Se trata de Joshua Zabala. Hizo las Inferiores en Lanús y entrenó cuatro meses con el primer equipo del club correntino. Pero empezó a juntarse con ladrones. La Bonaerense fue a detenerlo el martes pasado por un robo, se cortó con un vidrio al escapar y se desangró.
A pesar de que el joven jugó al menos cinco años en las Inferiores de Atlético Lanús y que llegó a entrenar un tiempo con el primer equipo de Boca Unidos de Corrientes, su futuro como jugador se frustró cuando comenzó a reunirse con amigos de la villa 1° de Mayo, ubicada cerca de su casa. Los chicos con quienes se juntaba formaban una banda de delincuentes.
Joshua comenzó a robar y dejó de ir al club, un dirigente de la institución deportiva fue a buscarlo a la casa para que retome el entrenamiento, pero los esfuerzos de su familia y el club no dieron resultado.
El martes pasado, el Grupo Halcón de la Jefatura Departamental de Lanús rodeó la casa del joven acusado de protagonizar un robo que le provocó un paro cardíaco a la víctima. El chico advirtió la presencia policial y escapó rumbo a la villa, donde quiso entrar a una casa por la ventana, la rompió y se clavo un vidrio.
Según un vecino, el joven se quitó el cristal incrustado en su arteria femoral, esto provocó que se desangrara y murió a los 20 segundos.

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