Se había anunciado que entre las 18 y las 20 habría 22 cortes simultáneos de calles contra las políticas de Macri; sólo se hicieron seis
La "jornada de lucha" convocada por la Asamblea en Defensa de lo Público, que agrupa a diversos movimientos barriales y políticos -según explican en las redes sociales-, tenía por objetivo denunciar "a los grandes grupos económicos que, en función de sus propios intereses, avanzan con sus negocios sobre la ciudad, avalados por una política de Estado privatista", en detrimento de "lo que debiera ser público (salud, vivienda, educación, espacios verdes y cultura)".
En términos generales, rechazan la construcción edilicia desmedida, los subsidios a la educación privada y la utilización de espacios públicos con fines privados. Entre los piquetes concretados se destacaron los de aquellos que el mes pasado fueron desalojados de la Sala Alberdi del Centro Cultural San Martín, los de quienes se oponen al enrejado de los grandes parques públicos y el de los afectados por las recientes inundaciones en Saavedra, que exigen una mayor presencia del Estado con obras hídricas y el pago de subsidios. Hubo espacio, también, para las quejas por la obra del Metrobus en la avenida 9 de Julio.
Horas antes del anunciado piquete simultáneo de las 18, vecinos de los parques Saavedra, Lezama y Centenario presentaron ante el Ministerio de Ambiente y Espacio Público un pliego de demandas conjuntas, en el que se destacaba el no enrejado de los espacios públicos.
Las movilizaciones anunciadas incluían la participación de habitantes y punteros políticos de las villas 31 y 31 bis, 1-11-14 y 20, y de los barrios Fátima, Los Piletones, Los Pinos y Zavaleta, del sur porteño, en demanda de urbanización y políticas activas de inclusión social.
No obstante, una recorrida realizada por LA NACION y el reporte de vecinos, usuarios de redes sociales y del gobierno porteño permitieron constatar que los "22 cortes simultáneos" fueron, en realidad, muchos menos, e incluso se hicieron fuera del horario previsto de las 18.
A esa hora sí hubo cortes en Corrientes, entre Montevideo y Paraná, por donde se movían libremente unos 40 jóvenes, gran parte de ellos asambleístas de la Sala Alberdi. Allí, Rubén, estudiante del profesorado de Historia, repartía volantes que, aseguraba, se habían distribuido en fajos de 2000 en cada piquete convocado.
El corte causó problemas en la circulación por el macro y microcentro, donde el panorama era todavía más complicado. Al mediodía, Corrientes, entre Carlos Pellegrini y Esmeralda, fue cortada por unas 30 fanáticas de la telenovela Dulce amor que, apostadas frente al teatro Gran Rex, reclamaban entradas gratis para poder presenciar el cierre de la tira en esa sala, el lunes próximo.
Otro de los cortes, en Crisólogo Larralde y Cabildo, a cargo de vecinos de Saavedra afectados por las inundaciones de principios de mes, entorpeció el tránsito hacia la zona norte del conurbano.
Hubo un piquete en Eva Perón y General Paz, en Mataderos, y otro en Paseo Colón y Martín García, en cercanías del parque Lezama, que complicó el éxodo hacia el Sur.
Después de las 19.30, según los testimonios recolectados, comenzó el piquete de Olleros y Corrientes, donde la Asociación de Amigos del Parque Los Andes protestó por el retiro del monumento a los caciques de la Cordillera.
Y algunos jóvenes bloquearon con bicicletas la esquina de Estado de Israel y Corrientes, a pocas cuadras del parque Centenario.
En cambio, no se concretó, por ejemplo, la movilización prevista en Ramón Castillo y la calle 12, en la villa 31, en reclamo de la urbanización del asentamiento de Retiro, aprobado por una ley de la Legislatura. "Habrán venido unas 100 personas de la villa 31 bis, pero como vieron que los demás no llegaban, se fueron", detalló Teófilo Tapia, en referencia a los vecinos del barrio Comunicaciones, Güemes, Chino y San Martín, que conforman la villa 31.
"Son una barbaridad estos cortes, que solamente le complican la vida a la gente. Y es curioso que justo se organicen el día en que el gobierno nacional hizo un papelón enorme: pareciera que lo impulsaron para tapar la vergüenza de esta madrugada", dijo el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en referencia a la aprobación, en el Congreso, de la controversial reforma judicial.

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