Incertidumbre por el impacto local de la devaluación del peso

Incertidumbre por el impacto local de la devaluación del peso
En el sector de la construcción, materiales como el hierro, el cemento y la membrana no tienen precios para la venta .
La suba que sufrió el dólar en la última semana dejó sin parámetros de precios a actividades económicas en diferentes rubros. Se estima que la medida impactará en las automotrices, las inmobiliarias, la construcción, los alimentos, rubros que durante el último fin de semana ya estaban trabajando en un ambiente enrarecido y sin valores concretos.

En cinco días, el precio de la moneda norteamericana oficial subió 17,13%, pasando de $ 6,83 del lunes de la semana pasada a $ 8 en la últimas jornada según la cotización del Banco Nación.

El incremento de $ 1,17, rompió con todas las conjeturas sobre la evolución de la cotización, descolocando todas las listas de precios basadas en dólares.

Cabe aclarar que los valores que sirven como referencia para importaciones y exportaciones difieren del que se expone en casas de cambio locales, destinadas al intercambio de monedas con el público general. Estas últimas llegaron a vender el dólar a $ 8,40 .

Uno de los sectores donde más se sintió el impacto de la medida fue en la construcción. Según un relevamiento que realizó este medio, materiales, como el hierro, las membranas y el cemento, no tienen por el momento un precio concreto. Explicaron que las fábricas no están despachando materiales y, por lo tanto, se desconoce cuánto es el valor que la mercadería tendrá a partir de hoy.

En el caso del hierro, las tres empresas proveedoras de Argentina dolarizaron sus precios en el mes de enero.

Desde los corralones, confirmaron que la mayoría de las fábricas suspendieron la toma de pedidos

Otros comerciantes aseguraron que están realizando ventas con normalidad, aunque advirtieron que "hoy puede cambiar todo". Aludieron que hay problemas con las entregas, no se pasan cotizaciones o se vende a valores mucho más altos de los que corresponden.

El sector automotor también se encuentra prácticamente paralizado, ya que por la falta de precios de los vehículos nuevos, quedaron muchas ventas sin concretarse.

En algunas agencias no tienen precios definidos . En otras se espera un incremento que podría ser de un 15 a un 20 por ciento de aumento respecto de los valores de la semana pasada.

Desde el sector inmobiliario explicaron que es pronto para sacar conclusiones con respecto a las consecuencias que traerá el nuevo precio del dólar en las operaciones de compra-venta. Sin embargo, reconocieron que resulta muy difícil lograr un acuerdo entre comprador y vendedor a la hora de establecer el precio de una propiedad, por la influencia que tienen el dólar oficial y el paralelo.

También había problemas para conseguir los repuestos de automotores, ya que, el punto de referencia que tenían se perdió por el cambio abrupto del dólar.

Por otro lado, los kioscos y las despensas ya comenzaron con la subas en mercadería. Fue notable en el caso de las bebidas gaseosas y los cigarrillos.

El nuevo valor del dólar oficial, sumado a la baja del precio del dólar paralelo, como consecuencia de la flexiblización parcial del cepo, determina nuevas reglas para el sector inmobiliario.

Si bien no hay precios claros en el mercado, aseguran que si se continúa achicando la brecha entre dólar formal y paralelo se van a promover más operaciones y será más fácil encontrar un valor acorde a las intenciones de ambas partes.

Consultado por el tema, el economista catamarqueño, Marcelo Altamirano, brindó un panorama de la situación y explicó que si hay una devaluación, "los sectores que venden hacia afuera se ven favorecidos, en tanto que, los que importan se ven perjudicados", manifestó.

De esta manera, todos los bienes que tengan insumos importados se tienden a encarecer, y los que exportan se favorecen por que reciben más pesos por cada dólar . " Ésas dos cosas combinadas hacen que exista una fuerte presión sobre el nivel de precios", manifestó Altamirano al referirse a la explicación económica.

Por otro lado, mencionó que el 33% de los insumos que tienen los bienes que consumimos son importados . "Cuando hay una devaluación sube el tipo de cambio, y eso quiere decir que uno necesita más pesos para comprar un dólar, generando que los bienes sean más caros".

Por otra parte, Altamirano comparó esta situación con lo que le pasó a Raúl Alfonsín en 1989. "Hoy está pasando lo mismo, cuando arranca este gobierno, la distribución del ingreso representaba al 26% del producto bruto para los asalariados, y eso fue mejorando. Hacia fines del 2012, con la mejora del salario real eso estaba, más o menos en el 48% para los asalariados y un 52% para el capital cuando eso sigue avanzando los sectores que se ven amenazados , en términos de la distribución, comienzan a ejecutar movimientos de especulación contra la moneda", dijo y agregó que "no es normal que en un pais que está creciendo se fuguen alrededor de 40. 000 millones de dólares en un año, no sucede en ninguna parte del mundo y esos son ataque especulativos contra la moneda".

Al consultarle cuál podría ser el impacto de las medidas para hoy, el economista señaló que " si mañana (por hoy) , ante una eventual devaluación, es decir que el dólar tome el valor de convergencia (S 8,50) , los sectores exportadores saldrán a liquidar, y los importadores saldrán a especular y a no vender para evitar el defasaje en la presión de precios y me parece que después de que eso pase, pasará lo mismo que pasó siempre en terminó del ciclo económico: habrá inflación y los sectores más desprotegido protestarán. No hay nada diferente, basta con repasar lo que pasó en 1989", definió.

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