El sector que lideran los hermanos Mas Velez propone como candidato al ex SIDE Javier Concepción. Pero la postulante más competitiva es la abogada Alejandra García que cuenta con el respaldo de independientes y peronistas. Desde el sector de derecha que respalda a Jorge Enriquez advirtieron: “Que la Franja resuelva su interna, porque sino rompemos y vamos con lista separada”. El rol del cardenal Bergoglio.
El radicalismo porteño y los sectores de centroderecha de los abogados conocidos como “El Colegio de Montevideo” en referencia al Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires ubicado en esa calle, se unieron en la elección para designar representante en el Consejo de la Magistratura de la Nación. Fue una experiencia exitosa que les permitió ganar los comicios y colocar en ese organismo clave a Alejandro Fargosi.
Fue una estrategia exitosa para derrotar la hasta entonces imbatible lista que lidera Jorge Rizzo, hombre de línea directa con el jefe de Gabinete Aníbal Fernández.
En noviembre los abogados porteños volverán a las urnas, esta vez para elegir a los tres representantes que integren el Consejo de la Magistratura porteño, organismo que al igual que su espejo nacional, elige, sanciona y destituye a los jueces, en este caso de la Ciudad.
El problema es que la exitosa estrategia de la oposición a nivel nacional ahora se ve amenazada por la interna de Franja Morada –la histórica agrupación universitaria del radicalismo. Que amenaza con desbordarse y ya puso en riesgo la alianza con el sector de la centroderecha que lidera Guillermo Lipera.
Calma radicales
“Si la Franja sigue metiendo cizaña y pretende resolver su interna a costa nuestra, rompemos la alianza y presentemos lista propia”, fue la amenaza que lanzaron desde el Colegio de Montevideo.
Es que el sector de radicales franjistas liderados por el presidente de la UCR porteña, Carlos Masa Velez, y su hermano Juan Pablo, consejero saliente, intenta retener a toda costa ese lugar para un hombre de su confianza: el abogado Javier Concepción.
Se trata de un histórico ladero de Darío Richarte, hombre fuerte de la SIDE durante el gobierno de la Alianza. Fue Richarte quien lanzó a la política a Concepción poniéndolo como secretario General del centro de estudiantes de la Facultad de Derecho de la UBA, cuando el lo presidía. Así se hizo radical y empezó su carrera en la Franja.
Luego, ya mas grandes todos, Richarte lo hizo nombrar jefe de Inteligencia Fiscal de la AFIP durante el gobierno de Fernando de la Rúa y cuando su situación en ese lugar demasiado sensible se había vuelto insostenible –al parecer la discreción no figura entre las principales virtudes de Concepción- Richarte también volvió a darle una mano y se lo llevó a la SIDE, donde ocupó un puesto menor.
Hoy Concepción comparte algunos asuntos profesionales con los hermanos Mas Velez, que están muy interesados en devolverlo a la vida pública. El problema es que en esta elección se aplica el cupo femenino y en el mejor de los casos, si la alianza de los radicales y la centroderecha ganara, les corresponderían dos consejeros de los tres en juego, de manera que uno de ellos tiene que ser una mujer.
Ante este inconveniente, desde el sector de los hermanos Más Velez no tuvieron mejor idea que comenzar a presionar a sus aliados del Colegio de Montevideo para que sean ellos los que cambien a su candidato por una mujer.
El peso de Bergoglio
El candidato del sector de Lipera es el ex legislador delarruista Jorge Enriquez, quien además cuenta con un respaldo de peso: el cardenal Jorge Bergoglio. Este abogado fue funcionario del ex presidente en la gestión porteña y la nacional, siempre vinculado a temas de seguridad.
Pero esto no amilanó al sector de los hermanos Mas Velez que a través de un viejo conocido de la Facultad de Derecho –por entonces rival- intentó meterse en la interna de sus socios. Sin disimulos empezaron a promociona la candidatura de la mujer de Juan Curuchet, vicepresidente del Banco Ciudad y ex líder de Upau, la agrupación universitaria de la Ucedé que tuvo su cuarto de gloria en los noventa.
“Nuestro candidato es Enriquez, si siguen metiéndose en nuestra interna, rompemos la alianza y vamos con lista propia”, amenazaron desde el sector de Lipera. Y se trata de una amenaza que podría complicar a los radicales incluso a nivel nacional.
Es que en el acuerdo celebrado para que ganara Fargosi, se pactó que el segundo año de su mandato este renunciaría al cargo para dejárselo a quien fuera segundo de la lista, Juan Pablo Zanetta. Si la alinaza entra en crisis en la Ciudad, acaso Fargosi se vea liberado de cumplir su promesa a nivel nacional.
La tapada
Es en este marco muy delicado, que comenzó a tomar fuerza el nombre de Alejandra García. Se trata de la mujer del procurador porteño Ramiro Monner Sanz, pero dista de ser la mujer “de”. Militante histórica de Franja Morada, fue secretaria del Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho, se forjó un sólido prestigio como abogada.
“Alejandra es una abogada que trabaja de abogada, no es empleada pública, por eso la respetan”, afirmó a La Política Online un operador importante de la justicia porteña. De hecho, en su estudio cuenta con clientes de peso como Eduardo Elsztain, presidente de Irsa; o el ex tesorero de Boca, Daniel Angelici; así como importantes dirigentes del peronismo.
“Si la candidata fuera Alejandra se podría ampliar el marco de alianzas hacia el peronismo y los sectores independientes”, sintetizó ante La Política Online un dirigente del radicalismo que tomó la sana decisión de apartarse de la pelea de sus correligionarios.





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