El titular del Colegio de Arquitectos Distrito IV habló con Eduardo Román en “Pasa de Todo” acerca del decreto enviado por Gabriel Katopodis al Concejo Deliberante. “No pudimos participar y no se nos consultó”, cuestionó Rivera, quien igualmente aclaró que hay “una relación de afecto y diálogo” con el jefe comunal. Además, habló de su viaje a Washington como representante de la institución.
¿Qué fueron a hacer a Washington?
Tuvimos la oportunidad de representar, no solo al colegio de Arquitectos, sino a Argentina. Había 93 congresales de 13 países, latinoamericanos y uno africano de habla portuguesa. Tuvimos la oportunidad de presentar como buenas prácticas el tema del concurso de ideas para el área central de San Isidro y su desarrollo del centro comercial a cielo abierto. Hay 24446 municipios en todo el país, 25 colegios de arquitectos y ésta es la primera vez en nuestra historia que el municipio, el colegio de Arquitectos, la cámara de Comercio e Industria de San Isidro y la CAME, participamos en un convenio como para llevar adelante las ideas de remodelación y actualización de ese centro comercial a cielo abierto en el área central de San Isidro. Con la complejidad que tiene, porque son casi 100 hectáreas y tenemos zona patrimonial, zona histórica.
El Hipódromo…
Hasta el Hipódromo llegamos. Nosotros nos circunscribimos entre los parámetros de un túnel, el otro, la avenida Centenario en el Alto y después la terminación después del Tren de la Costa.
¿Por qué interesó a Washington?
A Washington le interesan las propuestas de buenas prácticas que se realizan en cada uno de los países. El gobierno de Estados Unidos, del Senado, de la sala de representantes, las Naciones Unidas, el BID, la OEA y el gobierno federal de planificación, que están, no solo en el área metropolitana de Washington, sino Meryland y Virginia nos muestran a nosotros como buenas prácticas justo algo que nosotros llevamos y también hicimos. Esto lo pudimos lograr con San Isidro. En su momento, en San Martín solo fue el apoyo de la Municipalidad y el colegio de Arquitectos para la peatonal de San Martín. En ese momento no tuvimos el apoyo ni de la cámara de comercio ni de CAME. Tal es así que cuando hicimos el de San Martín, a pesar de que estaba mucha gente en contra, como los comerciantes, trajo un gran beneficio porque la peatonal de San Martín no solo creció sino que además vinieron las primeras marcas y creció y se expandió hacia los costados. Tan es así que al actual intendente le han pedido su extensión hasta la estación del ferrocarril. Quiere decir que nosotros estábamos en la buena senda, pero por ahí otras instituciones que depende quiénes están al frente de ellas, a veces comprenden o no las bondades de este proyecto.
De cómo puede crecer una zona…
Con consenso. ¿Qué llevamos como buenas prácticas? Que un municipio, un colegio profesional, la CAME, que es federal y representa las Pymes, más la Cámara de Comercio e Industria del lugar se pusieron de acuerdo en trabajar juntos. A lo mejor en Estados Unidos esto es uso y costumbre, pero Latinoamérica, aunque no Brasil, tiene el problema de la falta de diálogo y falta de buenas prácticas. Acá heredamos un Código que fue ampliamente participativo, redactado en épocas del gobierno militar, donde la comunidad participó ampliamente en la modificación y armado durante dos o tres años de ese código. Si ese código, luego de 25 años se quiere modificar, debería necesitarse la participación de la comunidad: de los colegios profesionales, no solo nosotros sino de manera amplia.
A propósito del decreto del intendente Katopodis de la semana pasada, enviado al Concejo Deliberante, para la restricción de alto para edificios en el centro de San Martín
Tuvimos acceso y hemos estado realizando los estudios de los beneficios, pros y contras. Con el intendente mantenemos una relación de afecto y diálogo. Confiamos en que si sacó este decreto, debe tener sus fundamentos y debe tener una propuesta. Como no la conocemos, queremos explicarle nuestra opinión a él personalmente. Nosotros preferimos que él no se entere por los diarios de lo que nosotros opinamos para escuchar de él los motivos por los cuales en un área central donde se están construyendo hasta 9 pisos según la capacidad edificatoria del terreno, se ha descendido en seis sectores a una altura de nueve metros. Indudablemente nosotros defendemos las áreas centrales cuando realmente ha venido siendo consecuencia de un código que a través del tiempo tuvo su duración e implementación. Las circunstancias de esta última década dieron que la industria de la construcción fue la que ha ido sacando el país adelante. Ahora, nosotros estamos llevando adelante emprendimientos sin financiación bancaria. Sin ayuda de nadie. Simplemente la gente confía en el desarrollador, en el arquitecto proyectista, constructor y eso es lo que está dando trabajo a mínimo 50 familias por obra.
¿Cómo están con UOCRA?
Bien porque indudablemente defendemos todo lo que hace a la seguridad de las obras y somos defensores de que las cosas se hagan de acuerdo a la normativa. Ahora, cuando sacás un decreto ad referéndum del Concejo Deliberante…
Como éste…
Nosotros no pudimos participar y no se nos consultó. Confiamos en que el intendente tenga sus razones. El Concejo seguramente lo va a aprobar y va a ir ad referéndum de la convalidación de la Provincia. Entonces tenemos hace dos años un nuevo código que aun no fue convalidado por la Provincia, al cual se suma el de San Martín. Nosotros hemos hecho un análisis profundo, pero se lo queremos comunicar primero al intendente antes de hacer público nuestro pensamiento. Indudablemente creo, y lo decimos para los 9 municipios de nuestra jurisdicción, que los gobiernos locales son responsables de disminuir la desocupación. No son solo los gobiernos nacional y provincial. Si, no es el caso de San Martín, la tramitación de un proyecto lleva tantos meses como la obra misma, indudablemente estamos ante un problema de ineficiencia.

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