“Los jueces van a pasar a segundo plano y si un fiscal no está preparado, se va a notar”

“Los jueces van a pasar a segundo plano y si un fiscal no está preparado, se va a notar”
Tras la media sanción en Diputados del proyecto de ley para la implementación de los juicios por jurados, el fiscal Martín Pizzolo le dijo a Infoeme que “la burocracia judicial se opone a su implementación porque hay una cuestión monárquica que se ve reflejada en los tribunales”.
El fiscal Martín Pizzolo, impulsor en Olavarría de la jornada de información del Juicio por Jurados, que se desarrolló en nuestra ciudad en el transcurso de este año, habló con Infoeme y opinó sobre la implementación de este sistema si es que es ratificado por el voto afirmativo del Senado.

Pizzolo recordó que “el juicio por jurados lo teníamos en la constitución en el artículo 118 y nunca fue de operatividad. Entre los tres poderes del estado: ejecutivo, legislativo y judicial, en el ejecutivo y legislativo hay injerencia de la población respecto de la elección de los miembros. En el único que no hay una participación activa de la ciudadanía es en el poder judicial”.

El fiscal sostuvo que el juicio por jurados va a “generar mucha mayor responsabilidad a la gente y le va a dar más transparencia y responsabilidad a la justicia”.

Infoeme le preguntó: ¿Por qué cree que se opone la burocracia judicial a este tema? Y el fiscal afirmó que “hay una cuestión monárquica que se ve reflejada en todos los aspectos en los tribunales”.

Continuó: “¿Por qué digo esto? Porque seguimos con ciertos formulismos que, por ejemplo, cuando entra el juez se tiene que parar todo el mundo. Pero más allá de eso se trató de buscar que se salga de un sistema inquisitivo en su momento cuando fue la reforma del código por el actual que tenemos” explicó.

Pizzolo agregó que, “más allá de la intervención de un fiscal de probar un hecho y un defensor defenderse, el tribunal es el que decide, ordena y según su entera convicción, determina si alguien es culpable o no culpable, después le aplica la pena”.

Con el juicio por jurados, “los jueces van a pasar a segundo plano y si un fiscal o un defensor no están bien preparados, van a quedar en evidencia” aseguró.

Pero reiteró que “la faceta del juez va a quedar en dirigir el debate, y después a aplicar la pena en caso que el jurado condene. El juez por ahí pasará a un segundo plano y eso de alguna forma molesta”.

El Fiscal replicó que “siempre se subestima a la gente, por la experiencia que yo pude adquirir y al haber estudiado tanto, esto ocurre por dos motivos: O se dice por lo general que, van a salir todos culpables porque la gente tiene una mentalidad “facha” y por otro lado que la gente no está capacitada para esto”.

“Entonces como decía Granillo Fernández, el pueblo puede elegir un presidente, los legisladores, el pueblo puede ir a la guerra, luchar por su país. Pero no tiene la capacidad de decidir si alguien es culpable o no culpable”.

La justicia en el ojo de la tormenta

El fiscal también opinó sobre la situación que originó en Tucumán y en todo el país el fallo en el caso por Marita Verón. Dijo que “estamos pasando por una situación bastante compleja a nivel judicial. En primer lugar, hay un descreimiento de la justicia hacia, los operadores de la justicia y hacia el procedimiento judicial”.

Pizzolo consideró que la gente “antes cuestionaba la dilación en los debates. Ahora se descree de los funcionarios y del procedimiento en sí”.

Con respecto al fallo absolutorio en el caso Marita Verón agregó que, “hay algo que no se le puede escapar a nadie, lo que pasó con el caso Marita Verón, yo no leí la causa, no estuve en el juicio porque no puedo decir si está bien o no el debate que se dio y decir si es una vergüenza el veredicto”.

Pizzolo expresó que “lo que sí sé es que la gente estuvo muy disconforme, entonces me planteo ¿qué pasa si hubiera sido un juicio por jurados el que hubiera dado ese veredicto? Quizá la gente hubiese tenido más confianza en el veredicto del jurado”.

“Cuando uno lleva un debate a juicio, en el juicio pueden llegar a pasar ciertas cuestiones, por ejemplo que un testigo diga otra cosa diferente a lo que dijo en la parte de la investigación, que se le haya tomado declaración en sede policial y diga, que no declaró lo que esta escrito. Eso puede pasar y puede modificar el rumbo de una investigación y el éxito de un juicio” analizó.

“Pero comparto lo que dice Pierri”, dijo Pizzolo en referencia a la nota publicada por Infoeme en el transcurso de esta semana: “Si una persona no sale condenada, la carga de probar el hecho es del ministerio público fiscal. Es decir que si el fiscal no pudo probar el hecho es un fracaso investigativo” concluyó.

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