El anibalismo marca diferencias con Gutiérrez y deja entrever grietas en el acuerdo de gobernabilidad que garantizó tranquilidad al intendente. ¿El PRO seguirá jugando de aliado oficialista cuando necesita apuntalar a Salustio como candidato?
Pero, para empezar, hay algunas certezas. Los bloques opositores que seguirán en esa tesitura son los del ARI-CC, la UCR, Encuentro Peronista Renovador (villordismo), Federación Peronista (duhaldismo) y Radicales en la Coalición Cívica. De no mediar situaciones extrañas, el arco opositor seguirá contando con esos protagonistas.
Del lado oficialista, se supone que a la bancada gutierrista (bloque al que se acoplaron nuevamente durante el 2010 Ricardo Argüello y Jorge Molina) la seguirá acompañando el bloque camañista del PJ (bancada unipersonal de Cora Otamendi) y Unión Convocatoria Peronista, integrado únicamente por Carlos Posch.
Los interrogantes que se vislumbran están centrados en dos bloques: el del anibalismo y el del PRO.
Los concejales que responden a Aníbal Fernández (Edith Llanos, Nora Cuestas y Diego Tarzián) en las últimas sesiones se apartaron de la actitud de apoyo y defensa irrestricta de Gutiérrez que sostenían en el recinto. Lo hicieron con actitudes diferentes. En la sesión donde se aprobó la reforma tributaria que aumentaron las tasas en Quilmes, votaron en contra. Días más tarde, cuando el Concejo dio el visto bueno a un plan de pagos para las deudas de las empresas del Parque Industrial, Llanos planteó críticas pero igual dejó aclarado el voto positivo del bloque.
Tras la aprobación del aumento de tasas, Gutiérrez festejó con sus militantes al grito de “es para Aníbal que lo mira por TV”. Tiempo después, declaró que jugará sin alianzas en las elecciones de 2011.
El acuerdo político entre el jefe de Gabinete y el intendente, le permitió a Gutiérrez transitar el 2010 con tres votos seguros en el recinto que fueron vitales para su gobierno. El 2011 se plantea sobre terreno poco firme, con serias dudas sobre la superviviencia del pacto.
Aunque todo puede volver a la normalidad en un abrir y cerrar de ojos. Así de dinámica es la política cuando de alianzas de poder se trata.
En relación al PRO, la postura que adopte tendrá mucho –o todo– que ver con la candidatura a intendente del presidente del bloque, José María Salustio. El ex funcionario de Fernando Geronés ya está lanzado totalmente en la carrera electoral y tiene el apoyo de Jorge Macri, candidato a gobernador por el sector.
Pero el PRO, durante el 2010, viró de opositor a oficialista en muchos temas clave. Salustio, de ser uno de los más virulentos detractores de Gutiérrez, se llamó a silencio y no hizo más cuestionamientos a la gestión. El punto de inflexión se dio en la sesión que consagró a José Migliaccio como presidente del Concejo. En esa oportunidad, el PRO se alejó de la oposición (que sostenía en la presidencia al arista Mario Sahagún) y le dio el quórum y los votos al oficialismo para que Migliaccio comandara los destinos legislativos para beneplácito del intendente.
Después de esa sesión, los macristas le dieron a Gutiérrez varias manos más. Algunas de ellas le sirvieron al oficialismo para aprobar el exhorto que permite la regularización de las construcciones clandestinas (el PRO facilitó el quórum para que se vote la medida), y la reforma tributaria que aumentó las tasas (los liderados por Salustio votaron a favor del aumento, con el oficialismo).
Ahora Salustio ya está lanzado y buscará plantearse como un candidato con oportunidades reales en la elección. El bloque macrista deberá definirse entre continuar con su rol colaboracionista o regresar a las filas opositoras para tratar de recomponer su dañada imagen en el Concejo Deliberante.
Gutiérrez competirá sin alianzas en 2011
El intendente de Quilmes, Francisco Gutiérrez, plantó su estrategia antes que los demás candidatos peronistas, que no reaccionaron ante sus declaraciones. “Iremos solos, no haremos alianzas y, en 2011, vamos a ganar todo para seguir transformando Quilmes”, dijo durante la inauguración de la decoración navideña de la plaza San Martín y el Paseo Rivadavia.
La tajante definición de jefe comunal –que, igualmente, no implica una seguridad total en que su estrategia final sea jugar sin aliados- marca una confianza importante en sus posibilidades electorales.
Por ahora, ninguno de los otros candidatos peronistas que pueblan el distrito, se pronunció sobre los dichos del jefe comunal. Daniel Gurzi; los anibalistas Andrés Meiszner, Leandro Jarsun y Edith Llanos; y el candidato del peronismo disidente, Eduardo Schiavo, por ahora sólo se dedican a invertir en propaganda política.
Al decir que no hará alianzas, Gutiérrez buscó terminar el año con una fuerte definición política. Algunos días después, estallaron las tomas en Quilmes y las estrategias electorales pasaron a segundo plano.
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