El hombre que secunda a Gustavo Traverso en la lista kirchnerista de las próximas elecciones legislativas reconoció el aumento generalizado de precios, pero sostuvo que no se hace sentir “en la medida que esté acompañado del incremento de salarios”.
-¿Cuáles son los principales temas de debate que se plantean de cara a las elecciones?
-En primer lugar, para quienes componemos la lista del Frente para la Victoria, éste es nuestro momento. Las primarias abiertas eran una instancia previa que debíamos pasar con un buen caudal de votos, pero la realidad es que nuestro principal objetivo es el 27 de octubre y para eso estamos trabajando. Esta semana estuvimos con el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, entregando material para las escuelas, desde aquellas que pertenecen a la formación inicial hasta las del nivel secundario. Contamos con el acompañamiento de muchos funcionarios del gobierno nacional y del gobierno provincial, y tratamos siempre de poner en valor la gestión, lo que se está haciendo, ya sea en los talleres ferroviarios a través de las cooperativas, en complejos deportivos, en el Anses, en el Pami y otras áreas e instituciones.
Para nosotros esa es la fortaleza de este modelo que conduce Cristina Kirchner y es necesario mostrarlas para que el pueblo sepa que por algo se hacen las cosas. Las decisiones políticas en momentos determinados hacen que después sucedan otras, entonces no podemos hablar de Pro.Cre.Ar, de Asignación Universal por Hijo, de las jubilaciones de aquellas personas que no tenían completos sus aportes sino hablamos primero de la estatización de las AFJP. Esto es un proceso que lleva diez años en Argentina y que nos ha permitido llegar a este punto, donde hay un Estado presente, que se ocupa de los argentinos.
-¿Por qué en Junín es tan difícil el acceso a la vivienda?
-El problema es que el valor de los inmuebles es muy alto, desde los lotes hasta las casas terminadas, y eso pasa porque lo convalida la demanda. Entonces, cuando una persona que tiene un trabajo y junto a su pareja quieren tener su techo propio, les resulta imposible concretar ese sueño. Quizás pueda llegar a comprar el lote, pero construir en ese sitio adquirido es muy difícil. El programa Pro.Cre.Ar viene a llenar ese espacio, el que incluye a las personas que no necesitan un plan en cuotas muy baratas pero que tampoco está en condiciones de afrontar un crédito hipotecario porque hoy en día los préstamos bancarios son muy caros, el acceso es casi imposible porque si uno habla de la relación entre cuota e ingreso que tiene que cumplir una persona para pagar no puede superar el treinta por ciento de sus haberes, la cantidad de plata que podría solicitar ese vecino no le alcanza para nada. Entonces terminan alquilando, y como en general los inmuebles a la venta están caros, los alquileres también. Cuando la demanda de vivienda es muy alta, uno tiene que pagar lo que le piden, esa es la realidad.
-¿Para usted está fallando el Municipio?
-El Estado municipal no tiene políticas de vivienda, no existe política de lote, no existe política de casa, nada. Brindan asistencia eventualmente con alguna chapa o tirante, pero no hay un trabajo declarado para favorecer la cobertura habitacional. La muestra más cabal es que en el presupuesto 2013, el tema vivienda casi no tiene asignada partidas. Pudo haber tenido la decisión de hacerlo al revés y optar por quizás no tener tan linda una plaza pero garantizarle el techo a más gente, entonces eso tiene que ver con la sensibilidad del Ejecutivo.
-¿Cómo analiza el triunfo de Sergio Massa en las Primarias? ¿Hicieron alguna autocrítica tras el resultado del 11 de agosto?
-La autocrítica siempre está y hemos dicho que pensábamos que nos iba a ir mejor. Junín no escapó al promedio general de los distritos de la provincia de Buenos Aires y también es cierto que nos relajamos un poco porque no teníamos internas en nuestro partido. Por eso ahora es nuestro momento. Sería ideal que el gobierno local no siga con la mayoría que ostenta en el Concejo Deliberante y eso es lo que le reclamamos al vecino, que tal vez no ponga su voto en el Frente para la Victoria y lo haga en otra fuerza, pero es indispensable que el Concejo funcione como un órgano decisor sobre todo de los destinos de los proyectos políticos y no como un lugar donde se realizan meros trámites del Ejecutivo.
-¿Dónde lo ubica a Sergio Massa?
-A Massa lo intentaron vender como la figura del post-kirchnerismo por su historia dentro del espacio que lidera nuestra Presidenta, pero no es una versión nueva de nada. Y cuando uno ve quiénes lo rodean se da cuenta que es un frente donde se juntan quienes no están de acuerdo con Cristina pero que no representan nada nuevo y simbolizan partes feas de nuestra historia, como (Luis) Barrionuevo y (Aldo) Rico. Massa es la punta de lanza de un aparato que incluye a las corporaciones que estaban buscando un candidato instalado, conocido, con penetración y que sea peronista porque le conviene a muchos sectores que ven en el PJ la única fuerza capaz de hacerle frente al kirchnerismo. De renovador no tiene nada, sufre una inestabilidad muy grande, que quedó de manifiesto con el conflicto que ya se desató en la lista juninense entre el meonismo y Marcelo García. No olvidemos que el último gran fracaso argentino, de una alianza totalmente inestable, fue el de Fernando de la Rúa y Chacho Álvarez, y así terminó el país.
-¿Qué va a pasar con la inflación y con el dólar después de las elecciones?
-Donde vaya a estar el dólar “blue” depende de las restricciones cambiarias. Hoy estamos hablando de un “blue” de 9 pesos y pico y seguramente va a haber un exceso de demanda sobre fin de año por las vacaciones, gente que viaja al exterior y necesita billetes que no consigue en el circuito oficial y lo hará en el mercado paralelo. Quizás llegue a los diez pesos, pero no es un grave problema porque es un tipo de cambio que no representa la actividad comercial de nuestro país. Es cierto que es preocupante que se hable que la gente que tiene plata ahorrada tiene que pagar diez pesos, pero el espíritu del cepo cambiario no es que el jubilado no pueda cambiar dólares para darle a su nieto, el espíritu es el control de las reservas de nuestro país. Hay que recordar que Argentina no es generador de dólares, el único origen genuino que tenemos de ese billete es poder importar más de lo que exportamos, visión desde la que se administra.
Por otro lado. El gobierno está reconociendo el aumento de los precios en la devaluación de su moneda.
-La devaluación, ¿afecta al vecino común o a los empresarios?
-La devaluación en sí no afecta a nadie, es como la inflación, que por definición técnica es el aumento generalizado del nivel de precios. Eso no dice nada siempre y cuando esté acompañado del aumento de los salarios. Esa carrera se da todos los años a través de los convenios colectivos de trabajo, tratando de que los salarios no se rezaguen demasiado en la carrera con los precios.
Es lógico que el aumento de los precios castiga más a quien menos tiene, por eso hay que estar muy atentos en que las paritarias reflejen el aumento de los precios, que mantengan el salario de bolsillo. Yo no creo que la inflación sea del 30 por ciento, supongo que es un número un poco menor pero no el 10%, pero es normal en un modelo cuyo crecimiento está basado en el consumo interno. Hubo mucho consumo rezagado después de 2001 y eso hace a que crezcan los salarios, que haya más empleo y que haya más consumo, y esa dinamización hace que se generen tensiones sobre los precios.






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