Delegaciones del gobierno y de las FARC revelarán hoy los términos de un compromiso sobre los derechos de las víctimas del conflicto y el sistema de justicia por el que serán juzgados los rebeldes y los ejecutores del terrorismo de Estado.
El gobierno de Colombia y las FARC anunciarán hoy que han alcanzado un acuerdo que los deja al borde de la firma definitiva de la paz. Las partes coincidieron en que se trata del paso más trascendente desde que el presidente Juan Manuel Santos y Timochenko, el jefe de la guerrilla, dieron el 23 de septiembre, cuando por primera vez se encontraron en La Habana con la mediación del presidente cubano Raúl Castro. En este caso, las delegaciones revelarán los términos de un acuerdo sobre los derechos de las víctimas del conflicto y el sistema de justicia por el que serán juzgados los rebeldes y los ejecutores de los actos de terrorismo de Estado.
Del acto que se realizará hoy en La Habana –sede del diálogo que se desarrolla desde noviembre de 2012– participará una representación de víctimas de la guerra. Voceros del gobierno y de la guerrilla manifestaron ayer su satisfacción por este acuerdo, al que ambas partes calificaron como extraordinario. "Hemos cerrado satisfactoriamente la jurisdicción especial para la paz (justicia transicional) y el acuerdo sobre el punto 5, referido a las víctimas", dijo el comandante Iván Márquez, jefe de la misión negociadora insurgente. Paralelamente, Marcos León Calarcá, vocero de las FARC, destacó que "con este gran paso que vamos a dar mañana (por hoy) ya estamos ante algo irreversible".
Las partes no adelantaron los detalles del acuerdo, que se dará a conocer hoy en una "ceremonia solemne" a la que asistirá una delegación representativa de diez víctimas del conflicto, que llegarán ayer a La Habana. En esa ceremonia intervendrán los jefes de los negociadores de ambas partes, el ex vicepresidente Humberto de la Calle, por el gobierno, e Iván Márquez por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Ambos firmarán el documento del acuerdo sobre víctimas, que incluye verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.
Ayer, delegaciones de paz del gobierno y la guerrilla ofrecieron un homenaje adicional a las víctimas con un concierto en la Basílica de San Francisco de La Habana, a cargo del pianista cubano Frank Fernández. El acuerdo sobre víctimas, uno de los puntos más sensibles del proceso de paz colombiano, llega casi un año y medio después de que las partes iniciaran el debate de este asunto. Uno de los aspectos más complejos de este apartado ha sido el sistema de justicia transicional que se aplicará a los responsables del conflicto social y armado, y cuyos principios generales quedaron acordados el pasado 23 de septiembre con un acto del que participaron el presidente Santos y Timochenko.
Según el Centro Internacional de Justicia Transicional (CIJT), el instrumento que el gobierno y las FARC anunciarán hoy se define como "una rama de la justicia que enuncia un enfoque diferente al contravencional, que es asumido por las sociedades para hacer frente al legado de violaciones generalizadas de los Derechos Humanos. Este proceso –agrega el CIJT– tiene efecto mientras se lleva a cabo el tránsito de un período de conflicto violento hacia la paz, la democracia, el Estado de derecho y el respeto de los derechos individuales y colectivos."
Más concretamente, los expertos dicen que la justicia transicional se refiere a aquellos procesos de transición de una dictadura hacia una democracia, o de un conflicto armado a la paz, en los que es necesario equilibrar la garantía de los derechos de las víctimas y las exigencias políticas que requieren las transiciones.
Estos procesos de justicia se caracterizan por una combinación de estrategias judiciales y no judiciales, tales como la persecución de criminales, la creación de comisiones de la verdad y otras formas de investigación del pasado, la reparación a las víctimas de los daños causados, la preservación de la memoria de las víctimas y, como complemento imprescindible, la reforma de instituciones tales como las dedicadas al servicio secreto, la policía y el ejército, con el objetivo de prevenir la repetición de las prácticas del terrorismo de Estado.


Comentá la nota