El cambio de funcionarios en la Secretaría de Salud, oficializado en los últimos días, traerá aparejado algunas modificaciones en la política del área. Sin embargo, hay una medida que se mantendrá firme, pese a los pedidos vecinales y a la opinión contraria y unánime de toda la oposición: la nueva administración de la cartera sanitaria insiste en que no es necesario dotar de guardias médicas de 24 horas a todos los centros de salud de las localidades.
Sin embargo, Atchabahian anticipó que intentará volver sobre los pasos de su antecesor en otro aspecto de la política sanitaria. El médico, que hasta la semana pasada dirigió el hospital materno infantil Hugo Meisner de Derqui, señaló que impulsará la reactivación del trabajo de los promotores de salud en los barrios, un servicio que ya funcionó durante la actual gestión pero que había sido desmantelado por el anterior secretario, Jorge Del Río.
Diferencias
La implementación de guardias las 24 horas en los centros de salud fue objeto de diversos reclamos en los últimos años. Durante el 2010, por caso, vecinos de Presidente Derqui reunieron firmas y adhesiones a través de las redes sociales de Internet en reclamo de un pediatra que atendiera durante la noche en la sala del centro de esa localidad.
Ese reclamo fue tomado por diferentes bloques de concejales de la oposición, que buscaron sin suerte tratar en el Concejo Deliberante la instauración de las guardias permanentes. Ese pedido integra, actualmente, la plataforma de la mayoría de los partidos de oposición de cara a las próximas elecciones.
Ayer, en una entrevista radial, el concejal felipista Gustavo Trindade adelantó que el tema de la salud será uno de los ejes de la agenda legislativa que intentará imponer este año desde el bloque del Peronismo Federal.
Entre otros proyectos que buscará reflotar incluyó el que pedía la implementación de guardias médicas nocturnas en las salas periféricas.
Para Atchabahián, sin embargo, “no es necesario” que en todas las salas haya un médico las 24 horas. Para el profesional, ese servicio debe circunscribirse a los centros de salud cabecera y a los que están ubicados en localidades de alto riesgo sanitario, que no especificó.
Promoción
Para el funcionario, la política de salud del Municipio debe apuntar a asentarse sobre tres pilares: prevención, promoción y asistencia. A su vez, debe garantizar que esas políticas se apliquen de manera equitativa y con bajo costo. Atchabahián sostiene que el programa de promotores de salud reúne todas esas características.
Se trata de una forma de encarar la prevención a partir de invertir la antigua relación del paciente con los prestadores de salud. En lugar de esperar que sea el primero el que se acerque a los centros sanitarios, son éstos los que salen a los barrios en busca de la demanda oculta.
El sistema ya se aplicó en Pilar con cierto éxito. Cerca de un centenar de promotores de salud capacitados por el Municipio recorrían las zonas asignadas para detectar casos que requerían de una atención que no buscaban de manera espontánea: chicos con el calendario de vacunación incompleto, mujeres embarazadas sin los correspondientes controles, etc.
En algún momento durante la gestión del ex secretario de Salud Jorge Del Río, esa política se abandonó por motivos que Atchabahián dijo desconocer.
De todos modos, el nuevo secretario apuntó a reflotar el sistema con la intención de revertir las altas tasas de pacientes que llegan al sistema de salud cuando la patología que presentan requiere ya de una respuesta más compleja y, por ende, más costosa.
“Hay que hacer foco en que los pacientes se atiendan, se realicen los controles necesarios”, señaló Atchabahian. Y explicó que en el Meisner se repiten los casos de mujeres que llegan al parto sin haberse realizado anteriormente ningún chequeo.
Otra de las medidas que impulsará la nueva gestión será la adecuación del sistema que permita facturar a las obras sociales por los afiliados que se atiendan en el sistema municipal.
Para eso, dijo, no sólo es necesario trabajar en los sistemas administrativos sino también generar conciencia en el personal y cambiar la cultura de los pacientes, que muchas veces ocultan sus afiliaciones a los sistemas de seguros médicos sindicales o prepagos.
De todos modos, bajo la expectativa sobre cambios drásticos: “todas las acciones en salud son de mediano y largo plazo. Se destruye muy rápido pero toma mucho tiempo volver a construir”, soltó.
Tomógrafo
El flamante secretario de Salud, Pablo Atchabahian, evitó responder las críticas del opositor Gustavo Trindade quien había cuestionado el alquiler de tomógrafos a 2,5 millones al año cuando su costo de venta no superaría los 500 mil pesos. “Desconozco los valores y no manejé las cuestiones contractuales”, señaló el funcionario.

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