Juanjo, el único pasajero aéreo entre Córdoba y Villa María

Juanjo, el único pasajero aéreo entre Córdoba y Villa María
El tramo Córdoba-Villa María transportó, en los dos meses que lleva de habilitado, un solo pasajero. En primera persona, el relato de un viaje que se hace más rápido por tierra que por aire.
Juan José Britch no es el dueño de una industria, ni ejecutivo de una multinacional, ni tiene miles de hectáreas de soja en la pampa húmeda. Sin embargo, como un verdadero magnate árabe, se dio el gusto de su vida: viajar en un avión de línea como si fuera un jet privado. Y con un plus: ser el único pasajero que ha volado el tramo Córdoba-Villa María desde que se habilitó en julio pasado.

Cuando le comunicaron que se convertiría en el primer viajante de la historia del vuelo que une los 150 km entre Córdoba y Villa María, Juanjo no lo podía creer. Era el miércoles 1º de agosto y el Jetstream 32 iría por primera vez cargado con más peso que el de los dos pilotos.

El vuelo se habilitó el 4 de julio y la ruta pertenece a la compañía estatal chaqueña Aerochaco, que, a su vez, terceriza el servicio con aviones de la compañía Macair Jet (ver “¡Bienvenidos!, vamos a aterrizar”).

Una prueba. “Cuando me enteré, lo primero que pensé fue en pedir alguna forma de certificación, algo que dijera que yo era el primero en viajar”, dijo a Día a Día este fanático de los aviones que vino expresamente a Córdoba desde Entre Ríos sólo para hacer el tramo hasta Villa María. ¿Cómo? Sí, es que Juan José Britch, además de empleado del municipio de Basavilbaso, tiene un hobby: escribir crónicas de vuelo. “Lo hago porque me gustan los aviones, conocer aeropuertos raros, aviones chiquitos. Cada vez que puedo, al menos una vez al mes, recorro tramos y hago los reportes de lo que veo y vivo en el viaje”, detalló.

–¿Por qué decidiste venir a hacer este vuelo?

–Desde que se abrió, yo quería volar el tramo nuevo. Así que fui a Rosario para viajar a Córdoba en avión, y de ahí, a Villa María. Pero el 31 de julio a la noche, cuando ya estaba en un hotel rosarino, me llamaron de la compañía Sol para cancelarlo.

–Ahí te desesperaste.

–Tuve que improvisar. Fui a la terminal de ómnibus y conseguí uno de los pocos pasajes a Córdoba. Llegué a las 11 de la mañana a la terminal, con el tiempo justo, pero suficiente como para desayunar e ir al aeropuerto Taravella.

–O sea, que pasaste por Villa María en colectivo esa misma madrugada.

–Claro, y por la tarde volví, pero esta vez en avión. De hecho, el Jetstream vuela justo por encima de la autopista.

–Sos consciente de que la gente ve esto como algo raro ¿no?

–Sí, pero es mi hobby. Cada uno con sus cosas. Así como hay algunos que disfrutan sacando fotos; yo amo viajar en avión, y después contarlo.

Un viaje único. En los blogs aeropuertosarg.com.ar y aeropuertocordoba.blogspot.com.ar, Juanjo descargó su reporte del vuelo y abundó en pormenores de un viaje verdaderamente único. Alternando fotografías y textos, contó que accedió al aeropuerto en un D4, que tuvo miedo de llegar tarde al embarque por el caos del tránsito hacia el Taravella y que en el check-in de Aerochaco se sorprendieron de tener “un” pasajero que viajara a Villa María (“les pedí que me ‘autografiaran’ la tarjeta de embarque”, explicó). Con lujo de detalles, describió cómo lo fue a buscar personalmente el jefe de Operaciones del Aeropuerto Ambrosio Taravella, Alberto Acosta, para indicarle el camino y llevarle el bolso (“realmente un servicio personalizado”, escribió en los blogs), y cómo una mujer policía consiguió una llave para abrir “una puerta que estaba cerrada con candado”.

“Mientras cargaban combustible en mi vuelo –bromeó Juanjo con este diario– estuve charlando en la plataforma con Federico Arzubi, el piloto, y Carlos Mantiñán, el copiloto”. En su relato en Internet, Juanjo contó: “Es algo extraño ser la única persona en la cabina. Trabé la cámara entre dos asientos para tomarme una foto”.

–Cuando llegaste a Villa María, ¿te esperaba la banda de la Aeroportuaria?

–Los pilotos, en el viaje, bromeaban con eso, pero no hubo ningún recibimiento especial en el Néstor Kirchner (el flamante y solitario aeropuerto que inauguró Eduardo Accastello en 2011). Sólo había dos bomberos que, claro, no me esperaban a mí, sino al avión. Al equipaje me lo bajó el copiloto y, como no había ni taxis ni remises, el mismo piloto me hizo pedir uno. El aeropuerto está a 11 km del centro de Villa María.

–Cuando hacés estos viajes, una vez que pisás tierra firme, ¿ya estás planeando un vuelo nuevo?

–No, primero conozco. En ese caso, dormí una noche en Villa María, en una hermosa construcción de 1934 en pleno centro de la ciudad: el hostel La Casona del Poeta.

...................................

¡Bienvenidos!, vamos a aterrizar

El tramo Córdoba-Villa María se abrió al público el 4 de julio pasado. La ruta pertenece a Aerochaco, pero la explota a través de la firma Macair Jet. Es un vuelo semanal que sale de Córdoba los miércoles a las 14.30 y llega a Villa María a las 15. El regreso opera los jueves a la noche. Cuesta 192 pesos con impuestos incluidos.

La ruta se habilitó para aprovechar un tramo de enlace que se tiene que hacer sí o sí para llevar el avión. El jet, un Jetstream 32 para 19 pasajeros, llega al Taravella desde Resistencia y, como debe ir a Villa María para luego hacer el tramo Villa María-Buenos Aires, decidieron venderlo. Obviamente, no ha sido muy exitoso, porque Juanjo, hasta ahora, ha sido el único en pagar el viaje.

...................................

Tiempos de viaje

En ómnibus:

Tiempo neto en viaje: 2h 15’.

Tiempo entre las terminales y los cascos céntricos de Córdoba y de Villa María: 15’.

TIEMPO TOTAL: 2h 30’.

Costo: $ 40 / Empresas: Córdoba Coata y Plus Ultra.

En avión:

Tiempo neto de vuelo: 30’

Tiempo de check-in y embarque: 1h 30’

Aeropuerto-Centro: 45’ (en Córdoba) y 15’ (en Villa María)

TIEMPO TOTAL: 3 horas

Costo: $ 192 / Empresa: Aerochaco

Comentá la nota