Vecinos de Zona Norte escracharon ayer a las 18 a un hombre de 64 años que había sido acusado de abusar de una menor.
Tras la decisión de la fiscala, los familiares de la nena expresaron su ira contra el domicilio del hombre y lo incitaron a que saliera a la calle. Sobre el frente de la vivienda se leían las pintadas: "viejo violín", "la nena tiene solo 4 años", "aquí vive un violador". Las vidrios de la casa quedaron totalmente destrozados. El despliegue policial incluyó a 20 efectivos, cinco automóviles, y tres motos. Durante el tiempo que duró la batahola, los efectivos armaron un cordón para que nadie ingresara a donde se guarecía el acusado.
A las 19.20 miembros de la Seccional Segunda lograron sacar al dueño en una camioneta policial. Cuando el vehículo se retiraba a alta velocidad varios vecinos tiraron ladrillazos que impactaron en la caja. "Vamos a dejar una custodia. Puede que las cosas se compliquen a la noche", dijo un oficial de la Seccional Segunda. A las 20, cuando la policía intentaba dispersar a los últimos vecinos, la familia de la nena juntó sus pertenencias y abandonó la casa en la que vivían hasta ayer. Por último, fuentes de la Unidad Funcional de Género informaron que "hasta hoy (por ayer) no tuvimos tiempo de indagar al hombre".
Denuncia.
El padre de la niña realizó el lunes a la noche una denuncia en la Seccional Séptima por el supuesto abuso perpetrado el domingo. La menor le habría confesado cómo el vecino de la casa del frente la había tocado. "Cuando llegué de trabajar la nena estaba rara, quería decirme algo. Fuimos hasta la cocina y le pregunté qué pasaba. Después si la habían tocado y me dijo que sí". Y agregó: "le sugerí varios nombres para asegurarme que no estaba mintiendo, hasta que le mencioné al vecino -que también nos alquila la casa- y ella me dijo que sí". El supuesto abusador, que es hermano de un conocido puntero político peronista, vive solo y que según cuentan los vecinos "tiene problemas con el alcohol".
Por otra parte, la madre de la niña señaló que encontró "rastros de sangre" en el cuerpo de su hija. La menor debió ser atendida en el Lucio Molas donde se le practicaron una serie de análisis para descartar patologías que podrían haberle causado el sangrado, sin embargo ayer al mediodía fue dada de alta. "Físicamente mi hija está bien, pero cuando se le habla del tema se cierra. Al abusador lo dejaron libre porque no hay lesiones graves, pero la nena estaba lastimada", añadió la madre.
Amenazas.
Ayer por la mañana, luego de que la fiscala no encontrara pruebas para detenerlo, el acusado volvió a su hogar y exigió a sus inquilinos a que dejaran la vivienda. "Me amenazó con que tenía cuatro horas para dejar la casa. Yo no lo puedo soportar luego de lo que le hizo a mi nena", dijo el padre de la niña. Por las amenazas a la familia, el hombre fue denunciado en la Seccional Segunda donde permanece detenido. Fuentes de la Unidad de Género informaron que a partir de las amenazas se abrió una causa "concomitante".
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