Italia rechazó la extradición de un cura acusado de delitos de lesa humanidad en Mendoza

Italia rechazó la extradición de un cura acusado de delitos de lesa humanidad en Mendoza
Se trata del padre Franco Revérberi, quien está imputado por haber presenciado sesiones de torturas en San Rafael. Al menos, cinco testigos lo ubican en un centro de detención ilegal.

Personas torturadas, sometidas a golpes, a prácticas conocidas como “submarinos” y como testigo privilegiado: un sacerdote. Esa imagen se repitió prácticamente en todos los centros clandestinos del país, pero en Mendoza, uno de los curas señalados por los testigos fue beneficiado a fines de la semana pasada, luego de que la Justicia italiana negara su extradición al país.

Franco Revérberi nació hace 75 años en Parma, Italia. Muy tempranamente, a los 11 años, su familia decidió emigrar a Argentina. Una vez en nuestro país y con varios años más encima, aquel chico italiano decidió que su vocación era la de ser sacerdote.

En ese momento, no sabía que años después sería mencionado en un juicio por haber presenciado torturas y que se iba a encontrar fugándose a Italia, donde actualmente trabaja libremente, mientras que los torturados y los familiares de desaparecidos esperan en el Papa Francisco una señal para que Revérberi sea devuelto al país, tal cómo se lo han pedido en una carta.

Beneficiado

En el primer juicio por delitos de lesa humanidad en Mendoza, realizado en el 2010, Revérberi fue mencionado por algunos testigos que estuvieron secuestrados en el mayor centro de detención de San Rafael.

En aquella oportunidad, el fiscal Francisco Maldonado, escuchó su nombre y supo que Revérberi debía ser investigado y así fue, porque tiempo después, el sacerdote era imputado por “partícipe secundario del delito de tormentos”.

Previamente, había prestado su testimonio y este no había convencido del todo a los magistrados.

Sin embargo, cuando fue imputado y la Justicia estaba por caer sobre él, Revérberi, rápido de reflejos, ya estaba un paso adelante y se encontraba en Italia.

Frente a esto, la Justicia Federal en noviembre del año pasado pidió la detención de unas treinta personas, aproximadamente. Entre los nombres figuraba el del sacerdote.

Rebérveri, a esa altura ya vivía otra vida. De regreso en su ciudad natal, Parma, había decidido continuar con sus hábitos religiosos y se había convertido en sacerdote de la parroquia Santi Faustino y Giovita, en la ciudad de Sorbolo.

Hasta allá llegó el pedido de detención de la Justicia Argentina y la información de que era buscado por Interpol.

Ante eso, el sacerdote debió acudir a la Justicia italiana para intentar evitar el volver a Argentina, algo que finalmente logró la semana pasada.

“Hay una resolución, en mi caso me he enterado por los medios italianos, ya que primero se notifica a las autoridades diplomáticas de Argentina, a otros estamentos y finalmente a nosotros”, explicó el fiscal Maldonado.

Según señaló el fiscal, los testimonios en el expediente del ex capellán señalan que habría visitado el centro de detención y que estuvo presente en las sesiones de tortura.

“Él figura como capellán a partir del ´80, pero cuando pide que lo designen, dice que viene desarrollando el cargo con anterioridad. Los testigos lo ubican en el ´76 y él mismo reconoce que ejerció como capellán antes de le fecha en la que fue nombrado como tal”, sostuvo Maldonado.

Sin embargo, para la justicia italiana esto no fue suficiente.

En Italia, la defensa del sacerdote sostuvo que recién en 1982 fue nombrado capellán y que, por lo tanto, los testigos lo deben confundir con otra persona.

A raíz de esto, la Corte de Apelaciones de Bolonia, tomó en cuenta los argumentos de la defensa y sostuvo que no hubo pruebas que demostraran que Revérberi “haya asistido” a sesiones de tormentos.

Incluso, en una consideración polémica, sostuvo que aunque hubiese estado presente en las torturas, eso no implica que sea responsable y consideró la situación de Revérberi con la de los sacerdotes que asisten a los condenados a muerte, exceptuando el hecho de que los detenidos durante la última dictadura militar en Argentina no tuvieron juicios o estos fueron absolutamente ilegales.

No obstante, Maldonado explicó que el cura sólo será libre en territorio italiano, ya que el pedido de captura a Interpol continúa vigente.

Testimonios

Hay por lo menos cinco víctimas que aseguran haber visto a Revérberi en los calabozos del centro de detención conocido como “La Casa Departamental”, en San Rafael.

Roberto Flores atestiguó en el juicio que el sacerdote, con Biblia en la mano, presenciaba las torturas. Otros dos dijeron haberlo visto en el centro de detención y una tercero lo observó bendiciendo armas y usando traje militar.

En tanto, otro testigo, Mario Bracamonte dijo que Revérberi iba todas las noches al lugar de detención.

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