Jueces recorrieron ex centros clandestinos de Tandil, Las Flores y Olavarría

En el marco de la primera parte del juicio por los crímenes en el ex CCD Monte Peloni, los integrantes del Tribunal, junto a asesores, defensa y testigos recorrieron este lugar, así como los centros de Tandil y Las Flores.

En una jornada atípica para lo que viene sucediendo desde el pasado 22 de septiembre en la ciudad en el juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en Olavarría durante la última dictadura militar, este martes se realizó la recorrida por tres ex centros clandestinos de detención de la región.

En una comitiva encabezada por el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, integrado por los jueces Roberto Atilio Falcone (presidente), Néstor Rubén Parra y Mario Alberto Portela; el recorrido incluyó La Huerta de la ciudad de Tandil, la Brigada de Cuatrerismo de Las Flores y el Sitio de la Memoria Monte Peloni.

En los tres puntos donde se llevó a cabo la recorrida para reconocer cada uno de los espacios, junto a los integrantes del Tribunal se pudo ver a miembros de la defensa, víctimas de las detenciones que estuvieron presas en estos lugares, periodistas, activistas de derechos humanos, entre otros.

Centro por Centro

En La Huerta, ubicada en las afueras de Tandil, estuvieron secuestrados varios jóvenes olavarrienses, incluyendo algunos cuyos casos serán juzgados más adelante. Pertenecía a la subzona 12, a cargo del general Alfredo Saint-Jean, a quien algunos de los que están siendo juzgados ahora parecieran querer endosarle las responsabilidades.

A ese CCD fue trasladado el grupo del que formaban parte Jorge Oscar "Bomba" Fernández y Alfredo Serafín Maccarini, los que nunca regresaron a Monte Peloni, como sí ocurrió con el resto de sus compañeros de infortunio.

Jorge Oscar Fernández fue ejecutado por sus captores en circunstancias aún no establecidas. Durante casi cuarenta años se tuvo la certeza de que había sido asesinado en Tandil, pero a partir de la declaración de Walter Jorge Grosse, uno de los cuatro ex militares que están siendo juzgados por Monte Peloni surgieron dudas.

Grosse dijo que él recibió la orden de ir a buscar el cadáver de Fernández a la morgue de Banfield para que fuera entregado a sus familiares. De Alfredo Maccarini nunca más se tuvieron noticias y hoy se considera que también fue asesinado.

Por los homicidios de Fernández y Maccarini deben responder Ignacio Aníbal Verdura, Walter Grosse y Omar Antonio "Pájaro" Ferreyra después de la aceptación del Tribunal del pedido de las fiscalías y las querellas para ampliar la acusación.

Horacio Rubén Leites sigue acusado solamente por las privaciones ilegales de la libertad y los tormentos.

En tanto en la Brigada de Cuatrerismo de Las Flores estuvieron secuestrados algunos olavarrienses que luego fueron enviados a Monte Peloni y los matrimonios Follini - Villeres y Gutiérrez - Ledesma, que desaparecieron después de ser trasladados a La Plata.

Por los homicidios de Graciela Noemí Follini, Rubén Argentino Villeres, Juan Carlos Ledesma y Amelia Isabel Gutiérrez debe responder el ex jefe del Regimiento de Caballería de Tanques "Lanceros General Paz" Ignacio Aníbal Verdura, responsable del Area de Defensa 124 en el esquema represivo montado por la dictadura militar.

El juicio

Después de las inspecciones oculares de los CCD, las audiencias se reanudarán este miércoles desde las 10, cuando se sabrá si las defensas deciden pedir la presentación de nuevos testigos por la ampliación de las acusaciones. Los únicos testigos ofrecidos por los defensores de los imputados aportaron aparentemente poco en su favor, ya que por lo general pasaron por el cuartel antes o después de la época en que se cometieron los crímenes.

Los testigos que corroboraron que Grosse sufrió una hepatitis en 1977 no pudieron ubicar con precisión la fecha en la que el entonces teniente primero estuvo enfermo y ninguno de ellos pudo asegurar que en septiembre de 1977, cuando se cometieron la mayor parte de los crímenes Grosse estuviera impedido por su enfermedad de formar parte de los siniestros grupos de tareas encargados de los secuestros, las torturas y los asesinatos.

Pero es posible que intenten jugar nuevas cartas, al menos los defensores de Grosse y Ferreyra, ya que su situación se complicó sustancialmente al ser incriminados por los homicidios de Fernández y Maccarini.

Para Verdura poco cambia en la práctica, ya que ser acusado por dos o por seis asesinatos no le cambia la pena de prisión perpetua si es considerado culpable por los jueces.

En cambio para Leites nada cambió, ya que sigue afrontando las mismas acusaciones que al principio- Grosse es representado por los abogados Gerardo Ibáñez y María Laura Olea, mientras que la defensora oficial Isabel Labataglia patrocina a Verdura y Ferreyra.

La defensa de Leites, el hasta ahora menos comprometido, está a cargo de los abogados Pedro Mercado y Claudio Castaño.

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