Mañana por la noche el Gobierno cortará cintas en lo que fue uno de los máximos estandartes de la capital y la provincia, el hotel de Turismo, ahora administrado por una empresa ligada al negocio del juego de azar. Es de cinco estrellas y tiene nivel internacional. INICIO. DESDE ENERO PASADO LAS OBRAS FUERON FRENÉTICAS.
A ocho meses de poner en marcha las topadoras el gobierno provincial cristalizará mañana un emprendimiento que se convirtió en cuestión de Estado, el antiguo hotel de Turismo estrenará la primera etapa de su refacción a manos de dos firmas que responden a una misma matriz empresarial.
Se trata de la concesión otorgada por el gobierno provincial a Casinos del Litoral y HOCO S.A. para hacerse cargo por veinte años de la explotación del hospedaje y a cambio construir un hotel cinco estrellas en una zona extremadamente cara en materia inmobiliaria. También en el paquete ofertado por el Estado correntino se incluyó que quien pudiera hacerse cargo del emprendimiento se llevaría la concesión del negocio en juegos de azar por idéntica cantidad de años que la administración del ahora moderno Hotel de Turismo, es decir, dos décadas más. La cuestión fue planteada oficialmente como de interés provincial a través del Decreto Nº 2691 en octubre de 2010 y también hubo pedidos de informes por parte de legisladores, ya que todo se llevó adelante sin mayor difusión, lo que despertó suspicacias en sectores opositores (ver aparte).
Crónica y reconocimiento
Fue el pasado 4 de enero cuando época informó sobre los primeros pasos en la demolición del hospedaje en la costanera General San Martín construido en la década del ’40, un día después, oficialmente el gobierno provincial reconoció que la concesión del mismo fue consumada y que, a su vez, el monopolio de los juegos de azar seguirá en poder de Casinos del Litoral por veinte años más.
Raúl Nicolini, coordinador de gabinete en la Secretaría General de la Gobernación, el 5 de enero último confirmó a este diario el inicio de los trabajos: “Pasó por todas las áreas de gobierno cumpliendo los pasos correspondientes y se designó a la UTE (Unión Transitoria de Empresas) para que se haga cargo por 20 años de la administración”, explicó. “Se vendieron pliegos y sólo hubo un oferente, se presentó todo en tiempo y forma y se firmó el contrato correspondiente”, continuó en el detalle el funcionario dependiente de manera directa del ministro secretario General de la Gobernación, Carlos Vignolo. Agregó sobre la operación que “la gente que compró los pliegos sabía sobre las propuestas que debían hacer para mejorar la iniciativa”. La referencia fue a las firmas que participaron en la adquisición de los pliegos pero que no pudieron cumplir con un objetivo clave, la construcción de un hotel cinco estrellas valuado por sus constructores - Casinos del Litoral y HOCO S.A.- en $40 millones con un plazo de 18 meses.
Primera etapa
Ayer desde la oficina de prensa del gobierno provincial se dieron detalles técnicos de los trabajos que tuvieron epicentro en la planta baja donde existía la fachada colonial del hospedaje. Allí ahora hay salón de reuniones, spa y remodelación completa de 29 habitaciones dotándolas de baños privados -antes no todas tenían- e incluye la pileta, ahora con sector cubierto y otro a cielo abierto. Cada una de las recámaras será “Premium” consigna el parte de prensa y se esmera en explicar que “una parte” del histórico edificio quedó a resguardo de las topadoras. Incluso que fue restaurada la fachada colonial que da hacia calle Entre Ríos. Para esta primera etapa la UTE encabezada por Casinos del Litoral gastó $22 millones de pesos y empleó mano de obra local, 120 operarios, una de las cláusulas estipuladas en el contrato rubricado entre las firmas y el Estado provincial. Los trabajos alcanzaron la cocina que actualmente será de nivel industrial, se suman un gimnasio e hidromasaje a un esquema ultramoderno.
Polémica con arquitectos y Municipio
El permiso de obra y uso de suelo generó chispazos entre las administraciones municipal y provincial, fue porque las empresas iniciaron trabajos sin esa autorización del Municipio que finalmente la dio a fines de febrero, un mes y medio después de iniciarse la intervención edilicia. Otra arista polémica fue la de los arquitectos y vecinos del barrio Cambá Cuá que plantearon su oposición a que se derribe un edificio que está dentro del esquema geográfico del Patrimonio Histórico de la ciudad y de la provincia. Finalmente todo pudo superarse en pos de la modernidad y el desarrollo.

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