El Gobierno envió a inspectores a supermercados y casas de electrodomésticos y registró faltas a la ley de Lealtad Comercial. El gremio mercantil advierte que puede haber desabastecimiento.
La incertidumbre inicial en cuanto al valor que tendría la divisa extranjera tuvo un efecto contagio a lo largo del territorio y se reflejó precisamente en la falta de oferta, pero no de stock. Desde el viernes pasado, a la par de que el dólar superaba la barrera de los 8 pesos, las etiquetas de los precios de los productos comenzaban a ser sacados de la vista del consumidor. La escena se reiteró, principalmente, en las cadenas de electrodomésticos pero también en las agencias y concesionarias de automóviles.
La especulación evidente generó la reacción en el Gobierno provincial, con el guiño político de Jorge Capitanich. El jefe de gabinete aseguró que, ante estas maniobras, habría un fuerte control estatal. De esta manera, los ministerios de Agroindustria y de Gobierno sacaron los inspectores a la calle para inspeccionar.
Según indicó Lucas Pascual, de la Dirección de Industria y Comercio, la mayor parte de las infracciones corresponde fundamentalmente a la no exhibición de los precios, lo que contraviene la ley 22.802 de Lealtad Comercial. Y, en menor medida, la ley 24.240 de Defensa del Consumidor.
En total, 37 actas de infracción
Así, este lunes los inspectores labraron 22 actas luego de haber inspeccionado 130 comercios. El martes, en tanto, se labraron menos actas -unas 15-, aunque se cubrió más territorio y se controlaron más de 160 comercios fundamentalmente en el Gran Mendoza. Los controles que se efectúan son los denominados góndola- caja, para verificar que el precio ofrecido sea igual al que se cobra en la caja.
De un día a otro, también se decidió abrir el espectro de rubros observados. El martes, los inspectores visitaron supermercados e hipermercados, casas de electrodomésticos, agencias de automóviles y empresas que venden material para la construcción. A partir de las denuncias de los consumidores, este martes se controlaron textiles -venta de ropa- y librerías, por las ventas de artículos escolares. En este último rubro, se constató que los comerciantes habían sacado la etiqueta del precio y, en algunos casos, no podían entregar el listado de los libros pedidos por el colegio porque no tenían el valor.
Los inspectores se encontraron con situaciones variadas y algunos puntos en común, con casas de electrodomésticos que tenían ausencia total de precios o faltantes en vidrieras y en góndolas.
Desde el Gobierno reconocieron que la actitud de los comerciantes se debe precisamente a la especulación que ha reinado en los últimos días por el índice del dólar. Pascual sostuvo que ha habido un pico en las infracciones ya que los controles se realizan permanentemente. "La realidad es que sí, notoriamente las infracciones han sido mayores que en otros dias porque ha habido una gran especulación en el comercio", señaló el funcionario a cargo de los controles. Pascual rescató la importancia de que los consumidores hayan denunciado estas maniobras que contradicen la ley.
La sanción no se aplica de imediato. A partir del acta de infracción, el comerciante tiene 10 días para realizar el correspondiente descargo. Luego, se analiza si la defensa es viable o se aplica la multa. Los valores de las multas tienen un mínimo de 2 mil pesos y se incrementan de acuerdo a la gravedad del hecho, dado que no es lo mismo detectar una irregularidad en un producto que en una vidriera.
Sin acuerdo de precios, se impone la remarcación
Los consumidores también denunciaron el aumento abrupto en el precio de los productos entre el viernes y el lunes. Sin embargo, el control de la inflación escapa a los controles ejercidos por el Estado, señalaron desde Agroindustria. "Cuando se tiene el libre juego de la oferta y la demanda, el comerciante puede ofrecer el precio que estipule conveniente. El que juega un rol importante es el consumidor", indicó Pascual.
Precisamente, esto ocurre porque todavía no se ha instrumentado en Mendoza el acuerdo de precios establecido entre la Nación y las cadenas de supermercados. Esta ausencia de marco, ha posibilitado el incremento en productos básicos en un 20 por ciento, en algunos casos. Dos semanas atrás, antes de la explosión del dólar, el Gobierno se mostraba a la expectativa de que el acuerdo bajara a las provincias, algo que todavía no ha ocurrido y que deja a los comerciantes y distribuidores a fijar el valor que consideren necesario.
Para el Centro de Empleados de Comercio, los incrementos se han venido dando desde hace tiempo. Y ejemplifican que entre el 20 de octubre y el 20 de enero, algunos productos incrementaron su valor entre un 8 y un 10 por ciento. Para Guillermo Pereyra, la situación es clara: se trata de la especulación de los grandes formadores de precios en la cadena de comercialización -e hizo una diferenciación con los pequeños comerciantes-. "Los más afectados son los trabajadores", recalcó el gremialista.
Pereyra precisamente recalcó en que el Gobierno de Mendoza necesita establecer un acuerdo de precios con las grandes cadenas para frenar la escalada. "Tenemos que salir a hacer un frente común para que no se disparen los precios, porque también puede haber un desabastecimiento. Es una situación difícil", subrayó.
Por lo pronto, el CEC saldrá también a denunciar si hay distorsión de precios o falta de stock.
En los próximos días, también se sumarán a los controles los municipios. De hecho, este miércoles las comunas de Tunuyán y de Tupungato también realizaron inspecciones en sus departamentos.


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