Después de evitar su presencia el último domingo en el acto, justamente, por el día de la Lealtad en el Teatro Argentino de La Plata, Pablo Bruera se decidió finalmente a enfrentar la realidad, y participó del acto por la Ley de Medios en ese mismo escenario, rodeado también –como aquella vez- de los más emblemáticos defensores de la gestión K.
La supuesta comodidad que trató de evidenciar Pablo Bruera, se vio seriamente comprometida cuando hizo ingreso al Palco del Teatro Argentino, el ex presidente, Néstor Kirchner, en medio de un sostenido aplauso y centro de todas las miradas, que se abalanzaban a su paso para robarle al menos un saludo al ex mandatario.
Deliberado o no, lo cierto es que el santacruceño demoró al menos 10 minutos para recorrer 50 metros, en los que se detuvo a cada paso para regalar besos y abrazos a sus seguidores, funcionarios –de diferente rango- muchos de ellos.
El desplante al menos de la bienvenida al acto que experimentó Bruera cuando Néstor Kirchner pasó a su lado ignorando su presencia, se sobredimensionó por el abrazo cálido que le regaló a su antecesor y actual Ministro de Justicia, Julio Alak, un metro delante de sus narices.
Después, en el cierre del acto, el Jefe Comunal platense alcanzó su cometido, abalanzándose al paso de Néstor Kirchner, para robarle un apretón de manos y recibir, vaya uno a saber con qué motivación, un par de cachetazos en sus mejillas de parte del santacruceño.





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