Israel liberará a presos palestinos para recomenzar el diálogo de paz

Israel liberará a presos palestinos para recomenzar el diálogo de paz
El anuncio de la reanudación de las negociaciones en Medio Oriente encontró apoyo en la Unión Europea y desconfianza dentro del mundo árabe. El premier Netanyahu las consideró de "interés estratégico" para su país.
Israel informó que liberará a un elevado número de presos palestinos como un gesto de acercamiento tras el anuncio del retorno del diálogo de paz en Medio Oriente. Al mismo tiempo, el gobierno del premier Benjamín Netanyahu sostuvo que no frenará la construcción de asentamientos, uno de los requisitos exigidos por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, para volver a la mesa de negociaciones.

La decisión de otorgar la libertad "por fases" a una considerable cantidad de palestinos fue anunciada ayer por el ministro de Asuntos Estratégicos israelí, Yuval Steinitz, quien explicó que las personas a liberar ya cumplieron muchos años en prisión por "casos graves". El funcionario, sin embargo, no dio muchos detalles sobre el tema ni precisó el número de reos que saldrán de la cárcel. Fuentes periodísticas, sin embargo, indicaron que el gobierno de Netanyahu se habría comprometido a liberar de forma escalonada a 250 presos.

Por otro lado, Steinitz aseguró que el gobierno israelí no congelará la construcción de asentamientos y rechazó que haya aceptado las fronteras de 1967 como base para negociar. "No hay forma de que acordemos iniciar unas negociaciones que comiencen definiendo nuestras fronteras territoriales y posibles concesiones o la suspensión de construcción de asentamientos", dijo el ministro, quien también contó que los palestinos se comprometieron a no proceder contra su país en foros internacionales, como las Naciones Unidas, y aceptaron emprender negociaciones que se prolongarán durante al menos nueve meses. Al mismo tiempo, afirmó que el presidente de la ANP, Abbas, se mostró renuente a reiniciar las negociaciones, y estimó que su conducta y su posición política entre los palestinos siembra dudas sobre que pueda alcanzar un acuerdo de paz a largo plazo.

El reinicio de las conversaciones de paz entre palestinos e israelíes fue anunciado el pasado viernes por el secretario de Estado de EE UU, John Kerry, después de tres años de que el diálogo permaneciera congelado. El funcionario estadounidense se limitó a informar el alcance de un primer acuerdo entre ambas naciones enfrentadas y se negó a precisar los contenidos del compromiso entablado. "Aún se encuentra en vías de ser formalizado definitivamente. Una vez que se decidan los términos de las conversaciones en Washington, se emitirá otro comunicado", dijo Kerry sobre el incipiente acuerdo, que ayer fue apoyado por la Unión Europea (UE) y cuyos representantes lo consideraron una "oportunidad histórica" que las partes deberían aprovechar con "valentía y determinación" (ver aparte).

Con el propósito de iniciar las ansiadas conversaciones de paz y abordar los principales rasgos del acuerdo, el jefe negociador palestino, Saeb Erekat, y la ministra de Justicia israelí, Tzipi Livni, a quien su primer ministro, Benjamín Netanyahu, encomendó las tratativas de paz en el momento de asumir el cargo, viajarán a Washington la semana que viene.

Hasta el momento, los principales líderes de los países que protagonizaron el acuerdo no se refirieron al respecto. El primer ministro israelí, Netanyahu, no hizo declaraciones sobre el tema. Idéntica postura tomó el presidente palestino, Abbas, quien aún no rompió el silencio.

Quien sí habló fue el vocero del movimiento islamista Hamás, Sami Abu Zuhri, quien aseguró que el reinicio de las negociaciones es "muy peligroso" y "sólo sirve al ocupante israelí" (ver aparte). Por su parte, la opositora israelí del Partido Socialdemócrata, Schelly Jachimowich, aseguró que apoyará a Netanyahu en las conversaciones con los palestinos. Según la dirigente, sus 15 diputados respaldarán el diálogo junto al primer ministro. De ese modo, podría equilibrarse la posible falta de apoyo de las fuerzas más derechistas de la coalición gubernamental. «

Efe, Télam, Ansa y dpa

La unión europea celebra y apura

La Unión Europea (UE) apoyará "con todos los medios" a su alcance el proceso de paz entre israelíes y palestinos. Así lo afirmaron ayer el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y su par alemán, Guido Westerwelle.

Desde Palma de Mallorca, en España, ambos funcionarios celebraron el anuncio del reinicio de las conversaciones realizado por el secretario de Estado de EE UU, John Kerry, y elogiaron la mediación entablada por la Casa Blanca. El ministro germano, Westerwelle, expresó su deseo de que las negociaciones entre Israel y Palestina comiencen cuanto antes porque, según dijo, se trata de una oportunidad histórica" que las partes deberían aprovechar con "valentía y determinación" para lograr "de una vez por todas el ansiado compromiso de paz".

Por su parte, el titular español de Exteriores, García-Margallo, destacó el papel activo de la UE en el proceso de reconciliación entre ambas naciones y consideró que el bloque regional tiene "ventajas para aportar" porque goza de "mayor credibilidad" en Medio Oriente que otras potencias.

Hamás no quiere negociar

El anuncio del reinicio de conversaciones de paz entre Israel y Palestina no cayó bien en el movimiento islamista Hamás. Su vocero, Sami Abu Zuhri, fue determinante y afirmó ayer que el retorno al diálogo es "muy peligroso" y "sólo sirve al ocupante israelí".

A través de un comunicado, Zuhri dijo que la decisión del presidente palestino, Mahmud Abbas, de reanudar las conversaciones con Israel “es contradictoria con el consenso nacional que han acordado los palestinos”. El movimiento fundamentalista Hamás, que mantiene el control de la franja de Gaza desde junio de 2007, destacó que la vuelta a las negociaciones "sólo sirve a la ocupación y proporciona cobertura para la expansión de los asentamientos" en Cisjordania y Jerusalén Este.

Otras facciones palestinas también se mostraron en contra de la reanudación de las negociaciones directas con Israel. Es el caso del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), que a través de su vocero, Jamil Mezher, expresó su malestar por el acuerdo y afirmó que el compromiso "causa un grave daño a la causa" de su país.

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