La jueza Servini de Cubría avaló la intervención del PRO Buenos Aires. La mesa nacional colocó al frente a una funcionaria de Clusellas y sacó de la conducción al intendente de Vicente López.
Las elecciones partidarias en el PRO fueron un dolor de cabeza desde hace un mes por diferentes internas en varias provincias. Una de ellas, la de Buenos Aires, tuvo una determinación judicial: la mesa nacional partidaria solicitó la intervención de la filial bonaerense del partido.
El escrito, que se presentó en la Direc-ción Nacional Electoral el 17 de marzo, contó con las firmas del jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo; el titular del partido, Humberto Schiavonni; y el histórico apoderado y jefe de asesores de la Presidencia, José Torello. Allí se le solicitó a la jueza con competencia electoral en la Provincia, María Romilda Servini de Cubría, que haga lugar a la intervención y acepte el nombramiento de la contadora María Fernanda Inza como interventora. El mismo día que se presentó el escrito, Servini de Cubría falló a favor de lo que requirió la mesa nacional del PRO y decretó la intervención del partido por el lapso de un año. Inza, que responde al secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Pablo Clusellas, pasó el filtro más importante para lograr ocupar ese espacio: la aprobación de Torello, el mandamás de las estrategias judiciales electorales del PRO.
La medida no sorprendió a nadie dentro del partido. “Todos estábamos enterados de que iba a suceder; sólo nos
faltaba saber la fecha”, dijo a La Tecla uno de los armadores más importantes de la Provincia. “Hay que tener en cuenta que el partido creció mucho y, como consecuencia, todos se quieren anotar. Por eso se bajó la orden de que o se arreglan o desde Balcarce se les baja línea”, explicó uno de los estrategas de Legales del PRO.
Los principales perjudicados de dicha medida fueron el senador provincial y ex apoderado en la Provincia, Juan Pablo Allan,
y el intendente de Vicente López, Jorge Macri. Ambos habrían quedado afuera de todo armado partidario en territorio bonaerense, cuando tiempo atrás eran piezas fundamentales.
El primo del Presidente, cabe destacar, comenzó a perder poder dentro de la estructura de forma progresiva desde la victoria de la Gobernadora, María Eugenia Vidal. Las dos semanas en las que desplazó de la campaña nacional al ahora presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, parecieran que comienzan a pasarle factura al acalde de Vicente López.
El es el principal herido de esta medida. Aunque todo indica que no perturbaría su idea de competir por una de las tres bancas para el Senado nacional que la Provincia pondrá en juego en 2017.








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