Javier Malosetti celebra con música la vida de Walter, su padre

Javier Malosetti celebra con música la vida de Walter, su padre

El músico conmovió con el primero de los dos conciertos dedicados a celebrar la vida y la música de su padre Walter –leyenda del jazz argentino-, y al mando de su guitarra ofició de anfitrión de una velada inolvidable que compartió con 10 músicos en escena.

Alejado de los lugares comunes,  Javier supo escaparle a la solemnidad de los homenajes para festejar “la vida tan linda que tuvo” su padre de la mejor manera, tocando su música junto a los que fueron sus compañeros de ruta, repasando su historia también como formador de guitarristas, y rescatando viejos arreglos suyos para orquesta, todo acompañado por fotos y fragmentos del documental “Solo de guitarra”.

“Qué lindo que era…”, dijo Javier luego de que en una pantalla gigante apareciera  la imagen de Walter -el próximo 29 de julio se cumple un año de su muerte- hablando de su amor por la música, dando el pie a lo que venía: un concierto lleno de swing y talento que engalanó a la escena del jazz argentino.

“Homenaje me parece un poco extraño, así que vamos a celebrar su vida y a tocar un poco su música que era tan divertida”, dijo antes de invitar al escenario a Oscar Giunta en batería y Ezequiel Dutil en contrabajo, junto a quienes abordó como trío –formación en la que Walter se sentía más cómodo- temas como “Barney” y “Love for sale” y que luego se erigieron en dos pilares de todo el concierto.

A esa base sólida se sumó a “un amigo de papá” con su clarinete Mauricio Percan, quien deslumbró con su delicadeza en “Shivers”, ovacionado por un cálido público en sus diálogos con la guitarra de Javier, quien luego invitó al virtuoso pianista Manuel Fraga para recrear ya en quinteto y emocionando desde su voz “I Can’t  Give You”.

Sin tiempos muertos y con un Malosetti atento a todo para coordinar semejante aventura –en la que también formó parte su hijo Julián como asistente-, el recital siguió con “Neco Blues”, que Walter compuso dedicado a una familia de músicos de Necochea y de la que proviene el saxofonista Santiago de Francisco, quien se sumó para interpretarlo.

Luego y volviendo al formato de trío fue el turno de  “Gaspar”, versión ampliada de una pieza que Malosetti padre compuso para un alumno suyo  con síndrome de down y al que “el viejo lo sacó muy bueno” -apuntó con orgullo Javier-, y que abrió standars como “All of Me” y “We’ll Be Together”, ya con Déborah Dixon en la voz, otra de las figuras que se robaron los aplausos

Tras esta seguidilla arrasadora y luego de emocionar en la intimidad de  “That old feeling”  desde su bajo y su voz, Malosetti invitó al escenario al trompetista Gillespie, a quien presentó como un “amigo y confidente de papá”.

Solo en el escenario, Gillespie recordó a Walter como un ser muy generoso con quien compartió algunos conciertos y algunas experiencias como alumno: “El tema era que yo soy una persona muy dispersa y él muy enfocado, entonces no andaba bien”, disparó sonsacando la risa de muchos de los presentes.

“El me decía ‘sos un diamante en bruto bruto bruto’”, agregó apelando al humor que lo caracteriza, para luego compartir con el trío y Damián Carballal en percusión -compañero musical de Javier en JM4-. “Pappo Blues”, que Walter creó inspirado en Pappo.

Y sin perder el ritmo, Malosetti se animó a desempolvar unos arreglos que su papá hizo para una big band –“y después porque la guitarra estaba muy acotada no desarrolló”, contó- y abordó esa obra con Juan Cruz de Urquiza, a quien definió como “mi héroe personal”, Juan Canosa en trombón y De Francisco nuevamente en saxo tenor.

Así, con ese seleccionado de músicos en sección de vientos - “la plana mayor”, cómo definió Javier - y con el trío como sustento junto a la percusión de Carballal, interpretó la imbatible trilogía integrada por “Clifford”, “Bird Blues” y  “Satch”.

Cuando parecía que todo había terminado otro extracto de la película de Daniel Gagliano volvió a imponerse, pero esta vez el que apareció fue Javier evocando a su padre como inspirador, maestro y motor de lo que luego se convirtió en una carrera formidable, él mismo que decidió terminar el concierto solo y con su guitarra acústica en mano. Esta noche, a las 21.30, en el teatro Ateneo (Paraguay 918) se repite la celebración.

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