La madre de la joven, Susana Trimarco, había sido homenajeada por la Presidenta. Amplio rechazo en las redes sociales y marchas anoche en Tucumán y Buenos Aires
A la salida de tribunal, el abogado de Susana Trimarco, José D’Antona, consideró que “está absolutamente claro que éste es un acto de corrupción”. Afuera del recinto, una multitud esperó a Trimarco quien se retiró visiblemente molesta y sin hablar del fallo. Se trasladó llorando en una camioneta de la Secretaría de Derechos Humanos mientras los manifestantes que la esperaban gritaron a su paso: “Se siente, se siente, Marita está presente”.
En Tucumán, se realizó una protesta anoche mismo en la Plaza Independencia. En Buenos Aires, el rechazo se trasladó a la casa de la provincial. En las redes sociales, tanto kirchneristas como opositores, explotaron indignados con la resolución del caso. La vicejefa de Gobierno porteño, María Eugenia Vidal, sostuvo que el fallo era “una vergüenza” y añadió que era “una derrota” para “todas las mujeres” y para “la justicia”. Desde el ultrakirchnerismo, el líder de Miles, Luis D‘Elía, remarcó que “toda la justicia de este país debe ser puesta en disponibilidad por nuestro pueblo” y reclamó “Justicia para Marita Verón”.
Los jueces decidieron postergar la lectura de los fundamentos de la sentencia hasta el 18 de diciembre próximo, aunque dijeron que difundirán en las próximas horas una “breve síntesis” del pronunciamiento. En tanto, ordenaron que las acusaciones que pesaban sobre 10 de los 13 imputados sean investigados por otras instancias judiciales.
Marita Verón fue secuestrada el 3 de abril del 2002 cuando se dirigía a la Maternidad de la Ciudad de Tucumán, tras lo cual su madre, Susana Trimarco, inició una investigación de 10 años para dar con los responsables de la desaparición de su hija.
El tribunal tucumano absolvió a María Rivero, la empresaria que habría ordenado el secuestro; su hermano Víctor, quien habría sido encargado de capturarla; Daniela Milhein, acusada de mantenerla secuestrada en Tucumán; “Liliana” Medina, que regenteaba prostíbulos en La Rioja en la década menemista y dueña de los burdeles más importantes.
También quedaron exonerados los dos hijos de Medina; Domingo Andrada, policía riojano que reclutaba mujeres para los prostíbulos de Medina.
De igual modo fueron absueltos María Azucena Márquez y María Natalia Bustos, sospechadas de formar parte de la red de trata de personas; Carlos Luna y Cintia Gaitano, regentes de prostíbulos en La Rioja; y los tucumanos Juan Humberto Dero bertis y Andrés González.
La fiscalía y la querella habían solicitado penas de hasta 25 años de prisión para ellos.



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