La aplicación está prevista para el 1 de junio en el caso de las contribuciones mensuales, un mes más tarde para la tasa comercial.
Más allá de que la oposición consideró que hubo errores de carácter reglamentario en la aprobación de la norma, sumado al panorama de posibles juicios por parte de los comerciantes que rechazan la tasa de Seguridad e Higiene, el jefe de la ciudad Carlos Espínola decidió promulgar en la mañana de ayer la ordenanza y de esta manera encara con un nuevo impulso el segundo semestre del año. La norma entrará en vigencia después de su publicación en el boletín.
“Es una medida fundamental, un acto de justicia que establece un sistema más equitativo”, afirmó el Intendente.
Entre las modificaciones que sufrió el proyecto original de Tarifaria y del Código Fiscal se destacan la inclusión en el Artículo 5 del Código que dice que se mantienen todas las exenciones vigentes por ordenanzas sancionadas anteriormente, siendo la primera vez que se incluye tal normativa.
Entre esas exenciones se destacan las dirigidas a los ex combatientes de la guerra de Malvinas e integrantes del TOAS, que no pagarán impuesto, tasa o tributo municipal. Los discapacitados también están exentos de abonar tributos comerciales y el impuesto inmobiliario. Los jubilados, pensionados y asociaciones sindicales también están exentos de algunos gravámenes. Estas modificaciones figuran en los artículos 124 y 125.
Con respecto a las tasa de Seguridad e Higiene se mantuvo la alícuota del 3 por mil sobre las ganancias de los comercios, es decir que de cada 100 pesos que recauden los empresarios deberán retribuir 30 centavos al municipio. Este porcentaje crece en algunos rubros que no producen pero generan muchos ingresos, como ser los casinos a los que se aplica una alícuota del 12 por mil.
En contraprestación a esta tasa el municipio ofrece los servicios Registro y control de las actividades; Preservación de la salubridad, seguridad e higiene; Supervisión de vidrieras, publicidad y propaganda; Inspección y control de la ocupación del espacio público; Planificación y Urbanismo; Control de pesas y medidas; Lealtad comercial y defensa del consumidor.
Este nuevo mecanismo tiene como objetivo que los comerciantes tributen en proporción de su recaudación para que el más chico pueda pagar lo que está a su alcance, y de esta forma ingresen al sistema formal y de controles del municipio.
“Este sistema protege a los comerciantes más chicos y a los medianos, a los que tienen menos rentabilidad. Buscamos que aporten más a la Comuna aquellos que tienen mayor capacidad financiera”, dijo Espínola.
En lo que se refiere al impuesto inmobiliario para los sectores de ingresos bajos y medios, el aumento no supera el 17%, mientras que en el alumbrado público la suba no va más allá del 22%. Mientras que el porcentaje del impuesto automotor disminuye un 20 por ciento.
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