Profesionales denuncian merma de camas superior al 50% en los últimos años.
Según el documento que circula por los establecimientos y que la semana pasada fue remitido a los medios de comunicación, en el hospital Tránsito Cáceres de Allende, sobre 200 camas, funcionan solamente 55 (el 27,5%), mientras que en el Hospital Córdoba, uno de los más importantes de la provincia, de 400 camas, funcionan 123 (el 30,75%). El panorama en el San Roque dice que, de 250 camas, están operativas solamente 130 (el 52%), en tanto que en el Rawson, referente en enfermedades infecto-contagiosas y en HIV, de 101 camas, funcionan 64 (el 63,3%). En tanto, en el Misericordia están funcionando 131 camas de las 237 existentes (el 42,3%).
Hospital Córdoba
Según el médico Miguel Martínez García, del hospital Córdoba, después del redimensionamiento de este establecimiento “se perdió para siempre el servicio de Ginecología, como si no se internaran mujeres”. “Y los de Traumatología, Urología, Cabeza y Cuello, Otorrinolaringología quedaron reducidos a un simple consultorio sin camas de internación o sin ambas cosas”. En diálogo con LA MAÑANA, el profesional resaltó que tras la “desquiciada” jubilación anticipada de médicos de 55 años, “se dispuso el nombramiento de jefes de servicio por fuera de la ley 7625 de Equipos de Salud, en algunos casos con una clara intencionalidad nepótica, al igual que con el personal de enfermería y administrativos”.
Por otra parte, Martínez García apuntó a la “llamativa la cantidad de protocolos de investigación que se desarrollan en nuestro hospital para laboratorios extranjeros, sin ningún tipo de control o comunicación que nos permita saber con que estamos tratando”.
Asimismo, el médico afirmó que el Aula Magna del hospital no está habilitada “para impedir el Ateneo Central, única posibilidad de juntar a todos los profesionales para debatir casos clínicos quirúrgicos, pero que también para vernos la cara y hablar de temas urticantes que hacen a la comunidad hospitalaria”. En este hospital, según el informe mencionado arriba, el tomógrafo no funciona y los turnos con especialistas se están dando con una demora de uno o dos meses. Sin embargo, hay habitaciones VIP con televisores LED.
Tránsito Cáceres de Allende
El relevamiento denuncia que está cerrada la Unidad de Cuidados Intermedios , que contiene diez camas, y que seis camas de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), no funcionan. Además, no funcionan 2 de los 4 quirófanos, por falta de anestesistas. La campana de flujo laminar para Tuberculosis, patología en la cual este hospital es centro referencial provincial, no funciona.
San Roque
Según el estudio al que tuvo acceso este diario, en el San Roque el Laboratorio está trabajando a medias por reparación. En cuestión de aparatología, el mamógrafo no funciona y no se pone en funcionamiento el nuevo aparato de Hemodinámica. Asimismo, y pese a que es un centro de referencia en endoscopía digestiva, no se están haciendo estas prácticas. Tampoco funciona el broncofibroscopio. Sin embargo, denuncian que la cooperadora cobra bonos a pesar de la resolución que lo prohíbe.
Rawson
Según indicó el informe mencionado y manifestó el médico Carlos Godoy, integrante del Colectivo por el Derecho a la Salud de Córdoba, “lo más grave es el cierre de su UTI, asistida por profesionales con más experiencia en atención de brotes epidémicos como complicaciones por dengue, gripe, sepsis y complicaciones por VIH/Sida, y que logró bajar históricamente la mortalidad por Sida”. “Lleva dos meses cerrado y recién comenzó a trabajarse la semana pasada a raíz del reclamo”, remarcó el profesional a LA MAÑANA. Por otra parte, está cerrado un pabellón de 27 camas, sin perspectiva de refacciones en lo inmediato. “En Radiología, solo se pueden hacer radiografías de tórax. No se cuenta con el equipo para colonoscopía, tampoco con broncoscopio, que está roto hace años”, agregó Godoy. Y uno de los dos quirófanos funciona, y solo para intervenciones menores.
Misericordia
El hospital de barrio Güemes tiene menos camas que el antiguo edificio. Por último, el informe denuncia que el hospital Florencio Díaz, ubicado en barrio José Ignacio Díaz, que fue inaugurado durante la gestión de Juan Schiaretti, “ha sido literalmente vaciado y funciona como dispensario”.

Comentá la nota