El juez Yalj apartó del caso Sobrero a la Policía Federal

Después de las irregularidades que se detectaron en la investigación, ordenó que participe la ex SIDE
El juez federal de San Martín Juan Manuel Yalj apartó a la Policía Federal de la causa en la que investiga los incendios de trenes ocurridos el 2 de mayo y pidió la colaboración de la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE).

La medida es un reconocimiento de que el juez considera que, como mínimo, la Policía Federal cometió irregularidades durante la investigación. Según trascendió, sospecha que plantó pistas falsas que involucraron en la causa al sindicalista ferroviario Rubén Sobrero y a su ex vocero el docente Leonardo Portarreal. Ambos fueron detenidos el viernes y liberados anteayer debido a la endeblez de las evidencias, admitida por el juez.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, había respaldado la "contundencia" de las pruebas de la Policía Federal . La decisión del juez de apartar a esa fuerza y designar a la ex SIDE no alcanzó para recuperar la confianza de los acusados. Sobrero denunció que Fernández digitaba la causa para encarcelarlo, y su abogado, Juan Carlos Giordano, dijo que la incorporación del organismo de inteligencia "es un cambio de figuritas peligroso".

"La SIDE no es ninguna garantía, porque ahora tenemos el riesgo de que sea directamente el Gobierno el que inventa pruebas contra Sobrero. Puede ser peligroso, ya que se puede estar montando una nueva cama, un poquito mejor tendida", advirtió Giordano a LA NACION.

Sobrero se quejó por la forma en que fue detenido por la Policía Federal. Dijo que hombres de civil lo interceptaron y, sin explicarle las razones, lo llevaron, mientras acompañaba a su hija de 15 años a la escuela, que quedó sola en la calle.

Otro grave error de la Policía Federal admitido por fuentes judiciales fue el haber detenido a un sospechoso, que el juez Yalj tuvo preso durante cuatro días, a quien confundieron con su hermano, que a es a quien en realidad estaban buscando.

Yalj ya había reconocido públicamente que las tareas de inteligencia de la Policía Federal fueron "poco felices" y sostenido que él asumía la responsabilidad que le cabía por haber ordenado las detenciones con la prueba que le habían acercado los uniformados.

El fiscal de la causa, Jorge Sica, fue más allá y pidió realizar medidas de prueba para investigar cómo la Policía Federal había armado las pruebas contra Sobrero y contra Portarreal.

Por eso, solicitó que se cruzaran las llamadas telefónicas de los policías que estuvieron a cargo de la investigación durante los últimos 15 días y que se ampliara la declaración al indigente que había señalado a Portorreal y a Sobrero como quienes le prometieron el pago de 500 pesos para incendiar los trenes.

El juzgado de San Martín ordenó los arrestos a partir de lo que declaró en la causa Alan Skrobacki, un indigente, que fue arrestado con un aerosol y un encendedor. Fue procesado y estando preso espontáneamente dijo que quería confesar y mencionó que un tal "Leo" le había ofrecido quemar los trenes a cambio de dinero.

La Policía Federal realizó tareas de inteligencia y concluyó que Leo era Portorreal, que hacía cuatro años que no trabajaba en los ferrocarriles y que en ese tiempo sólo habló con Sobrero en dos ocasiones. Así detuvieron a Portorreal, que después de estar cuatro días preso anteayer fue excarcelado.

El fiscal se quejó de la "intempestiva" declaración que prestaron tres oficiales de la Policía Federal (uno con cargo de subcomisario y otro de inspector) en la causa, que afirmaron, cuatro meses después de la quema de vagones, que Skrobacki les había contado cuando lo detuvieron que el tal Leo le había dado plata y combustible para iniciar el fuego en la estación Haedo. Estos elementos para el fiscal "siembran incertidumbre" sobre la investigación en general.

El fiscal apuntó en un escrito contra los tres policías que recogieron los indicios que terminaron con Sobrero preso, y pidió que Skrobacki volviera a declarar para preguntarle sobre la relación con estas pruebas.

Notificación

Yalj, que ayer recibió a Sobrero para notificarlo que durante su excarcelación debe presentarse una vez al mes en tribunales y no salir del país sin permiso, decidió el cambio de instructores en una breve resolución.

El texto del juez señala: "Dese intervención exclusiva, a fin de que continúe con las tareas investigativas relativas a la presente causa, a la Secretaría de Inteligencia de la Presidencia de la Nación". Y además ordena al director de la SI (ex SIDE) "comisionar personal a esta sede a fin de tomar conocimiento de las presentes actuaciones".

Por otra parte, Yalj ordenó que el Departamento de Operaciones Federales de la Policía Federal le eleve "con carácter de muy urgente las actuaciones que se encuentren pendientes".

La ley de inteligencia le prohíbe a la SI hacer inteligencia interna. Pero la propia norma prevé especialmente que, cuando media la orden de un juez, la Secretaría de Inteligencia puede actuar en el orden interno y su actuación no tiene ninguna limitación, pues funciona como cualquier otra fuerza de seguridad interior.

De hecho intervienen habitualmente por orden judicial en la investigación de delitos complejos, como narcotráfico, crimen organizado y en casos de secuestros extorsivos..

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