Jean-Michel Bouvier: "Hasta que no se aclare lo que pasó, mi mente siempre estará en Salta"

Jean-Michel Bouvier:

París y Salta no son lugares tan distantes si el dolor, la tragedia y la búsqueda de Justicia se transforman en una razón para seguir viviendo.

"Es la primera vez que espero a un periodista en un aeropuerto", me expresó a modo de saludo Jean-Michel Bouvier al descender del avión que me trasladó en un vuelo relámpago desde Madrid a París. Lo dijo con una sonrisa de niño que casi le tapaba su barba sexagenaria, pero sin disimular la imagen doliente de un ser que ha perdido su mas preciado tesoro en tierras lejanas y en circunstancia violentas . 

En el fuerte abrazo que me dio en el hall del aeropuerto París Orly sentí el reconocimiento -expresado durante la entrevista- hacia el pueblo de Salta que se solidarizó con su lucha, que lo trató con profundo respeto desde el primer día, cuando arribó a esta ciudad para reconocer el cadáver de su hija en la morgue del hospital San Bernardo. "En todo momento me sentí acompañado por la gente y hasta pude hacer amigos", expresó con una sensación de nostalgia. Y agregó: "Los salteños no tienen la culpa de lo que pasó; todos saben quiénes son los responsables de la inseguridad".

Recordó que cuando tomó conocimiento del terrible suceso sintió los temores propios de tener que trasladarse a un sitio desconocido, lejano, incierto. No era un tema menor si se tiene en cuenta lo que había ocurrido. Sin embargo, apenas pisó nuestro suelo, habló con la gente, recorrió sus calles y se involucró con nuestra cultura y nuestras costumbres, y se dio cuenta de que no estaría expuesto a ningún riesgo. "Nunca pedí seguridad, pude caminar con tranquilidad por las calles y jamás me sentí acechado por nada", aseguró.

Luego del juicio en Salta, Bouvier retornó a París en junio pasado. Quería volver pronto porque le preocupaba la salud de su anciana madre de 94 años y recorrer cada uno de los lugares que solía visitar con Cassandre. El Tribuno quiso conocer y acompañar en su patria a este hombre de temple que los salteños aprendieron a respetar por su compromiso de lucha. 

Una de sus metas era hablar con la presidenta Cristina Kirchner y lo consiguió esta semana. No tenía previsto retornar tan pronto a esta ciudad, pero "en Salta siente la cercanía espiritual con su hija".

La mejor época para visitar París es de junio a agosto, cuando el clima es más benigno, ya que temperatura media en esos meses ronda los 25 grados centígrados y la mayor parte de los días son soleados. Eran las 11 de la mañana cuando el avión de Iberia aterrizó con este ambiente y esta escenografía, acompasado con la voz de Charles Znavour cantando "Venecia sin ti".

El viaje hasta el centro de la Ciudad Luz transcurrió en silencio y solo por segundos lo rompimos con la práctica del lenguaje de señas. Una sensación de impotencia y trauma se apoderó de mi al sentir que no podía entender lo que me quería decir. Seguramente lo mismo debe haber ocurrido con él. Cuando pasan estas cosas, recién uno alcanza a comprender la desazón e impotencia del sordomudo. Por fortuna en el Café Oz, en Place Denfert Rochereau 75014, nos aguardaba Claire, una simpática joven que oficio de traductora, y me acordé de Fernando Bruzzo, el intérprete de la Ciudad Judicial que siempre estuvo presto a colaborar en estos menesteres con nuestro medio.

Jean-Michel, como siempre, habló sin preámbulos y descargó todas sus baterías de sensaciones, las mismas que le expresó al gobernador Urtubey, en junio, y a la presidenta, ahora. 

Luego del veredicto del Tribunal de Juicio que condenó solo a uno de los imputados por el doble homicidio, para Bouvier padre hay dos preguntas que lo desvelan: Además de Gustavo Lasi, ¿Quienes más participaron de la violación y el asesinato de las chicas?, y ¿Qué misterio se oculta detrás del crimen? 

Lamentó que el juicio que se desarrolló entre el 26 de marzo y el 1 de junio pasado no haya podido darle una respuesta a esos interrogantes. Atribuyó esta situación a la frágil investigación, a la cuestionada actuación de la Policía de la provincia y al sospechoso proceder de un exfuncionario gubernamental.

Bouvier está jubilado y el mayor tiempo lo dedica a la lectura y a profundizar la investigación de lo ocurrido con las dos jóvenes. Está convencido de que en algún momento se sabrá la verdad de lo pasó con Cassandre y Houria y que ese será, por siempre, el motivo principal de sus desvelos. Bouvier contó con detalles los términos de la entrevista que mantuvo con el gobernador Juan Manuel Urtubey, el día ante de su retorno a Francia, al que -según dijo- le expresó con dureza todo lo que sentía. 

"No me dio una respuesta concreta a mis interrogantes, pero yo tampoco esperaba que me las diera", sentenció. Sin embargo -dijo- que consideró propicia la ocasión para recordarle que el Estado no solo está en deuda con los familiares de las turistas, sino con los propios salteños."Le expresé de manera categórica al señor gobernador que no debe olvidarse que se trató de un hecho ocurrido en vuestra tierra y mientras el crimen de las chicas se mantenga impune, siempre estará latente la posibilidad de que los asesinos de Cassandre y Houria vuelvan a actuar", aseveró. Y le recordó que, al menos, hay dos homicidas que están gozando de impunidad.Al hacer un análisis de la investigación del caso, ratificó con más fuerza que nunca la famosa frase del día previo al inicio del debate cuando afirmó a nuestro medio: "Prefiero un culpable suelto antes que un inocente preso". Lo dijo en alusión a los cómplices del condenado Gustavo Lasi y a Santos Clemente Vera y Daniel Vilte Laxi, los dos imputados que resultaron absueltos.Para ese tiempo Bouvier ya estaba convencido de que no había pruebas de la participación de estos últimos en el doble homicidio de las turistas francesas, cuyos cuerpos aparecieron con sendos impactos de bala en El Mirador de la quebrada de San Lorenzo, el 29 de julio de 2011. Finalmente, el veredicto del tribunal terminó dándole la razón.Más allá de que en ningún momento abrigó una luz de esperanza de que se conociera la verdad real, tuvo palabras de elogio para el Tribunal de Juicio, por considerar que los camaristas efectuaron una acertada evaluación de la declaración de los casi 200 testigos y de las pericias técnicas, entre ellas las tres pruebas de ADN que fueron coincidentes en el sentido de que solamente Gustavo Lasi estuvo en la escena del crimen.Reconoció que cuando escuchó la lectura del fallo aquel 2 de junio en la Sala de Grandes Juicios de la Ciudad Judicial, la sensación de alivio que sintió fue mucho más fuerte que la propia desazón por no haberse logrado la verdad."Los jueces procedieron conforme a derecho, porque no era cuestión de condenar por condenar y desde ese punto de vista demostraron un alto nivel de profesionalidad", expresó. En ese sentido destacó que el fallo de los camaristas Angel Logarte, Bernardo Ruiz y Carlos Pucheta, que condenó a 30 años de prisión de Gustavo Lasi, fue consecuente no solo con lo que ocurrió durante el juicio, sino con la opinión de la ciudadanía salteña, de expertos y con lo que él mismo pensaba.Jean-Michel Bouvier dijo cosas para más de un título y fue categórico en sus expresiones al señalar que su lucha no ha terminado y que de no ser por el compromiso de cuidar a su anciana madre de 94 años se radicaría en Salta para impulsar de cerca la investigación.Bouvier dejó entrever que por esas cosas terribles de la vida, en las profundidades de su ser siente que las almas de Cassandre y Houria se quedaron en Salta, a pesar de que sus restos mortales descansan en París."Hasta que no se conozca la verdad de lo que les pasó, esto no cambiará, mi mente siempre estará puesta en Salta y con seguridad todos los 29 de julio estaré allá, en El Mirador de la quebrada de San Lorenzo, donde está el monumento que recuerda la memoria de las chicas", manifestó a modo de despedida.

Los motivos de sus desvelos

Durante la caminata por las calles de la Ciudad Luz, Bouvier me dejó la impresión de que París ya no es lo mismo sin Cassandre y que su vida tampoco lo es, ni lo será. Tenía con ella una relación muy particular. Su único consuelo hoy es recordarla tal como era: jovial, andariega, de espíritu libre y una apasionada por los países de América Latina. Quizás por eso no quiso conducirnos al departamento donde la joven vivía sola. "A ese departamento lo ocupan otra gente y nunca más volví", expresó.Lo que Bouvier no puede entender es qué pasó con Cassandre para que haya caído en una trampa mortal, tomando en cuenta que se trataba de una persona precavida y con una vasta experiencia de viajes por distintas partes del mundo. "Era una chica muy preparaba y difícilmente iría a un lugar sin tomar sus recaudos", aseguró. Dijo que cuando fue por primera vez a El Mirador de la quebrada de San Lorenzo, pensó que era imposible que Cassandre se haya adentrado a un lugar que a todas luces aparece como riesgoso. Como muchos salteños, piensa que a las chicas las asesinaron en otro sitio y que los autores arrojaron sus cuerpos allí para lograr impunidad. "Hay muchas cosas que no cierran y para nada me creo el cuento Gustavo Lasi", sentenció.

"A Urtubey le advertí que hay, al menos, dos asesinos sueltos"

¿Qué sintió al regresar a Francia, luego del juicio?

Me parece que aún no regresé de Salta. Lamentablemente el juicio no pudo determinar cómo y por qué asesinaron a mi hija y a su amiga y por eso, quizás, siento la fuerte necesidad de volver a siempre Salta.

¿Qué le dijo al gobernador Urtubey ante de partir?

A señor Urtubey le expresé los motivos de satisfacción en torno al desarrollo del juicio y de manera franca los motivos de insatisfacción por la investigación del caso. Le agradecí la manera de recibirnos y las condiciones de alojamiento que nos dieron. Es decir los motivos de satisfacción son de tipo logístico y eso era importante por el tiempo que las familias tuvimos que permanecer en Salta, ya que el juicio se extendió más de lo previsto. También le resalté el hecho de haberme encontrado con mucha gente que se portó de manera humana con nosotros.

¿Qué más le dijo?

Le manifesté que el juicio fue honesto, que me sentí reconfortado con la decisión del tribunal por haber respondido todas la demandas que hicimos, sobre todo la incorporación al debate de las pericias realizadas en mi país. Le dije que compartí en un todo con el fallo y que las absoluciones de los imputados Vera y Vilte Laxi se ajustaron a derecho por la ausencia de pruebas para condenarlos. Yo me forjé mi propio análisis a partir de lo que expresaba el expediente y los hechos terminaron dándome la razón.

¿Qué le respondió Urtubey?

Me escuchó callado. No me prometió nada. Yo tampoco esperaba ninguna promesa. Lo que me manifestó es que podría acompañarme en mi lucha para saber de lo que pasó con las chicas. Le tomé la palabra, y un poco en broma y un poco en serio le respondí que si yo vivo hasta muy viejo, me va a tener que acompañar siempre, cualquier sea el cargo que él ocupe.También le expresé que esperaba saber, en algún momento, por qué se manipularon pruebas durante la investigación; si la hicieron para cargar más culpas a un acusado ante la falta de elementos o si esa manipulación tenía otro motivo: por ejemplo proteger a alguien.

¿Cómo se hubiera sentido si condenaban a Vera y Vilte?

Sin duda que hubiera sido un gravísimo error, sobre todo por Vilte, ya que sobre esta persona no había una sola prueba. Así lo expresé de manera muy cruda al señor Urtutey. Le manifesté también que regresaba a mi país con el sabor amargo de que la verdad no ha sido alcanzada.

¿Cuál cree que es la verdad?

Yo tengo hipótesis, pero no tengo la verdad real sobre en qué condiciones fueron violadas y asesinadas mi hija y Houria Moumni. Durante el juicio, todos coincidieron en que al menos tres personas participaron del hecho, y sin embargo se condenó a una sola. Al gobernador le advertí que a todos, sobre todo a los salteños, debe preocuparles que, al menos, haya dos asesinos en libertad. Y que esos asesinos pueden cometer otros crímenes y si hasta ahora no han vuelto a violar y matar, pueden hacerlo en cualquier momento.

 

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