El sainete de la oposición y el enemigo común. Hábil jugada del kirchnerismo en el Concejo Deliberante. Los ediles Lozano, Mansilla y el juego del estratega. ¿El aumento real de la tasa urbana es lo que se aprobó en el cuerpo deliberativo? Nuevo encuentro del justicialismo y reunión de dirigentes de la UCR y la Coalición en el Comité
La oposición (en realidad oposiciones) es una mezcla de discursos contradictorios e intereses divergentes frente a un adversario (o enemigo) común.
Pasa en el ámbito nacional y también, con sus adaptaciones, en el local.
La democracia es una mezcla de tensiones entre disensos y acuerdos pero la partidocracia criolla no suele tener muy en claro ese límite.
Esa conducta difusa provoca resquemores y habría que bucear en el inconciente colectivo más profundo de una sociedad poco proclive a mirarse en el ojo del que tiene enfrente o elige romper los espejos por no observarse a si misma.
El sainete colectivo de la concepción binaria del poder articulada por el kirchnerismo agudiza esos pasos de comedia en opositores que se chocan entre sí.
La sociedad no se maneja por blancos o negros sino por una enorme variedad de blancos y negros en un conglomerado contradictorio.
Lo contrario es la alineación, el silencio, el autoritarismo.
Los límites del modelo.
Pero el final de todo, por encima de la disquisiciones, es el bienestar o no de la comunidad, de cómo se derrama la economía, lo que se produce, de cómo se achican las distancias, sin intentar parodiar la famosa frase de Bill Clinton o algún manual de marxismo básico.
Hay claros límites al modelo económico actual o, dicho de otro modo, cómo hacer para no volver al diseño de los 90.
Hay un patrón distributivo que sigue manteniendo la matriz de esa década.
Todavía sigue siendo de 30 veces la diferencia en las puntas entre los que más y menos tienen. Y en el medio, la inflación que impacta en los sectores más vulnerables teniendo en cuenta que se focaliza sobre la canasta básica de alimentos.
El cuestionado INDEC dio un índice del, 1,7 por ciento para enero con una proyección anual del 20 %.
El cimbronazo, claramente, se vuelca a la pérdida de poder adquisitivo en los salarios que no se actualicen, planes sociales y la asignación universal por hijo.
¿Por dónde transita, entonces, el ajuste?
Lozano: palo y zanahoria.
Con ese contexto el Concejo Deliberante debatió el lunes el incremento de tasas.
Fue muy farragoso todo su tratamiento y quedó evidenciada la debilidad previa en el análisis de comisión. Cómo habrá sido que se terminó aprobando un aumento de tasa urbana que no figuraba en ningún despacho.
Aquí jugó una carta hábil el Frente Justicialista para la Victoria de la mano del edil Alejandro Lozano quien hizo el juego del palo y la zanahoria.
Primero tuvo un discurso muy duro contra la gestión del Ejecutivo Municipal para finalizar considerando al intendente Omar Duclós como un estratega (término con el que coincidió ante la prensa Mansilla) y sintetizar una propuesta que terminó pactando con el Acuerdo Cívico y Social modificando el esquema del cobro de tasas eliminando bonificaciones para viviendas con una valuación superior a los cien mil pesos.
La base del aumento rondaría el 7 % y llegaría al 22 pero, en realidad, aún desde el Ejecutivo se están realizando los estudios finos de lo que se aprobó ya que, en la práctica, el aumento podría ser mayor a ese piso del 7 % en las casas de menor valuación.
Mansilla: la puerta de entrada.
La estrategia triunfante del kirchnerismo en el Concejo tuvo su puerta de entrada a través de edil del ACyS Néstor Mansilla.
Viejo compañero de militancia con Lozano en el PJ alcanzó el punto de consenso a pesar de los duros cruces que tuvieron. El resto de la oposición se quedó mirando y se habló de claudicación del oficialismo o que el Intendente se sentiría "avergonzado de su bloque".
En realidad, no hubo reacción del Intendente contra el bloque, asumiendo las limitaciones que tiene en el Concejo.
A Duclós le interesa sostener el acuerdo alcanzado con el ARI en Azul a pesar de las diferencias cada vez más grandes que tiene Elisa Carrió con todas las variantes del radicalismo a nivel nacional. Tanto Mansilla como el diputado nacional Adrián Pérez no han dado, hasta el momento, indicios de ruptura, por el contrario.
Los K, paso a paso.
De todos modos, el kirchnerismo viene manejando una estrategia "paso a paso" afuera y dentro del Concejo.
En un escenario donde están cruzados los acuerdos la Coalición está más cerca de los K que del PRO mientras que, hasta ahora, no juegan juntas las variantes del justicialismo en el deliberativo.
A diferencia de otros bloques, ninguno de los integrantes del FJPV, hasta ahora, aparece con apetencias para postularse a una candidatura a intendente por lo que sus urgencias transitan otros carriles. Se trata de alcanzar un punto de síntesis de todos los sectores del PJ para volver a la Comuna en el 2011.
En esa dirección, la noche del viernes hubo otro encuentro ampliado de dirigentes similar al de febrero pasado.
El dilema es cuánto de kirchnerismo soporta el justicialismo local, cómo los condicionará la realidad seccional, provincial y nacional pero, sobre todo, cómo se parirá el candidato que nuclee a la mayoría, interna mediante, si es que hay lugar para esa instancia.
Reunión
UCR - Coalición
La otra novedad política de la semana fue la reunión que se realizó en el Comité de la Unión Cívica Radical con el Acuerdo Cívico y Social.
Participaron los principales dirigentes de cada sector, incluyendo al presidente del radicalismo César Martínez y al concejal Juan Sáenz por un lado y al propio Duclós, el diputado José Luis Comparato, al presidente de Vecinos por Azul Alejandro Irigoyen y al edil Néstor Mansilla.
La misma se consideró positiva como para ir abriendo caminos luego del traumático final de las negociaciones para la elección de junio pasado y está previsto un nuevo encuentro en la sede de la Coalición.
La intención es ampliar la convocatoria al Partido Socialista.
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