Inédita experiencia para la producción de aceite de oliva

Inédita experiencia para la producción de aceite de oliva
Una experiencia inédita en la producción olivícola se consolidó a partir de la integración entre una cooperativa que nuclea a pequeños productores y el aporte de la Universidad Nacional de Catamarca que en el año 2009 puso en marcha una planta que tenía por objeto mejorar la calidad del aceite de oliva en América Latina.
Tras un período de prueba, este año salieron al mercado con la producción del aceite Olivares del Valle. En los próximos días exportarán el producto catamarqueño a Canadá.

La planta está situada en la zona industrial de El Pantanillo y está equipada con tecnología de última generación. Fue financiada con aportes internacionales, que se obtuvieron a través de la UNCA. La otra pata del proyecto es la cooperativa 12 olivos que ahora realiza la provisión de la fruta y que en un futuro inmediato serán los dueños del proyecto.

La gerente de la planta, Victoria Acuña, Francisco Rubí, coordinador del proyecto y Martín Cherasco, presidente de la Cooperativa 12 Olivos comentaron sobre la experiencia productiva y los desafíos que enfrentan en un momento crítico para el sector.

El objetivo del proyecto es producir aceite de calidad, monitoreado por la investigación científica que realiza la Universidad , y a la vez permitir que la producción sea de los pequeños productores.

"Lo que se busca con esta planta es trabajar con el pequeño productor. Las máquinas están diseñadas para recibir volúmenes que van desde 500 kilos en adelante. Esto nos permite trabajar con gente que tiene desde un par de plantas hasta un par de hectáreas o un poco más como tiene la cooperativa. Se considera un pequeño productor al que tiene 50 hectáreas", explicó Acuña.

Además, se brinda el servicio de molienda para terceros que todavía no están integrados en la Cooperativa. "Es con la intención de que conozcan de que tienen este servicio y que en el día de mañana también puedan aprovechar de la cooperativa. Hasta ahora hay más 10 personas, con pequeñas producciones, que están interesados en formar parte de la cooperativa para el año que viene", graficó Acuña y agregó que los cooperativistas recibe también la capacitación de la UNCA para lograr una producción de calidad.

La cooperativa

Martín Cherasco relató que la cooperativa nació a través de un proyecto del INTA en el que se agruparon 12 productores. "La idea era producir en conjunto ya que aquí es complicado cuando hay pocas plantas de olivo", comentó.

Es que hasta ahora la producción del aceite de oliva estaba reservado para las grandes empresas. "Las fábricas más grandes necesitan por lo menos 7 mil kilos de aceitunas para poner en marcha la máquina; aquí, en la planta con 500 kilos ya se puede producir. Así la nace la cooperativa y la idea es que tenga entre 40 y 60 pequeños productores del valle central que de a poco se vayan acoplando", comentó.

La responsable de la planta estimó que esta campaña, que constituye la primera experiencia productiva, terminará con 300 toneladas de fruta molida, lo significa un gran impacto social y económico en los productores de la zona.

"En este momento somos la primera planta que está teniendo aceite para la venta. La cooperativa tiene una variedad de aceituna para mesa y la hemos destinado para producir aceite, hemos logrado un producto de excelentísima calidad", señalaron los iniciadores del proyecto.

Ayuda para la cosecha

"El proyecto tiene un fuerte contenido social pero necesitamos ayuda", agregó el responsable de la cooperativa, Martín Cherasco.

Comentó que tuvieron aportes de Nación en capacitación para la puesta en marcha de la entidad pero ahora necesitan financiamiento que les permita pagar la producción a los cosecheros que llevan la fruta hasta la planta.

La cooperativa suma 120 hectáreas en producción. El 70% de la producción es de aceituna para mesa y el 30% es la aceitera.

"La ayuda que tenemos es de la Nación y no de la Provincia. Hemos pedido dinero para levantar la cosecha porque es uno de los cuellos de botella que hemos tenido pero hasta ahora no tuvimos respuesta", comentó.

"Hay gente que trabaja para que la olivicultura no se caiga en Catamarca porque lo que está pasando es que hay un montón de fincas que se están secando", dijo.

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