El mandatario insultó en vivo a un presentador que ventilaba detalles del "Rubygate
ROMA.- Silvio Berlusconi estuvo ayer al borde de una crisis de nervios. Acorralado por una investigación judicial que lo acusa de prostitución de menores y abuso de poder, el premier italiano intervino sorpresivamente anteanoche por teléfono en un programa televisivo que estaba tratando justamente este escándalo y se salió de las casillas.
"Me han llamado invitándome a sintonizar L'infedele [nombre del programa] y estoy viendo un programa desagradable, con una conducción despreciable, infame, repugnante", dijo el premier, evidentemente furioso, en vivo y en directo, transformando su intervención en una nueva polémica política.
Como primer ministro, Berlusconi tiene cierto poder sobre las tres redes de la RAI, la televisión pública italiana, y como dueño del imperio televisivo Mediaset, controla directamente sus tres canales: Canale 5, Rete 4 e Italia 1. El exabrupto lo cometió en la cadena La 7, una de las pocas que no controla.
"Ya ha insultado bastante. ¿Por qué no se presenta ante los jueces en vez de insultar? [...] Siendo usted también mi primer ministro, lo invito a moderar los términos en los que habla", le contestó el conductor del programa, Gad Lerner, hombre de centroizquierda.
Lejos de calmarse, Berlusconi, de 74 años, siguió atacando, al denunciar que se habían ofrecido tesis "falsas y distorsionadas, lejanas de la realidad" en ese programa, que tachó de "prostíbulo televisivo".
Video: Berlusconi llamó e insultó en vivo a un conductor de tv (El mundotv)
De acuerdo con las 389 páginas del sumario abierto por la fiscalía de Milán contra Berlusconi, sin embargo, una suerte de verdadero prostíbulo es lo que habría funcionado en la residencia de Arcore del premier, en las afueras de Milán
Allí, según las transcripciones de las escuchas telefónicas realizadas por los investigadores, en el subsuelo funcionaba una suerte de discoteca llamada "bunga-bunga", en la que pasaba de todo.
En ese lugar habrían tenido lugar fiestas orgías con decenas de chicas, que recibían a cambio regalos y dinero. Entre ellas estaba la explosiva Karima El Mahrohug, alias "Ruby Robacorazones", entonces menor de edad.
Para ocultar la relación que habría mantenido durante meses con ella, Berlusconi en mayo pasado habría abusado de su poder al llamar a la policía, que la había detenido por un robo, para que la liberara y la dejara a cargo de la consejera regional, Nicole Minetti.
Ex bailarina e higienista dental del Cavaliere, Minetti, de 25 años, también es acusada por la fiscalía de Milán por instigación a la prostitución: era ella quien reclutaba a las chicas para las fiestas del jefe, según los fiscales. La esbelta Minetti, sin embargo, fue defendida con uñas y dientes por Berlusconi en su blitz televisivo de anteanoche.
"Nicole Minetti es una espléndida persona, inteligente, preparada y seria [...] que se graduó con honores y es de madre de lengua inglesa", dijo, a los gritos, el Cavaliere, que siguió insultando al conductor. Este le preguntó si eso le alcanzaba a la joven para llegar sin escalas al Consejo Regional de la Lombardía, y lo tildó de "maleducado".
Desde que estalló el "Rubygate", Berlusconi negó todas las acusaciones.
Desenlace
En un intercambio más que encendido, que ayer se volvió a escuchar en radios y fue visto en videos subidos a la Red, en su blitz Berlusconi, finalmente, llamó a la famosa cantante de los años 70 Iva Zanicchi, eurodiputada de su partido del Pueblo de la Libertad, presente en el estudio, a levantarse e irse del programa, que, con 1.845.000 espectadores, tuvo un récord de audiencia. Pero la orden fue desatendida por la mujer.
"No me fui porque soy una persona libre. Además, me parecía más útil quedarme y replicar a las monstruosidades que se dijeron en ese programa", explicó ayer la cantante y actriz, en defensa del premier.
Zanicchi sostuvo, además, que "Berlusconi es un benefactor a quien le gusta la carne fresca y joven".
No es la primera vez que el premier italiano, el hombre más rico de Italia, llama e interviene en programas televisivos que lo critican.
El 18 de enero pasado intentó intervenir en Ballaró, otro programa que se dedicó a hablar del "Rubygate", pero el conductor se negó, ya que el premier en otra ocasión había hecho un monólogo y no lo había dejado hacer preguntas.
Como no podía ser de otra manera, la irrupción televisiva de Berlusconi, fiel reflejo de la tensión que reina en el mundo político, fue aprovechada por la oposición -que desde el estallido del escándalo, pide su dimisión-, para acusar al jefe de gobierno de haber "superado todos los límites".

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