"Juan Manuel tiene que parar con los quioscos... En las primarias nos puede ir bien, pero los que pierdan se van a cruzar de vereda en las generales y eso es muy peligroso..." El comentario salió de una charla entre dos intendentes del área metropolitana. Estaban atentos a una nota televisiva que desde Rosario de Lerma le efectuaban al senador nacional y candidato a gobernador, Juan Carlos Romero.
Esa nota los incomodaba, pero no podían dejar de escucharla. Es más: hasta grabaron la entrevista para luego analizarla punto por punto; palabra por palabra.Los dos jefes comunales veían el mismo panorama desde la experiencia política en el PJ, aunque no podían evitar un tono de malestar en el diálogo cada vez que recordaban que el actual frente de gobierno les fue quitando protagonismo y afiliados al partido.Será una cuestión de estilos y gestión, pero ellos están seguros que desde otras forma de administrar la política, hoy tendrían menos sobresaltos.Los "quioscos" a los que hacían referencia son aquellos que se imponen en tiempos de campaña con el único objetivo de garantizar la continuidad en el vértice de poder mediante apoyos políticos de cualquier naturaleza, de cualquier sector. Son, en definitiva, la herramienta más utilizada cuando no se está del todo convencido del apoyo popular.Pero la visión de los dos jefes comunales no corresponde a un razonamiento exclusivo, ni a una charla con puntos en común entre dos políticos; nada de eso.Los intendentes del Valle de Lerma están analizando cada movimiento del gobernador Juan Manuel Urtubey y no dejan pasar oportunidad para señalar lo que ellos advierten como un error, aunque no en muchas oportunidades son tenidos en cuenta.Esto se agrava con los tiempos que corren hacia las elecciones provinciales de mayo del año que viene. Allí estará en juego no solo el cargo de gobernador y vice, sino también sus propios destinos políticos más allá de que sean reelectos o no en las intendencias. Saben que la elección de concejales será clave y la atomización política en sus ciudades les puede jugar en contra. No quieren el efecto capitalino del PO en sus concejos deliberantes.Es por eso que miran con recelo cualquier aproximación de Urtubey con extrapartidarios. Están curtidos con esta actitud y casi resignados a ese estilo del gobernador: en campaña todo vale, incluso la subestimación dentro del mismo partido.Pero prefieren estar atentos para evitar sorpresas desagradables. No desconocen por ejemplo que la designación del líder del PRO, Mauricio Macri para que Juan Collado sea candidato a gobernador de Salta, fue celebrado en el Grand Bourg. Collado tiene proximidad con el hermano de Urtubey en términos de negocios y los jefes comunales perciben que algo hay detrás de esa candidatura que parece tan lejana para el frente gubernamental. Pero en política todo es posible.Tampoco desconocen los intendentes que el martes de esta semana Urtubey viajó a Cafayate en el helicoptero de la provincia con el líder de la UCR local, Miguel Nanni y temen ahora un acuerdo entre el justicialismo y el radicalismo: más atomización, más quioscos para mantener el poder, pero sólo en el vértice."Si el PRO sale por fuera de la alianza opositora, la UCR pondría el candidato a vicegobernador. Ese fue el ofrecimiento de Urtubey en el viaje hasta Cafayate" le confesaron a los intendentes, que por estas horas se preguntan como impactarán esos eventuales acuerdos en los esquemas políticos de sus respectivos municipios.Ahora tienen la tarea de monitorear esos acuerdos y no descuidar la gestión en una etapa crítica. Siguen molestos.Analizan por ejemplo que antes de armar quioscos con sectores políticos del momento y apalancados desde Buenos Aires, lo más saludable sería por ejemplo, abordar frontalmente los problemas más urgentes de la población, como por ejemplo la inseguridad.A los intendentes les es cada vez más difícil salir airosos de los delitos que se repiten sin control pese a la fuerte presencia policial.Para el caso, recordaron que a su par de Campo Quijano, Manuel Cornejo le volvieron a robar hace pocos días. El anterior atraco había ocurrido hace cuatro meses. Esta vez también entraron en la casa de su padre, de donde se llevaron electrodomésticos y otros bienes.Al momento recordaron que el intendente de El Carril, Esteban D'Andrea también fue víctima de un robo a su propiedad.Hay que ponerle el pecho al crimen en los municipios, pero se hace cada vez más difícil y las respuestas no llegan desde el poder que hoy busca prolongarse bajo cualquier argumento político.Paralelamente la interna del PJ se ha tornado inevitable y las aproximaciones desde la dirigencia hacia sectores extrapartidarios es, por lo menos, desalentador para a los históricos.






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