La izquierda amenazó con un paro ferroviario si no liberan al gremialista

La izquierda amenazó con un paro ferroviario si no liberan al gremialista
Más de 5000 personas marcharon a la Plaza de Mayo para pedir por Sobrero; críticas al Gobierno

Del Congreso a las puertas de la Casa Rosada , la procesión de la bronca fue intensa y constante. La izquierda lucía unida, escenificando un logro que no se había conseguido en las elecciones primarias del 14 de agosto. A su lado, marchaban ferroviarios opositores al liderazgo de José Pedraza -detenido por el asesinato al militante Mariano Ferreyra en octubre de 2010- y el sector díscolo de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que comulga con Pablo Micheli. Se manifestaban, también, agrupaciones sociales, estudiantiles y piqueteras.

Todos, algo más de unas 5000 personas según los cálculos de la policía, desde el corazón de la Plaza de Mayo, unificaron ayer su reclamo para exigir la liberación del delegado gremial Rubén Sobrero ("Pollo") y amenazaron con un llamado a "cortar las vías y parar los trenes" si es que la excarcelación no se concreta en lo inmediato.

"Hay una persecución brutal a los dirigentes obreros. Las patronales están temerosas porque la bronca se está extendiendo en todo el país, con quejas ferroviarias, petroleras y docentes", entonó el gremialista Edgardo Reynoso, compañero de lucha de Sobrero en la ex línea Sarmiento.

Reynoso fue el único orador de un acto que contó con la presencia de Jorge Altamira, Fernando "Pino" Solanas, Eduardo Macaluse, Víctor De Gennaro, Adolfo Pérez Esquivel, entre otros, que se sumaron a la protesta convocada por sectores de la izquierda y la opositora lista Bordó de la Unión Ferroviaria. También hubo adherentes testimoniales, como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una entidad alineada con el Gobierno , y diferentes gremios vinculados al transporte y a la docencia.

"Van por todo"

"La detención de Sobrero es un aviso del Gobierno que van a ir por todo el movimiento obrero, que van a ir por las obras sociales sindicales, que se van a llevar puesto a todos", analizó el abogado de la CTA, Horacio Meguira.

Durante la manifestación flamearon banderas con consignas políticas y hubo pancartas con un pedido de la izquierda a las centrales de trabajadores: "CGT y CTA llamen al paro nacional". Reynoso extendió el mensaje de los carteles. "Tan grande fue la solidaridad que las centrales repudiaron la cárcel de Sobrero. Si son consecuentes, les pedimos que paren el país si no está libre en 24 horas", solicitó a los gritos, subido al remolque de un camión que sirvió de escenario.

El dirigente del Partido Obrero (PO) Néstor Pitrola tomó con cierta sospecha el respaldo que la CGT de Hugo Moyano mostró a los ferroviarios. "El apoyo no es a Sobrero. Es autodefensivo. La detención de Sobrero no es lo mismo que la de Zanola [Juan José] y Pedraza [José]. Uno está adentro [por la cárcel] por medicamentos falsos y otro por el crimen de Ferreyra. Hay una persecución política a un sindicalismo de clase, al de asamblea, al que cuestiona a la burocracia sindical y se opone a las patotas", diferenció Pitrola, que encabezó la columna del PO empuñando una bandera.

Tanto Reynoso como otros dirigentes sindicales cuestionaron las pruebas en las que se sostuvo el juez federal Juan Martín Yalj para detener a Sobrero y al docente Leonardo Portorreal, ex empleado de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA). "Tomó la declaración de un indigente que está imputado y que se había negado dos veces a hablar. Es una barbaridad y fue funcional", se quejó Reynoso. A su lado, Pitrola advirtió: "El día de la quema de los trenes Sobrero dio una entrevista y dijo que las cámaras de seguridad de la empresa dejaron de funcionar 15 minutos antes del incendio. ¿Fue casualidad?".

"Pino" Solanas apeló a sus conocimientos de cineasta para intentar convencer al juez de la inocencia de Sobrero. Visitó ayer a Yalj en los Tribunales y le obsequió su última película, en la que el delegado del Sarmiento es uno de los protagonistas.

Sin acusaciones directas a la presidenta Cristina Kirchner, el malestar hacia el Gobierno se focalizó en el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien había respaldado explícitamente al juez. "Aníbal, fuiste un botón del juez. Fuiste provocador, bocón y metido", bramó Reynoso, y arengó a un cántico agresivo que se extendió entre los manifestantes..

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