José Manuel de la Sota rompió con el PJ Nacional y se aisló de su nueva conducción política, y no lo hizo en silencio, sino acusando de “lameculismo” y “alcahuetismo” a los peronistas que asistieron al Congreso de Parque Norte que se realizó el viernes pasado.
Ayer, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, le sugirió a De la Sota que cuente “cuántos votos sacó” en las últimas elecciones, y además deslizó que está “afuera” del partido. “Cuando algunos de los que están afuera (del partido) pretenden criticar de modo artero, que se fijen cuántos votos sacaron”, lanzó en su habitual rueda de prensa de la Casa de Gobierno. “Las puertas del PJ están abiertas para todos, pero los que me critican sacaron el 26 por ciento en las últimas elecciones y yo obtuve el 60,7”, dijo el funcionario, recordando la módica performance que obtuvo el gobernador de Córdoba en los comicios legislativos de 2013.
Capitanich, quien fue interrogado por la prensa sobre el encuentro del lunes entre De la Sota y el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, negó que el PJ esté en estado “vegetativo”, como dijo el cordobés, y sostuvo que el peronista es un partido “activo, dinámico, protagonista y orgulloso de las grandes transformaciones que hizo en la Argentina”. “No vamos a aceptar que los agoreros del desánimo y el desencanto pretendan minar las bases de credibilidad y confianza que hemos construido con los ciudadanos”, remarcó el jefe de Gabinete y aseveró que “hay que tener respeto por los dirigentes políticos que forman parte de este espacio”, pero rechazó a los que pretenden “tener un discurso unidireccional e imponer su propia voluntad, y si no la imponen se van”.
Por otra parte, el senador Aníbal Fernández, quien ya anunció su aspiración a presentarse en las Paso como precandidato presidencial del PJ, consideró que De la Sota “debería irse a otro partido” si no se siente identificado con el justicialismo.





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