Eduardo Duhalde se solidarizó con su compañero de campaña y líder sindical Luis Barrionuevo. “El problema es para Luis que tiene una mujer golpeadora”, dijo el ex presidente cuando se refirió al certero cachetazo que le encajó la diputada Graciela Camaño a su par Carlos Kunkel, durante una sesión de la Comisión de Asuntos Constitucionales, el pasado miércoles.
“Mucho aguante tiene Gracelita”, agregó mientras saludaba a los militantes que fueron a escucharlo ayer al Club Deportivo y Cultural de Guernica, en el partido bonaerense de Presidente Perón. Pero a esa altura no se entendió si hablaba de la paciencia que tiene Camaño frente a los embates del oficialismo o al “aguante” que tiene cuando pega.
Pese a su sentido del humor, Duhalde no estaba muy contento con el matrimonio Barrionuevo-Camaño. El sindicalista gastronómico y la diputada avizoran, cinco minutos antes del inicio del acto, que no iban a participar. “Recién me dicen que no llegan porque venían desde Mar del Plata”, argumentó uno de los voceros de la legisladora.
Duhalde no habló del incidente mientras estuvo en el palco. Allí, prefirió apuntar contra el ministro de Economía, Amado Boudou, a quien calificó de “mentiroso” por hablar sobre datos inflacionarios falsos. “Todos los meses diciéndonos que la inflación castiga a las clases medias y altas. ¿De dónde salió este señor, dónde aprendió economía? Debe saber que los pobres de la Argentina son los que más sufren”, disparó el precandidato a la Presidencia. También explicó que “la mortalidad infantil, después de ocho años de crecimiento, sigue creciendo hasta en Capital Federal”.
El ex mandatario estuvo acompañado por su esposa, la senadora Hilda “Chiche” González, el diputado bonaerense Carlos Acuña y la concejal local Blanca Cantero.
Chiche no utilizó la gestión de género ni defendió a Camaño: “Espero que lleguemos a fin de año en paz y sin ninguna otra provocación”, opinó.
Defensa a Kunkel. “No me gusta patear a alguien cuando está en el suelo”, fue lo primero que dijo cuando PERFIL le preguntó qué pensaba de la trompada que Graciela Camaño le propinó a Carlos Kunkel en la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales el miércoles. Cristina Beatriz Fioramonti, la que opinó, es la esposa del legislador y es senadora kirchnerista por la provincia de Buenos Aires. “La verdad es que pienso igual que el resto de los compañeros, esto no ayuda a la democracia. Es una actitud lamentable”, indicó. “¿Debe renunciar Camaño a la Comisión?”, le preguntó este diario a la legisladora. Respondió: “Está en su fuero íntimo. Debería hacerlo. Algunos se muestran haciendo política y otros con este tipo de expresiones”, abundó.







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