El Gobierno autorizó la importación de carne vacuna de Brasil a la Argentina, medida que podría tener impacto en el mercado local. Se trata de un nuevo modelo sanitario que permitirá un mayor ingreso de carne deshuesada a la Argentina por parte del país vecino y principal socio comercial en el Mercosur.
En nuestra ciudad, al respecto, La Verdad consultó al dirigente y productor agropecuario Francisco Alzari, quien dijo que “de alguna manera u otra esto repercute” a nivel nacional aunque acentuó que “en nuestra zona esto no debería tener impacto”.
En diálogo con este diario, el entrevistado marcó que “hablando con amigos de distintas entidades coincidimos en que cayó de sorpresa la medida”, a la vez que sostuvo que “pese a que no podemos aislarnos como país hay algunos puntos que tenemos que tener en claro”.
Seguidamente Alzari consideró que “no se puede perder de vista la compatibilidad del estándar sanitario, Brasil ha tenido serios problemas sanitarios. A nosotros nos ha costado mucho lograr el estándar que tenemos”.
Asimismo especificó que “lo que tiene que quedar claro es que el mercado interno está abastecido porque se ha recuperado después de lo que hizo con la ganadería el kirchnerismo. Puede que haya algún faltante en un tipo de corte especial, pero eso es discutible”.
Ahondando en su posicionamiento, el ex presidente de la Sociedad Rural de Junín subrayó que “la calidad de la carne nuestra es muy superior a la de Brasil, con el cerdo pasa lo mismo. En líneas generales esto puede que repercuta, pero en una zona como la nuestra no debería tener ningún tipo de impacto”.
La determinación de importar carne vacuna desde Brasil fue conocida mediante una resolución del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), en la cual sostuvo que se encuentra operativo para la importación de carne bovina fresca deshuesada a la República Argentina.
La habilitación a Brasil para importar carne a la Argentina se dio luego de que el mes pasado Estados Unidos anunciara que volverá a exportar carne de cerdo al país, un mercado cerrado hace 25 años.
El acuerdo comercial se conoció luego de que el vicepresidente Mike Pence norteamericano visitara Buenos Aires.
En ese escenario, los productores porcinos locales salieron con los tapones de punta contra la decisión de la administración de Mauricio Macri y pidieron realizar una revisión, al advertir que no sólo golpearía a la cadena por competencia, sino que también podría afectar los estándares de producción nacional.

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