La paritaria está trabada. Los empresarios ofrecen una suba que está por debajo del salario mínimo que pretenden los metalúrgicos, que es de 3.500 pesos.
Con su reclamo, la mandataria intentó frenar la tensión de las negociaciones salariales de este año. En el resultado de hoy se podrá observar si el discurso surtió efecto, porque el sindicato mantiene su pedido de piso salarial en $3.500, aunque podría flexibilizar su reclamo de aumento de 32 por ciento.
Si las cámaras empresarias no mejoran la oferta de suba de 23% escalonado –que algunos interpretan como “la explotación”–, la UOM podría volver a implementar su plan de lucha –que otros consideran como “la extorsión”– anunciado antes del dictado de la conciliación obligatoria, que vence pasado mañana.
La cita de hoy es las 10 en el piso 13 de Alem 650, sede central del Ministerio de Trabajo. Allí, la UOM y los empresarios metalúrgicos buscarán acercar posiciones tras haber discutido durante cuatro horas en la última reunión, el jueves pasado.
El resultado de la negociación servirá como norte para el resto de las paritarias industriales, en el marco de las demoras en las reuniones entre los trabajadores con el Gobierno y la UIA por el diálogo social. “Esperemos que haya acuerdo antes del jueves, y si no lo hay iremos a la lucha”, advirtió el secretario adjunto del sindicato, Juan Belén.
Según indicó Belén a BAE, la postura más firme que llevará la UOM es la de que “ningún obrero metalúrgico gane menos de 3.500 pesos”.
Los representantes empresarios realizaron dos ofertas: la primera de 20%, desglosada en tres cuotas –7% en abril, otro 7 en agosto y un 6 final en diciembre– y una segunda, tras la amenaza gremial de paro, que llegaba a 23 por ciento. El problema es que con un aumento semejante el salario mínimo del sector –que actualmente y según informó Belén se encuentra en $2.300– quedaría en $2.830, muy lejos de los 3.500 pretendidos.
La UOM, liderada por Antonio Caló, había anunciado una huelga para el 20 de abril, evitada por una conciliación obligatoria dictada el 18 de abril. Ante el fracaso de las negociaciones, el vencimiento de la disposición laboral y el anuncio de la UOM de nuevas medidas de fuerza, el ministerio dispuso el miércoles pasado la prórroga de la conciliación obligatoria por cinco días hábiles más.
La medida vence el jueves próximo. Por otro lado, la Unión Industrial Argentina (UIA) continúa sus reuniones con el Gobierno, tras haber postergado su entrevista con la CGT.
El comité ejecutivo de la UIA se reunirá mañana al mediodía con el ministro de Economía, Amado Boudou.
El almuerzo, que pretende intensificar el diálogo entre el Gobierno y los empresarios, se realizará en la sede de la central fabril.
En el marco del diálogo social, la UIA ya se reunió con la Presidenta y, la semana pasada, con la ministra de Industria, Débora Giorgi. Ahora es el turno de Boudou de visitar a los empresarios. Desde la entidad aseguraron que el trato del Gobierno con la industria se encuentra muy fluido.
El vicepresidente de la UIA, Juan Carlos Sacco, consideró que es importante ir conversando con los funcionarios, de a uno, lo que a cada uno le corresponde.
Los empresarios repetirán ante Boudou algunos de los planteos que hicieron ante Giorgi sobre financia- miento e inversiones. En aquel encuentro no se mencionó nada sobre la suba de costos, que los hombres de empresa vienen reclamando desde hace tiempo.
Posiblemente tampoco se hable de eso mañana. “Todo va a depender de una cuestión de oportunidad. Todos conocen nuestros reclamos y tal vez no sea necesario hablar de eso”, indicó uno de ellos a este diario.
Si bien los contactos entre el Gobierno y los empresarios han sido continuados, la UIA postergó, sin fecha, el encuentro que esta semana iba a mantener con la CGT por el pacto social que impulsa Cristina Fernández.





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