada debajo de la parrilla, semidesnuda y con la soga en el cuello.
El forense pasó luego a explicar las características de otro abuso sexual cometido por el mismo acusado y concluyó su aporte cerca de las 12 del mediodía, cuando los miembros del Tribunal decidieron pasar a un cuarto intermedio para descansar y retomar en pocos minutos.
Testigos
Tras la declaración de Massó, alrededor de las 12 del mediodía, el Tribunal determinó pasar a un cuarto intermedio y retomar a la media hora con los testimonios del perito en Criminalística piquense, Alejandro Morán, y el jefe del Grupo Especial de Policía, Martín Portillo. Ambos sumaron detalles técnicos sobre el allanamiento en la casa de Janssen y Dupuy.
A continuación se reprodujo el video obtenido en Cámara Gesell, donde una amiga menor de edad de Sofía, relató cómo el día de la desaparición de la niña la acompañó hasta un kiosco, minutos antes que fuera capturada por el asesino.
María Marta Godoy, vecina de Janssen, aportó al juicio su participación como testigo en el allanamiento realizado en la vivienda del barrio Indios Ranqueles.
Marcos Ledesma, también vecino del homicida, contó que el día que Sofía desapareció la vio a la tarde en la parada de colectivo fumándose un cigarrillo y luego no la volvió a cruzar. También relató que compró los materiales y Janssen aportó la mano de obra, para construir la medianera que separaba ambas casas de barrio.
El hijo
Quizás el aporte que generaba mayores expectativas en el segundo día de juicio era el de Víctor Dupuy (17), hijo de la acusada María de los Ángeles Dupuy, pero finalmente sus dichos fueron confusos y no aportó demasiadas precisiones. El jovencito fue detenido tras las primeras horas del hallazgo del cuerpo de Sofía, pero luego de algunos días fue liberado y los investigadores no hallaron elementos que lo vinculen con la niña asesinada, ni los casos de abusos previos cometidos por su padrastro.
El muchacho, que viajó desde Cipolletti (Neuquén), donde se radicó para vivir junto a su abuela materna, para prestar su testimonio pidió hacerlo sin la presencia de Juan José Janssen y lo hizo acompañado de su abuela y un asesor de menores.
Con relación al día de la desaparición de Sofía, indicó que llegó antes de las 16 horas a su casa y se fue para trabajar. Regresó alrededor de las 21 horas y afirmó que su madre, María de los Ángeles Dupuy, estaba en la casa junto a Janssen.
Allí los abogados de partes intentaron que reitere o aclare sus dichos, porque las planillas del trabajo de su madre indican que a esa hora estaba en la Terminal de Ómnibus. A partir de allí el jovencito comenzó a confundir sus dichos y terminó explicando que, en realidad, Janssen le había dicho que su madre estaba en la casa, pero él no la vio. Recordó por otra parte que, el día después de la desaparición de la jovencita en su casa comieron facturas, que Janssen afirmó había comprado a una chica que vendía en la calle.
También confirmó que Sofía conocía a Janssen. Víctor conocía y era amigo de la hermana mayor de la niña asesinada, a quien Sofía fue en reiteradas oportunidades a buscar a la casa de Dupuy.
También explicó que el día que se hallaron los restos de Sofía, durante el allanamiento, increpó a su madre y le recordó que no compartía la convivencia con el acusado. Calificó a Janssen como “un monstruo”, con quien se llevaba “muy mal”, pero soportaba la situación porque no tenía otro lugar para vivir.
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