El Intendente Jorge Macri encabezó el tradicional corte de cintas en la esquina de Roca y Azcuénaga; se presentaron las nuevas veredas, cestos, contenedores y luminarias para mayor seguridad en la zona; desde la oficina de Prensa municipal anunciaron que no se realizaría el acto por problemas de agenda del Jefe Comunal; se infiere que fue un intento de evitar un encuentro con los periodistas ante el temor de un escrache de vecinos inundados.
Jorge Macri arribó al lugar poco después de las 18.00 horas, acompañado por parte de su equipo de trabajo. Luego de protagonizar el corte de cintas y deglutir canapés, conversó con un reducido grupo de personas que llegaron al lugar para presenciar el acto. En el lugar también estuvieron presentes tanto concejales oficialistas como ediles pertenecientes a la oposición.
Pero en medio de un clima de fiesta, un insólito hecho empañó la celebración. Desde el día anterior al acto, la oficina de Prensa municipal fue la encargada de anunciar que el Intendente estaría en el lugar a las 18.45 para habilitar las obras.
Sin embargo, a primera hora de la tarde, llamados telefónicos y una nueva gacetilla de prensa, argumentando cuestiones de agenda de Jorge Macri, anunciaron que el evento quedaba suspendido y sería reprogramado.
Muchos aseguran que la maniobra del Gobierno se debe al temor que tenían de enfrentar a los vecinos (especialmente tras los incidentes en la apertura de sesiones en el Concejo Deliberante), que posiblemente les habrían recriminado cuestiones estéticas de la obra y más ayuda tras la inundación. Así lo aseguró el diario Lo Nuestro, que publicó que un "íntimo colaborador del Intendente" reveló que la estrategia fue para evitar que la prensa estuviera recabando testimonios del malestar de los vecinos.

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