El subdirector general del Instituto Provincial de Educación y Socialización de Adolescentes, Rubén Juan García, admitió que la salida del menor D. al boliche Castelvecchio fue una "excepción", porque él había trabajado en su construcción, aunque también consideró como otro hecho excepcional que el juez de la Familia y el Menor, Marcos Aguerrido, no se haya pronunciado sobre la autorización que le solicitó el organismo.
El joven de 18 años permanece en el Ipesa porque fue declarado autor de la muerte de Daniel Buldín, de 19 años, ocurrida el 23 de febrero pasado. La víctima falleció después de once días de agonía, tras recibir tres puñaladas y un golpe en la cabeza con un caño de escape. Seguramente el próximo año, a D. se lo condenará por el homicidio y se le fijará la pena.
García explicó que el permiso al interno fue otorgado luego de que el equipo técnico evaluará su conducta, y tuviera en cuenta que había trabajado en la construcción de Castelvecchio. Agregó que la presidente de la Fundación Nuestros Pibes, Stella Maris García, avaló la salida. "La Dirección de Niñez (de la que depende el Ipesa) le envió una nota al Juzgado de la Familia y Menor solicitándole autorización para que el menor fuera (al recital), pero el juez (Aguerrido) dejó la decisión en manos del director (Juan Manuel Meana)", indicó el funcionario.
"El chico no fue solo -agregó-. Estuvo acompañado por una psicóloga, por el jefe de operadores y por otro operador para resguardarlo. A las 2.20 él pidió volver y fue reintegrado sin novedades".
- ¿Esta es una norma habitual del Ipesa o se trató de un caso excepcional?
- Fue una excepción. Reitero que se otorgó el permiso porque trabajó en la construcción del lugar.
- ¿El pidió ir o fue una sugerencia del equipo técnico?
- Un poco y un poco, pero el chico quería ir.
- Por lo que se sabe, el juzgado dijo que no debía pronunciarse porque D. no está condenado ni tiene fijada una pena. Y que recién cuando ocurra ello quedará bajo su órbita.
- No, el juez no respondió eso, sino que fijó la responsabilidad de permitir o no la salida en quien tiene la guarda (la Dirección de Niñez y Adolescencia).
¿Rige la Convención?
Para más detalles, García se permitió leer textualmente la contestación de Aguerrido, el 17 de diciembre, al oficio del organismo dependiente del Ministerio de Bienestar Social. El magistrado, más allá de un "pedido de integración social" sugerido por dos de los profesionales que atienden al menor, dijo que la decisión final quedaba "a criterio exclusivo" de quien lo controla y tiene la responsabilidad de la guarda en el marco del tratamiento de reintegración a la sociedad. Para ello se basó en la Convención por los Derechos del Niño.
Sin embargo vale remarcar un detalle: el artículo 1º de la Convención señala textualmente que ella "se ocupa de los derechos de todos aquellos que todavía no han cumplido los 18 años". El subdirector del Ipesa confirmó que D. no tiene 17 sino 18 años.
- ¿Cuando otros menores deben salir del Ipesa es necesaria la autorización del juzgado?
- Sí.
- ¿Puede dar un ejemplo?
- Hay dos chicos que salen a estudiar con el permiso del juez. Siempre se necesita su autorización.
- Entonces así como fue una excepción que D. fuera al boliche, ¿podría decir que fue una excepción que el juez no se pronunciara sobre el permiso?
- Así es. Fue una excepción.
"Yo invité a todos los pibes"
La presidenta de la Fundación Nuestros Pibes, Stella Maris García, afirmó que "yo invité a todos los pibes" del Ipesa a la apertura de Castelvecchio, pero sus autoridades "sólo dejaron ir a uno". En declaraciones a Diario Textual, expresó que la autorización a D. se la otorgó el Ipesa y no ella, y que el menor concurre "desde hace unos siete meses" a la fundación de 10 a 20 horas. "Es un chico muy trabajador. El operador nos lo trae, y durante esas horas está bajo nuestro cuidado. Los chicos aprenden oficios. Nosotros les pagamos, aunque hay pocos que vienen", concluyó García.
Luego, en diálogo con el sitio digital de El Diario, amplió: "Un adolescente, casi niño, maltratado, excluido, agredido, discriminado, fue nuestro invitado de honor. Le dimos una alegría que no conocía, una caricia de las muchas que debemos a la infancia maltratada". El joven tiene actualmente 18 años.
García manifestó que D. "merecía nuestra confianza ya que durante meses fue parte del grupo de trabajo que hizo realidad Castelvecchio, al que siente como su hogar, y que tal vez lo sea definitivamente".
Tras destacar su "contracción al trabajo" y que recibe una beca, advirtió que es posible que el joven se encuentre afectado por enfermedades relacionadas con el alcoholismo de sus progenitores o la desnutrición. "Desde la fundación solicitamos al juzgado que ordene la realización de exámenes clínicos para determinar la existencia de posibles daños neurológicos, necesarios para entender su comportamiento e imprescindible para definir el tratamiento clínico y psicológico correspondiente; a la vez que determinarían una nueva visión de su responsabilidad por el delito cometido y una intervención clínica, social y familiar diferente", indicó.
La presidenta de la entidad remarcó que "su entorno familiar posee antecedentes de alcoholismo, deficiencias genéticas y comportamientos agresivos, no recibiendo en ningún momento atención especializada".
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