Las industrias del NOA suman escollos y piden el apoyo del Estado

Las industrias del NOA suman escollos y piden el apoyo del Estado
No hay compensación por producir lejos de los puertos. La carga fiscal es alta y el transporte se encarece cada vez más.

Empresarios de Salta elaboraron un documento sobre el déficit de infraestructura, la falta de lotes para fábricas, las desventajas productivas y económicas de la región. la escasez de combustible, la presión fiscal, el creciente costo laboral, la falta de incentivos para evitar la fuga de talentos y otros escollos coyunturales que frenan la industrialización.

Pasan los años y muchas brechas no se superan para encaminar a más emprendimientos hacia el valor agregado de la materia prima, que permita el desarrollo de las ciudades y una sostenida generación de puestos de trabajo. Esta realidad se convalidó en las conclusiones que surgieron del Primer Encuentro Industrial del NOA, que se concretó ayer en la capital salteña. Cerca de 50 empresarios participaron del debate organizado por la Cámara de Comercio e Industria de Salta y por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El Gobierno nacional sigue sin conceder beneficios para producir a una distancia de 1.500 kilómetros aproximadamente de Santa Fe o Buenos Aires. A la carga fiscal, se le añade el creciente precio del flete, mientras el ferrocarril Belgrano Cargas, ya estatizado, no muestra señales de una reactivación acorde al movimiento económico de la región.

“Estamos lejos de los puertos. Eso sigue repercutiendo en los valores para traer insumos para fabricar algo nuevo o para exportar. Las asimetrías se mantienen, todo sigue centralizado. Eso debemos reclamar para que haya cambios”, manifestó Luis Marinaro, secretario de Industria de la Cámara de Comercio de Salta.

Eduardo Regondi, secretario de Servicios de la CAME, dijo a El Tribuno que “la carga fiscal en el NOA y en el NEA es terrible. Agregó que es necesario motivar la expansión de cadenas de valor. “El desarrollo de los pueblos es a partir de la industria, de fabricar y después vender”.

Marinaro, entre otros puntos, propuso que la compensación para los emprendimientos industriales en “zona desfavorable” se canalice por contribuciones patronales. Eso garantizará cumplir con el salario de los empleados.

El documento hace hincapié en la escalada del costo laboral directo e indirecto. En el arco empresario sobrevuela la preocupación por “el incremento de presentaciones de carpetas médicas por parte de los empleados”. Señalaron que las aseguradoras del riesgo de trabajo (ART) certifican ciertas enfermedades como originadas en el trabajo, “cuando no se producen por alguna tarea o por el ámbito laboral”.

La radicación de empresas (muchas de servicios) no dejó lugar en el parque industrial para proyectos o para la relocalización de otras compañías. Marinaro pidió una solución habitacional para el sector en la Capital. “Muchos no pueden desplazarse a Güemes o al norte, porque los empleados viven en esta ciudad”.

“Ni un peso en rutas”

“¿Cómo llega la producción de Salta a Rosario o Buenos Aires? No hay trenes y no se invirtió un peso en rutas”, cuestionó Eduardo Regondi, secretario de Servicios de la CAME.

El empresario aclaró que su planteo es apolítico. “En la historia argentina nunca hubo tantos créditos para pymes como ahora. Eso hay que decirlo. Sin embargo, nunca tuvimos tan pésimo proyecto de infraestructura de país. Vivimos pendiente del costo de un camión”, enfatizó.

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