Israel aprueba más colonias horas antes del diálogo de paz

Israel aprueba más colonias horas antes del diálogo de paz
Netanyahu anunció la construcción de 1200 viviendas como contrapartida a la liberación de presos; la decisión irrita a los palestinos
JERUSALÉN.- Horas antes del reinicio de las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes, el gobierno de Benjamin Netanyahu anunció ayer la construcción de unas 1200 viviendas en territorios ocupados, como contrapartida a la decisión de liberar a los primeros 26 presos del centenar de árabes que cumplen condenas desde hace más de 20 años.

"Seguiremos construyendo casas en todas las partes de Israel para dar respuesta a las necesidades de vivienda de los ciudadanos de Israel", dijo el ministro de Vivienda, Uri Ariel, del partido Habait Hjehudi (Casa Judía), que representa los intereses del movimiento de los colonos.

La decisión del gobierno israelí provocó una rápida reacción de condena por parte de los dirigentes palestinos. "Israel intenta impedir que se celebren las negociaciones [de paz]", dijo en un comunicado Mohammed Shtaye, miembro del Comité Central de Al-Fatah, la facción que gobierna en Cisjordania.

"Está claro que el gobierno israelí trata de forma deliberada de sabotear los esfuerzos internacionales para reanudar las negociaciones con la aprobación de nuevas viviendas, a sólo tres días del encuentro palestino-israelí", indicó.

Israelíes y palestinos iniciarán pasado mañana conversaciones en Jerusalén, después de una ronda preparatoria celebrada hace dos semanas en Washington con la mediación del secretario de Estado norteamericano, John Kerry.

La Casa Blanca prevé que se alcance un acuerdo en los próximos nueve meses, con el reconocimiento de un Estado palestino que coexista con Israel. El acuerdo incluiría la delimitación de una frontera, un arreglo sobre las medidas de seguridad y una solución sobre el destino de los refugiados palestinos.

Los palestinos buscan la creación de un Estado en los territorios de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental, que Israel ocupó en la guerra de 1967. Los líderes árabes están dispuestos a ceder algunas tierras de Cisjordania para que Israel pueda incorporar algunos de los mayores asentamientos judíos en esa zona. Desde 1967, los distintos gobiernos israelíes construyeron decenas de colonias, en las que viven unas 560.000 personas.

La parálisis diplomática de los últimos cinco años se debe en gran parte a las disputas sobre los asentamientos judíos, considerados ilegales por la mayoría de la comunidad internacional.

La construcción de las 1200 viviendas, que fue coordinada con Estados Unidos cuando Kerry gestionaba un acuerdo para reactivar las negociaciones en Medio Oriente, se realizará en los grandes asentamientos (Gush Ezion, Ariel y Maale Adumim) que Israel aspira anexionar en un eventual acuerdo de paz y en varios barrios de Jerusalén Este habitados por judíos pero definidos como "asentamientos" por el derecho internacional.

La legislación israelí, sin embargo, los sitúa dentro de su jurisdicción soberana desde que, en 1980, se anexionó la parte este de la que considera su "capital eterna e indivisible", reclamada por los palestinos como capital de su futuro Estado.

APOYO

El diario Yediot Ahronot informó hace unas semanas que la construcción de estas viviendas sería "tolerada" por Washington para ayudar a Netanyahu a esquivar las críticas del ala más derechista de su gobierno.

Además, le permitiría cumplir algunas de las demandas que exigía el líder palestino, Mahmoud Abbas, entre ellas la liberación de los 103 presos que cumplen condena desde antes de los acuerdos de Oslo (1993).

El primer grupo de 26 presos podría salir mañana de prisión, un día antes del reinicio de las conversaciones. La comisión ministerial responsable de las liberaciones se reunió anoche en Jerusalén para decidir los nombres de los reos liberados. Al encuentro no acudió un convaleciente Netanyahu, que fue operado con éxito de una hernia umbilical.

Tras la decisión israelí de construir más viviendas en sus colonias, las negociaciones de paz empezarán en un clima de incertidumbre. Abbas accedió a reanudar el diálogo bajo el compromiso verbal de que se frenaría el ritmo de la construcción de Israel, según informaciones extraoficiales.

Las declaraciones de Shtaye no auguran un buen clima de diálogo: "Israel continúa usando las negociaciones de paz como una cortina de humo

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