Algunos jefes comunales vieron con buenos ojos la iniciativa de Roberto Righi en conjunto con los vecinos. Coincidieron en que hay gran déficit habitacional en la provincia
En Lavalle, unas 250 familias ya han avanzado bastante en la construcción de sus casas en el barrio Las Palmeras, en Villa Tulumaya. Ellos son un ejemplo de la solidaridad y el resultado de una gestión municipal que supo captar la necesidad de la comuna. Entre los intendentes consultados está el radical Mario Abed, uno de los que salió hace tiempo a remarcar la inacción del Gobierno provincial en cuanto a políticas habitacionales y a mostrar que se pueden construir viviendas de 20.000 pesos para darle una solución inmediata a la emergencia.
El jefe comunal de Junín expresó que la medida del justicialista Roberto Righi de Lavalle es "admirable y digna de imitar". Abed señaló que los departamentos tienen que lidiar con un verdadero cuello de botella en cuanto a la distribución de casas del IPV. "Realmente lo felicito a Righi por lo que está haciendo, ya que hace tres años que no nos entregan ninguna casa y no tenemos respuesta ante la demanda habitacional en los departamentos. Por eso, nos tenemos que meter en estos temas, a pesar de que antes no sabíamos nada", indicó el intendente.
En Junín, ante la necesidad, el Municipio pide un préstamo a una entidad privada para financiar las casas solidarias de 20.000 pesos. Ya llevan 26 y esperan que, para fin de año, se duplique ese número. "Muchos critican que son pocas, pero estamos haciendo, y de esta manera se erradica el problema habitacional de esas familias. Lo de Lavalle es para copiar y lo voy a contactar para hacerlo en mi departamento, ya que tengo buena relación con Righi", adelantó Abed.
Por su parte, desde Godoy Cruz, Alfredo Cornejo señaló que la propuesta del departamento norteño le parece interesante por el déficit de viviendas, pero aclaró que las realidades sociales son diferentes. "No es lo mismo en un territorio que es rural en su mayoría que en uno urbano. Los costos varían mucho. Por ejemplo, los terrenos, que son difícil de conseguir en Godoy Cruz", comentó el intendente. También, criticó la falta de respuesta del IPV ante la problemática.
"Ni siquiera se cubre el crecimiento biológico de la población. El sistema de financiamiento no es el mejor, aún no vemos los fondos de la Anses para las viviendas", contó Cornejo. El titular del IPV, Carmelo Simó, quien comentó a El Sol que la iniciativa es muy buena y reconoció que el déficit habitacional en el país y en la provincia es muy grande, afirmó que ojalá toda comunidad tenga esta iniciativa de empezar a trabajar así y destacó que el objetivo de la Nación es luchar contra el trabajo en negro.
Por eso, cada vez que se va a construir un barrio se llama a licitación pública, para fomentar el trabajo en blanco y cumplir con las leyes que regulan las obras públicas. Sin embargo, defendió su gestión, subrayando que, pese a todo lo que falta en materia habitacional, desde el 2003 a la fecha se ha hecho más que en los últimos 40 años. "El trabajo de inclusión social que se generó desde la presidencia de Néstor Kirchner, y que Cristina Fernández continúa, es muy bueno. Hemos erradicado gran cantidad de villas donde la emergencia incluía a 900 familias por asentamiento, como en el caso del Campo Papa, en Godoy Cruz, o como en Maipú", precisó Simó.
Desde Tunuyán, el intendente Eduardo Giner aprobó la iniciativa de Righi, pero informó que en el Municipio que gestiona se viene haciendo una tarea similar que no se ha difundido. Concretamente, la Comuna sirve como intermedio para conseguir fondos a nivel nacional y así construir casas. "Hace mucho tiempo venimos agrupando varias entidades, actualmente tenemos 4 con 100 viviendas cada una, a las que ya las ayudamos a conseguir la personería jurídica, el terreno, el loteo y el asesoramiento profesional", manifestó Giner.
Sumado a esto, el Municipio colabora con la urbanización, es decir, la energía eléctrica, el agua potable y la cloaca. Coincidió con sus pares en que la lista de espera de cada municipio es muy grande y en que desde el IPV se demoran bastante en dar una solución a los vecinos.
Cruces con la Justicia por otra usurpación
Un grupo compuesto por unas 93 familias continúa usurpando, desde las 14 de ayer, un terreno ubicado sobre Carrodilla y Acceso Sur, justo en el límite entre Godoy Cruz y Luján. El reclamo de los usurpadores, en su mayoría jóvenes jefes de familia que viven con sus padres en los barrios aledaños, que son los Huarpes y Tres Estrellas, y algunos del barrio La Gloria, es ayuda comunal o gubernamental para obtener recursos o créditos que les permitan adquirir un terreno y construir su casa.
Desde el comienzo del conflicto fueron los funcionarios de la Comuna de Godoy Cruz quienes intentaron persuadir a los ocupantes para que desalojaran pasivamente una extensión de terreno, de unos 120 metros cuadrados que tiene la forma de un triángulo y que es propiedad de Vialidad Nacional. Los mediadores del Municipio se mostraron muy molestos con el fiscal Juan Carlos Alessandra, quien llegó al lugar a unas horas de iniciada la toma de tierras y les informó a los usurpadores, según aseveraron desde la Comuna que "lo que estaban haciendo no era un delito".
"La verdad es que después de esa afirmación del fiscal nos sentimos desprotegidos y, claro, lo que empezó con 35 familias terminó con 93. Nos perjudicó mucho la intervención de Alessandra, que sentó un antecedente muy grave para nosotros porque ahora cualquiera va a ocupar cualquier lugar y la Justicia como si nada", enfatizó Néstor Majul, director de Vivienda de Godoy Cruz.
"Los terrenos siguen ocupados y mañana vamos a esperar que el Gobierno provincial dé una respuesta, porque el tema también es de ellos y, a pesar de eso, del IPV no vino nadie", disparó Majul. También desde la Comuna indicaron que, a última hora de ayer, llegaron autoridades de Vialidad Nacional y les dijeron que hoy a primera hora iban a presentar la denuncia, trámite que no está cumplimentado y que quizás motivó al fiscal a actuar como lo hizo.




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