Pese a descartar siempre que no se presentaría a un cargo electivo, el premier Mario Monti anunció que podría cambiar de opinión. Bajo la mirada atenta de los organismos de crédito internacionales y de sus socios de la Unión Europea, el gobierno de Italia comienza hoy una semana crítica, plagada de incertidumbre.
Dolores Álvarez
Desde Milán, Italia
El jueves pasado, luego de anunciar que volvería a la política, Silvio Berlusconi le quitó el apoyo en ambas cámaras al tecnócrata Mario Monti quien, lejos de someterse a las trampas del ex premier, aseguró que renunciará a la presidencia del Consejo de Ministros luego de que el Parlamento apruebe la Ley de Estabilidad. Con el portazo del ex comisario europeo y un "Cavaliere" dispuesto a morir matando, la campaña electoral se abre así anticipadamente, bajo la sombra de la crisis financiera y económica más importante que atraviesa el país desde finales de la Segunda Guerra Mundial.
"¿Entrar en política? Ahora soy libre." Un día después de haber anunciado que se iba, Monti, quien siempre negó su deseo de presentarse para un cargo electivo, declaró al diario Corriere Della Sera que podría cambiar de opinión. En una conversación telefónica con Ferruccio De Bortoli, el director del matutino, el todavía premier dijo que no descarta ninguna hipótesis y entusiasmó a quienes quisieran verlo como el sucesor de Giorgio Napolitano en la presidencia de la república.
Para Gianfranco Pasquino, profesor de la Universidad de Bologna, "la fecha precisa de las elecciones aún no es previsible", todo depende de la aprobación de los decretos que Napolitano considera "indispensables" para no tirar por la borda un año de trabajo. Si el Parlamento ratificara la Ley de Estabilidad y de Presupuesto antes de fin de año, es probable que las elecciones se anticipen a febrero. De lo contrario, serían alrededor del 10 de marzo como estaba previsto.
Al igual que lo hiciera en noviembre del año pasado, Napolitano asumió, una vez más, un rol fundamental al timonear la crisis política. "Hablaré en ocho días, en ocasión de la ceremonia de saludos con los demás funcionarios del Estado. Ahí haré mis evaluaciones", dijo ayer el Jefe de Estado ante el acoso de los cronistas. Y, sobre la apertura tan temida de los mercados, aseguró "veremos qué harán el lunes".
Ayer, Monti dijo que prefirió presentar su dimisión "con los mercados cerrados". Pero, como bien sabe el economista, hoy volverán a abrir y el mayor temor es que el riesgo país se dispare y la Bolsa de Milán caiga en picada. Mediante un comunicado, Standard & Poor’s amenazó con bajar el rating de la península debido a "la incertidumbre de que la próxima coalición de gobierno siga siendo fiel a la agenda de reformas políticas encaminadas por el actual Ejecutivo".
"Irresponsable" es la palabra que más se usó por estas horas para describir el gesto de Berlusconi y de su fuerza política. Para Pasquino, también profesor de la John Hopkins University, la responsabilidad de lo que pueda ocurrir es monopolio exclusivo del derechista Pueblo de las Libertades y de su estrategia de dramatizar el final de la legislatura sacando rédito político del "nosotros contra todos". «


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