Con vergonzosas declaraciones, el intendente ultrakirchnerista de Ensenada buscó desligarse de los problemas delictivos dentro de la comuna que administra. Una mancha más para un alcalde jaqueado en distintos frentes
En medio de la interminable ola de inseguridad que viven las comunas bonaerenses, algunos intendentes prefieren hacer la vista gorda y deslindar responsabilidades. Pero lo más grave es que hay quienes directamente eluden por completo la problemática, aún cuando se trata de buscar una solución a corto o mediano plazo.
Ayer, todas las miradas apuntaron a las polémicas declaraciones del jefe comunal K de Ensenada, Mario Secco, quien se mostró en contra de la policía municipal, creada a través de un decreto firmado por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli.
“No me votaron para hacerme cargo de la seguridad, me votaron para tener una ciudad limpia, que progrese, que dé respuestas a un montón de cosas. Últimamente me he transformado en un ministerio de Trabajo consiguiéndole empleo a la gente, haciéndome cargo de la salud y dando respuestas a los problemas de las escuelas”, fue la excusa que esbozó el mandatario ensenadense a la hora de opinar sobre la iniciativa de la Provincia.
El alcalde kirchnerista también insistió en que “los municipios estaban preparados para el barrido alumbrado y limpieza y últimamente nos estamos haciendo cargo de todo”.
“Nunca la municipalidad tuvo que pagar en una comisaría la nafta a los patrulleros, pagar las cubiertas y tampoco 150 cámaras de seguridad y 70 empleados en la sala de monitoreo”, fustigó Secco, quien además sostuvo que “no causa gracia tener municipales armados”.
A las palabras se las llevó el viento
Lo cierto es que, durante los llamativos comentarios, Secco se vanaglorió de estar al frente de una importante cantidad de iniciativas en distintas áreas del municipio. Sin embargo, la realidad marca lo contrario.
Tan es así que, de acuerdo a lo que Hoy denunció en sus anteriores ediciones, el sistema de salud en Ensenada está a punto de colapsar debido a la falta de insumos de todo tipo y de la aparatología necesaria para poder atender enfermedades crónicas de la población.
Toda esta situación se agravó aún más cuando se conoció la información de que varios profesionales habrían sido cesanteados por denunciar la situación de colapso del sistema sanitario municipal. Muchos de ellos, incluso, aseguraron que “el municipio básicamente no invierte en salud” y “gasta lo mínimo”.
Pero no sólo eso: la creciente contaminación ambiental que amenaza a Ensenada se convirtió en una bomba de tiempo que está a punto de explotar. En este sentido, los derrames y las peligrosísimas emanaciones del polo petroquímico son principales culpables de que, en el municipio, los niños de hasta 12 años tengan hasta un 14% más de enfermedades respiratorias que los de toda la Provincia.
Con estos antecedentes, las floridas palabras de Secco sobre su propia administración quedan prácticamente sin ningún tipo de sustento, más aún cuando tampoco quiere hacerse cargo de un tema tan candente como lo es la seguridad.


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