La contracara del ajuste del gobernador Oscar Mario Jorge en materia de obras públicas es el sobregasto que hubo dirigido a los intendentes en 2010 desde la Secretaría de Asuntos Municipales, a cargo de Rodolfo Calvo.
De acuerdo a la Cuenta de Inversión correspondiente al año pasado que se está tratando en la Legislatura provincial. Los números indican que se habían presupuestado 36.810.034 de pesos y se ejecutaron durante el año 131.051.682,76 de pesos. O sea, 94.241.648,76 de pesos más de lo previsto, el 356 por ciento por encima de lo presupuestado. Hay que observar que esta dependencia es un sector "político" dentro del organigrama del Estado provincial: es dinero que entra directamente a los municipios, lo decide el gobierno y está a cargo de Calvo, quien arma la estructura de los jefes comunales de la Plural, y hoy postulante a intendente de Quemú Quemú.
¿En qué se gastó ese dinero? En su mayoría fueron fondos directos, transferencias para gastos corrientes, o sea plata que se da a los intendentes y no tienen que reintegrar. La Secretaría a cargo de Calvo tenía pautado gastar 108.654 pesos, pero elevó esa cifra a 52.712.122,51 de pesos.
La sorpresa llega porque además de estos dineros a los intendentes, se crearon tres cuentas o partidas, que son transferencias para gastos de capital, o sea para comprar bienes o maquinarias. Una de las cuentas fue por 11.822.205 de pesos, otra por 14.825.600 de pesos y la tercera por 4.038.400 de pesos. Estas partidas, por más de 25 millones de pesos, no estaban contempladas en lo presupuestado.
Estos fondos entregados bajo la discrecionalidad del funcionario a cargo de la Secretaría, se contrapone, por ejemplo, a los dineros que salen del Fodeco (Fondo de Desarrollo Comunal) que están asignados y de los cuales se ejecutó durante 2010 el 30 por ciento, o sea de 21.954.000 de pesos, sólo se gastaron 9.704.000 de pesos.
Este "festival" de fondos que desde la Secretaría de Asuntos Municipales el gobierno de Jorge envió en 2010 a las comunas muy por encima de lo presupuestado, es la contracara de lo que ocurrió durante el mismo período con la obra pública.
LA ARENA publicó en su edición de ayer que el gobernador Jorge no gestionó durante ese año 848 millones de pesos en obra pública. Esa cifra también surge del análisis de la Cuenta de Inversión entre lo presupuestado y lo realizado en las tres principales reparticiones que tienen a su cargo las construcciones en la provincia: el Ministerio de Obras Públicas, el Instituto Provincial de la Vivienda y la Dirección Provincial de Vialidad. El documento indica que el MOP presupuestó 754.266.593 de pesos para gastar durante 2010, pero el ministro Paulo Benvenuto sólo aplicó 261.310.609,35 de pesos, o sea que no se gastaron 492.955.983,65 de pesos.
Por su parte, el IPAV presupuestó 423.602.932 de pesos y ejecutó apenas 205.688.373,90 de pesos, o sea 217.914.558,10 de pesos de diferencia. Mientras que la DPV tuvo un presupuesto de 194.288.517 de pesos y "sólo" gastó 137.297.462,27 de pesos, una diferencia de 56.991.054,73 de pesos entre lo estipulado y lo real.
Los gastos directos de la administración provincial a los municipios, sobre todo justicialistas, están teñidos de discrecionalidad. La semana pasada, este diario informó que se entregaron 7 millones de pesos durante la campaña electoral en créditos, subsidios, aportes no reintegrables, financiamientos de proyectos y adquisiciones varias, a municipalidades, comisiones de fomento, instituciones, productores y hasta particulares, del norte de la provincia.
La información surge del último Boletín Oficial, donde sobresale la cantidad de dinero que dispuso la Secretaría de Asuntos Municipales, que en pocos días remitió a las comunas pampeanas, casi tres millones de pesos para sostener todo tipo de emprendimientos o simplemente, para cubrir gastos de funcionamiento. Entre las comunas beneficiadas están Trenel, Quemú Quemú o Rancul, todas justicialistas.

Comentá la nota