La UCR se impuso una tarea

Por: Ricardo Kirschbaum.

En la cuidada declaración final de la conducción de la Unión Cívica Radical hay una admisión importante. Hoy, en la Argentina hay opositores pero no hay una oposición definida.

Dice el texto, difundido luego de una reunión en Córdoba, que "en la Argentina de este tiempo con mayoría social opositora, la responsabilidad principal de la UCR es la de contribuir del sujeto político oposición (...)". Este planteo resalta más luego del fracaso del jueves, cuando el arco de senadores antikirchnerista no pudo remover del cargo a Mercedes Marcó del Pont.

Cristina ha dicho que ese acto era una acción "destituyente" promovido por una oposición que busca entorpecer su gestión. Es lo que normalmente hacen los opositores en todo el mundo.

Los radicales asumen, entonces, la tarea de vertebrar la oposición a un "gobierno política y socialmente aislado, cuyo rasgo distintivo de la gestión es el desapego institucional y la improvisación de las políticas públicas, a la vez que consume energías sociales en la promoción irresponsable de enfrentamientos estériles".

También tiene un párrafo enderezado hacia Carrió, diciendo que el partido abjura de "dirigencias mesiánicas que sólo buscan confrontar y arrogarse la autoridad moral para distinguir réprobos de elegidos".

En esta tarea, ¿cuál es el papel de Cobos? La primera respuesta hay que buscarla en la desaparición del vicepresidente de la negociación que, por impulso de Gerardo Morales, había iniciado con Pampuro, al que también sacaron de escena.

Ernesto Sanz, el jefe radical, dijo ayer que Cobos no debe participar en ese tipo de iniciativas –que en la jerga llaman trapicheo– por su papel institucional.

Dicen que es para protegerlo del desgaste.

Comentá la nota